Relato Erotico -Despues de la clase de quimica
Despues de una interminable y aburridisima clase de quimica no me imagine que terminaria masturbando al chico de mis sueños en un salon de clases....
Era una dia comun de secundaria, de eso paso ya 6 años, yo tengo 19 ahora.
Estaba absorto en mi mesa de trabajo rayando el libro de texto mientras el profesor (un hombre viejo y asqueroso) hablaba y hablaba sobre reacciones quimicas. Estaba super aburrido, todo mundo prestaba atencion (era una clase muy complicada, pero para mi era como cualquier otra nunca he tenido problema con eso) excepto un chavo que me caia muy bien ademas de que era todo un cuero se llamaba Gabriel, era el chico rudo que le gusta humillar a todo mundo, salirse con la suya, jugar futbol y claro (como es costumbre aca en mexico) a rascarse la verga y los huevos frente a todos (esto era lo que a mi mas me gustaba de el).
Los dos eramos amigos, no hablamos mucho pero siempre nos tratamos con respeto. En clase de deportes nunca jugaba porque siempre he sufrido de dolores en la espalda que me imposibitan la practica de algun deporte, aunque me recomedaron nadar, pero pues X. Siempre me gustaba verlo en ropa deportiva, aca en mexico se usan los pants (que son como pantalones pero son de tela mucho mas gruesa y sonideales para hacer ejercicio) porque siempre se le asomaba aquella verga que me hacia delirar y suspirar. El nunca lo notaba (al menos eso yo pensaba). Siempre despues de la clase iba al baño y yo lo seguia para ver si alcanzaba a ver algo mas que un leve intento sobre sus pantalones deportivos, pero era en vano, siempre entraba a los cubiculos y yo me quedaba dentro de otro fantaseando con el y claro masturbandome.
Asistiamos al colegio vespertino, la clase de quimica era de 7 a 8 de la noche y despues de esa clase teniamos otra sesion de historia de mexico, pero por un problema el profe no asistio ese dia asi que pudimos salir temprano pero como pasaban por mi tuve que esperar a que llegaran. Me quede en el jardin solo empezando a hacwer la tarea para el dia siguiente, todos se habian ido, mis amigos igual porque tenian que hacer una exposicion asi que los disculpe. La escuela estaba casi vacia solo se veian 3 o 4 salones ocupados, lo se porque las luces estaban prendidas mientras que las luces de los desocupados estaban obviamente apagadas. Estaba super concentrado en la tarea tenia la cabeza agachada sobre la libreta de Etica que reposaba en mis piernas, cuando noto la presencia de alguien delante de mi, mas que alguien era algo latente, tenia a 2 cm de distancia la cintura baja de Gabriel, yo me sorprendi pero no dije nada yo segua como si nadA, hasta que escuhce su voz que me preguntaba : \"nO seas tan ñoño mañana que nos pasen la tarea...jajaja\"...yo le cponteste : \"sabes perfectamente que nunca he ehcho eso y no lo quiero empezar a practicar ahora\"...los dos nos callados un momento y luego el dijo : \"Puedo sentarme?\". y yo le dije \"por supuesto!\" (me intrigo la pregunta\" y empezo el siguiente discurso:
\"No creas que no te he cachado observandome ehh!!!\"
Nereo : claro que no!!!...jajajaja... que cosas dices!!!...si ni siquiera guapo estas!!!!!
Gabriel : que te pasa!!!...si soy un adonis (esto es cierto...jajaja)....me apetence ir al baño (y se rasca y jala su verga y huevos despreocupadamente) ....kieres ir o estas muy ocupado??
Nereo: no no ya casi acabo solo que me estaba aguantando para ir a mi casa, no soporto k me vean orinando...jajaja
Gabriel: tampoco a mi odio que la gente se asome para checar que estoy haciendo..
Yo empece a recoger mis cosas ya casi eran las 8 y media y mis papas no tardarian en pasar por mi. Los dos nos enfilamos hacia el baño, no podia creer qe estaba pasando, parecia un sueño pero segui adelamnte. Llegando al baño me dirijo a un cubiculo y el a otro, yo saco mi pene de los calzones de color azul y empiezo a orinar tarde bastante habia hehco mucho calor y tome demasiada agua. Yo estaba en lo mio, cuando escucho respiraciones detras de mio, era Gabriel que se estaba jalando su verga, cuando lo vi me enoje y lo tire al suelo ni siquiera vi su paquete, cuando iba ya en la puerta el me toma de la cintura y me atrae hacia su pelvis yo me despegue de el pero susurro: \"Sé que te gusta y lo kieres porque te haces del rogar??!!!\". Yo me quede inmovil y le dije \"Claro que me gusta!!, pero no kiero hacerlo en lugar asi y me dijo \"sigueme\"
Me condujo hacia un salon vacio de la segunda planta, estaba desiero el pasillo yo con la cara de entusiasmo lo segui hacia una aula vacia y oscura apenas iluminada con la luz de un farol del jardin.
Entramos, nos fuimos al fondo del salon. Me sente en una banca esperando a que el diera el primer paso:
Gabriel: que esperas???.....desnudate!!!! (fue una orden)
Nereo: claro. {Me empece a quitar la camisa y me quede en camiseta. Me desabroche el cinturon y me dispuse a bajarme el pantalon pero las manos rudas y garndes de Gabriel tomaron las mias y las apartaron y el bajo poco a poco mi pantalon hasta dejarme en calzones....yo estaba super excitando, mi pene aun era pequeño pero creo que le basto jajaja}
Gabriel :kieres que lo baje de una vez???
Nereo : hazme tuyo!!!!!!
El bajo mi calzony me empezo a mamar la polla, super nunca habia experimentado tanto placer!!!...pero yo keria algo mas que una super mamada queria ver eso que siempre ahabia querido ver....
El se pudo delante de mi, empezo con la camisa...no usaba camiseta....despues el pantalon se lo quito dejando ver unos boxers flojillos muy aburridos pero pues mepuso a mil ver su super verga adulta super erecta con muchos vellos y unos huevos impresionantes!!!!
Yo keria disfrutar ese banquete pero el sonido de una chicharra puso fin a aque sueño tan exquisito que soñe-.......
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15.6.10
MI JEFE ME OBLIGA A SER SU ESCLAVA ( POR SUMISA ABUSADA)
Relato Erotico -MI JEFE ME OBLIGA A SER SU ESCLAVA ( POR SUMISA ABUSADA)
En un viaje de trabajo, mi jefe me obliga a ser su esclava para conservar mi trabajo
Hola, soy una chica de tez blanca, delgada, con unas buenas tetas y un par de nalgas que aunque no grandes, si bien redondas y firmes, mantengo mi coñito rosado bien depilado y listo para obedecer caprichos. Hace un mes me fui a un viaje de trabajo, mi novio no quedo muy convencido de dejarme ir, pero luego de una buena cogida por mi culo, lo convencí de dejar que cumpliera con mi trabajo, fueron 4 días de trabajo intenso donde no tuve tiempo ni de distraerme un poco, solo la ultima noche, los compañeros decidieron hacer la despedida en el bar del hotel
Luego de bañarme y arreglar mi cabello, me puse un diminuto tanga y un bresier haciendo juego en encaje negro y un vestido corto muy ceñido al cuerpo, sandalias de tacón y baje al bar, ya todos estaban reunidos y al entrar mi jefe me miro de forma lasciva, como queriendo desnudarme, nunca me había visto vestida así, ya que para la oficina mi ropa es muy formal, me hizo espacio a su lado y me senté.
La noche transcurrió entre baile, tragos y algún toqueteo disimulado de mi jefe, que mas que gustarme me incomodaba, el es un viejo feo, bajito y panzón, nada agradable!, pero no me queje puesto que era mi jefe y no quería molestarlo. El final de la noche, había tomado demasiado y estaba muy ebria, mi jefe se ofreció a acompañarme a mi habitación y todos nos despedimos, al llegar al lobby mi jefe me dijo
-Estas muy ebria, apenas son 2 pisos, subamos por las escaleras, un poco de movimiento, te ayudara a despejar
- ok- dije mientras me tambaleaba a la escalera de emergencia, al entrar note que la luz era muy tenue- casi no puedo ver!- le dije tratando de devolverme
-yo si veo, sube adelante, yo te cuido- empecé a subir y sentí que me sujetaba por las nalgas y que a la vez intentaba subir mi falda para mirar, por mi estado me pareció gracioso que aquel viejo estuviera espiando mi divino trasero así que trate de moverlo un poco mas insinuante mientras subía, el llagar el descansó del 1er piso, mi jefe me empujo hacia la pared
-estas muy buena zorrita!
-que pasa?- pregunte alarmada
- súbete el vestido!
-no quiero, suélteme!- intenté salir, pero su cuerpo me aprisionaba contra la pared
-oye bien, pedazo de zorra!, si quieres conservar tu trabajo, te vas a quitar ese vestido y a hacer lo que yo mande, o a partir de mañana tendrás que empezar a buscar trabajo
-suélteme!- grite cono si no me importara lo que el viejo asqueroso me había dicho
-ok, estas despedida, ZORRA!- me soltó y empezó a subir dejándome parada allí, en mi ciudad no es fácil conseguir trabajo y menos con las oportunidades y el dinero que me ofrecía el mió, así que cuando ya iba el por la mitad de la escalera lo llame
-licenciado!, espere!- el viejo giro sobre sus talones y me miro con una sonrisa de triunfo
-te convenciste?
-no puedo perder mi trabajo- dije con rabia y timidez a la vez
- jajajaja, pedazo de puta!, te iba solo a meter mi polla por el coño un ratito aquí mismo, pero ahora quiero que subas a mi habitación!- siguió subiendo y yo camine tras el, solo imaginarme lo que me esperaba con aquel viejo panzón me daba nauseas!, llego a su habitación y entro primero que yo, al pararme en la puerta titubee, pero el grito desde dentro
-termina de entrar pedazo de puta!- entre y me detuve en medio de la habitación- escucha bien zorrita, no quiero forzarte a nada, solo daré las ordenes y tu decides si las cumples o no, en el momento que no quieras, te vas, y no regresas mas al trabajo y listo!, tu decides!, ahora quítate el vestido- empecé a sacarme el vestido, sintiendo la mirada sádica de el sobre mi cuerpo- waooo!, eres una puta divina, quítate el bressier!- obedecí quitando mi brasier y dejando salir mis grandes y redondas tetas, intentando cubrirlas con mis manos- saca las manos puta!, sube los brazos para verlas bien!- subí mis brazos dejándolas totalmente expuestas, el se acerco y con sus dedos agarro mis pezones apretándolos muy fuerte
-ahhhh!, me hace daño!- grite, sin moverme
-esto es una caricia suave para lo que te viene!, dime, ya te han cogido por el culo?- no respondí, pero sus dedos empezaron a retorcer mis pezones haciendo salir mis lagrimas
-si- dije muy bajo
-si que?- grito el preguntando nuevamente
-si me han cogido por el culo!!!- grite intentando que dejara de torcer mis pezones
-entonces eres una buena puta que me voy a gozar toda!
-por el culo es doloroso, por favor por ahí no!
-tu cállate y obedece!, eso vendrá después, arrodíllate!- me arrodille frente a el y vi como comenzaba a abrir su pantalón, sacando de el una verga, no muy grande pero si muy gruesa, estaba dura y mojada- mira lo que te vas a tragar putica!- dijo pasándola por mi cara dejándola toda mojada- saca la lengua!- saque mi lengua y empecé a lamer la punta de su verga, el sabor me desagradaba y mientras mas lamía mas se mojaba, de pronto la empujo dentro de mi boca tomándome por las orejas y obligándome a meterla hasta mi garganta, sentí que me ahogaba quería vomitar!, empezó a meterla y sacarla de mi boca, mientras gemía y con sus manos cacheteaba mis mejillas
-cométela puta, cométela!!!- de pronto sentí que toda su leche se descargaba en mi boca, no resistí y la saque para escupirla en el piso, al escupir sentí una fuerte cachetada- ninguna puta bota mi leche!, lámela del piso!
-no quiero!- dije molesta
-muy bien!,entonces lárgate!- dijo señalando la puerta, agache la cabeza hasta el piso, saque mi lengua y empecé a lamer hasta dejarlo totalmente limpio- así se hace putica de mierda!, quédate así en cuatro patas como estas- camino hasta la cama y debajo de ella saco un maletín que al abrir me extraño ver cosas que no conocía, vino hacia mi con algo peludo y un látigo- relájate por tu bien por que no voy a lubricar – abrió mis nalgas
Y así al seco empezó a meter un consolador grande y grueso dentro de mi culo que terminaba en una cola de caballo que quedaría colgando fuera de el
-ayyyyyy!!!!, viejo asqueroso me estas rompiendo el culo, sácalo, sácalo, por favor!!!!- rompí a llorar, pero mis gritos y suplicas lo excitaron mas aun y lo empujo todo de una sola ves dejando mi culo como el de una yegua con cola y todo
-empieza a gatear!
-no puedo moverme, me duele mucho!- dije sin dejar de llorar
-gatea!-dijo empujándome con su pie y haciéndome caer de lado
Como pude me incorpore y empecé a gatear sintiendo aquel consolador desbaratar mi culo, tenia ganas de defecar de lo profundo que me lo había metido, de pronto sentí q metía una bola en mi boca y la cerraba en la parte trasera de mi cabeza, ahora no podía hablar, seguí gateando, y de pronto sentí como el látigo caía sobre mis nalgas, di un ligero salto y gatee mas rápido, intentando escapar de su castigo, pero sentí como el látigo me golpeaba y el a la vez tomaba fotos de mi ultraje, no paraba de llorar e intentar escapar gateando por toda la habitación- ah puta tan llorona!, ahora soy tu amo y me vas a obedecer siempre, esto es para que sepas quien manda!- no podía gritar, me había puesto la bola para que nadie pudiera escucharme y salvarme de aquel castigo, cuando ya mi cuerpo estaba rojo y adolorido, dejo de pegarme y me dijo levántate!- saco la bola de mi boca y se asomo por la ventana
-fantástico!, aun están ahí!, ven puta- me acerque y le dije
- la ventana esta abierta, me pueden ver
-esta ventana da al jardín trasero, pero si te van a ver, hay dos jardineros trabajando y te voy a coger recostada de la ventana para que puedan verte y gozarte, inclínate en la ventana
-por favor, eso me avergüenza!, no quiero mostrarme a esos hombres!-suplique
-no te he preguntado si quieres, te voy a mostrar porque eres mi puta y hago contigo lo que quiero, inclínate o termina de irte- me incline sintiéndome humillada, mis enormes tetas colgaban haciendo apuntar mis pezones hacia los hombres que al percatarse de mi presencia dejaron de trabajar para mirarme y hacerme gestos vulgares con sus caras y lenguas, mi jefe saco bruscamente el consolador que aun permanecía dentro de mi culo
-ahhh!- me queje y esto hizo sonreír a los jardineros
-te están dando duro perra!- dijo el mas viejo mientras se sobaba la verga dentro de su pantalón, mis lagrimas salían sin control, me sentía usada, humillada y apenada, mi jefe me ordeno que tocara mis tetas mientras se desvestía, con pudor comencé a hacerlo y los jardineros me miraban
-duro perra, apriétalas!- gritaban, yo obedecía y las apretaba fuerte, de pronto sentí que mi jefe abría mis nalgas y empezaba a chupar mi culo, en ese momento perdí la vergüenza, aquello me producía un placer inmenso, su lengua entraba profundo y me hacia gemir y manosear mis tetas juntándolas y bajando mi cabeza para pasar mi lengua por mis pezones, los jardineros empezaron a masturbarse, pero ya no me importaba, los dejaba verme, gozarme y mientras mas cochinadas me gritaban mas caliente me ponía, me vine por 1era vez y empecé a gemir fuerte y a contorsionar mi cuerpo, mis tetas se bamboleaban, mi jefe se coloco detrás de mi y sin mas me empujo toda su verga en mi culo ya aporreado por el inmenso vibrador
-ayyyyy!- grite, pero pare mi culito para recibirla toda, me daba fuertes embestidas, empecé a gemir viendo como los jardineros se corrían frente a mi, y pronto sentí como mi culo se inundaba de leche y mi jefe empezaba a darme nalgadas, mientras se corría dentro de mi, me saco la verga y nos separamos de la ventana, no sin antes mirar e los jardineros y dedicarles una sonrisa
-ya puedes irte zorra- dijo mi jefe recuperando su seriedad y don de mando
-voy el baño a asearme
- deja tu ropa interior aquí, ponte tu vestido y te vas sin asearte, escurriendo leche- tome mi vestido me lo puse, me puse mis sandalias y sin hablar camine a la puerta
- espera puta!, recuerda que tengo unas fotos muy comprometedoras, si llegas a decir algo, las muestro a todos
-si, señor-
Salí de su habitación y entre a la mía, el culo me ardía, me quite el vestido y me para frente al espejo abriendo mi culo para revisarlo, tenia muestras de leche y algo de sangre y el orificio estaba bastante rojo y abierto, me sonreí y me dirigí al baño para asearme. Aun conservo mi trabajo, pero mi jefe nunca mas ha intentado usarme, y confieso que a veces deseo que ese gordo panzón vuelva a dominarme
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En un viaje de trabajo, mi jefe me obliga a ser su esclava para conservar mi trabajo
Hola, soy una chica de tez blanca, delgada, con unas buenas tetas y un par de nalgas que aunque no grandes, si bien redondas y firmes, mantengo mi coñito rosado bien depilado y listo para obedecer caprichos. Hace un mes me fui a un viaje de trabajo, mi novio no quedo muy convencido de dejarme ir, pero luego de una buena cogida por mi culo, lo convencí de dejar que cumpliera con mi trabajo, fueron 4 días de trabajo intenso donde no tuve tiempo ni de distraerme un poco, solo la ultima noche, los compañeros decidieron hacer la despedida en el bar del hotel
Luego de bañarme y arreglar mi cabello, me puse un diminuto tanga y un bresier haciendo juego en encaje negro y un vestido corto muy ceñido al cuerpo, sandalias de tacón y baje al bar, ya todos estaban reunidos y al entrar mi jefe me miro de forma lasciva, como queriendo desnudarme, nunca me había visto vestida así, ya que para la oficina mi ropa es muy formal, me hizo espacio a su lado y me senté.
La noche transcurrió entre baile, tragos y algún toqueteo disimulado de mi jefe, que mas que gustarme me incomodaba, el es un viejo feo, bajito y panzón, nada agradable!, pero no me queje puesto que era mi jefe y no quería molestarlo. El final de la noche, había tomado demasiado y estaba muy ebria, mi jefe se ofreció a acompañarme a mi habitación y todos nos despedimos, al llegar al lobby mi jefe me dijo
-Estas muy ebria, apenas son 2 pisos, subamos por las escaleras, un poco de movimiento, te ayudara a despejar
- ok- dije mientras me tambaleaba a la escalera de emergencia, al entrar note que la luz era muy tenue- casi no puedo ver!- le dije tratando de devolverme
-yo si veo, sube adelante, yo te cuido- empecé a subir y sentí que me sujetaba por las nalgas y que a la vez intentaba subir mi falda para mirar, por mi estado me pareció gracioso que aquel viejo estuviera espiando mi divino trasero así que trate de moverlo un poco mas insinuante mientras subía, el llagar el descansó del 1er piso, mi jefe me empujo hacia la pared
-estas muy buena zorrita!
-que pasa?- pregunte alarmada
- súbete el vestido!
-no quiero, suélteme!- intenté salir, pero su cuerpo me aprisionaba contra la pared
-oye bien, pedazo de zorra!, si quieres conservar tu trabajo, te vas a quitar ese vestido y a hacer lo que yo mande, o a partir de mañana tendrás que empezar a buscar trabajo
-suélteme!- grite cono si no me importara lo que el viejo asqueroso me había dicho
-ok, estas despedida, ZORRA!- me soltó y empezó a subir dejándome parada allí, en mi ciudad no es fácil conseguir trabajo y menos con las oportunidades y el dinero que me ofrecía el mió, así que cuando ya iba el por la mitad de la escalera lo llame
-licenciado!, espere!- el viejo giro sobre sus talones y me miro con una sonrisa de triunfo
-te convenciste?
-no puedo perder mi trabajo- dije con rabia y timidez a la vez
- jajajaja, pedazo de puta!, te iba solo a meter mi polla por el coño un ratito aquí mismo, pero ahora quiero que subas a mi habitación!- siguió subiendo y yo camine tras el, solo imaginarme lo que me esperaba con aquel viejo panzón me daba nauseas!, llego a su habitación y entro primero que yo, al pararme en la puerta titubee, pero el grito desde dentro
-termina de entrar pedazo de puta!- entre y me detuve en medio de la habitación- escucha bien zorrita, no quiero forzarte a nada, solo daré las ordenes y tu decides si las cumples o no, en el momento que no quieras, te vas, y no regresas mas al trabajo y listo!, tu decides!, ahora quítate el vestido- empecé a sacarme el vestido, sintiendo la mirada sádica de el sobre mi cuerpo- waooo!, eres una puta divina, quítate el bressier!- obedecí quitando mi brasier y dejando salir mis grandes y redondas tetas, intentando cubrirlas con mis manos- saca las manos puta!, sube los brazos para verlas bien!- subí mis brazos dejándolas totalmente expuestas, el se acerco y con sus dedos agarro mis pezones apretándolos muy fuerte
-ahhhh!, me hace daño!- grite, sin moverme
-esto es una caricia suave para lo que te viene!, dime, ya te han cogido por el culo?- no respondí, pero sus dedos empezaron a retorcer mis pezones haciendo salir mis lagrimas
-si- dije muy bajo
-si que?- grito el preguntando nuevamente
-si me han cogido por el culo!!!- grite intentando que dejara de torcer mis pezones
-entonces eres una buena puta que me voy a gozar toda!
-por el culo es doloroso, por favor por ahí no!
-tu cállate y obedece!, eso vendrá después, arrodíllate!- me arrodille frente a el y vi como comenzaba a abrir su pantalón, sacando de el una verga, no muy grande pero si muy gruesa, estaba dura y mojada- mira lo que te vas a tragar putica!- dijo pasándola por mi cara dejándola toda mojada- saca la lengua!- saque mi lengua y empecé a lamer la punta de su verga, el sabor me desagradaba y mientras mas lamía mas se mojaba, de pronto la empujo dentro de mi boca tomándome por las orejas y obligándome a meterla hasta mi garganta, sentí que me ahogaba quería vomitar!, empezó a meterla y sacarla de mi boca, mientras gemía y con sus manos cacheteaba mis mejillas
-cométela puta, cométela!!!- de pronto sentí que toda su leche se descargaba en mi boca, no resistí y la saque para escupirla en el piso, al escupir sentí una fuerte cachetada- ninguna puta bota mi leche!, lámela del piso!
-no quiero!- dije molesta
-muy bien!,entonces lárgate!- dijo señalando la puerta, agache la cabeza hasta el piso, saque mi lengua y empecé a lamer hasta dejarlo totalmente limpio- así se hace putica de mierda!, quédate así en cuatro patas como estas- camino hasta la cama y debajo de ella saco un maletín que al abrir me extraño ver cosas que no conocía, vino hacia mi con algo peludo y un látigo- relájate por tu bien por que no voy a lubricar – abrió mis nalgas
Y así al seco empezó a meter un consolador grande y grueso dentro de mi culo que terminaba en una cola de caballo que quedaría colgando fuera de el
-ayyyyyy!!!!, viejo asqueroso me estas rompiendo el culo, sácalo, sácalo, por favor!!!!- rompí a llorar, pero mis gritos y suplicas lo excitaron mas aun y lo empujo todo de una sola ves dejando mi culo como el de una yegua con cola y todo
-empieza a gatear!
-no puedo moverme, me duele mucho!- dije sin dejar de llorar
-gatea!-dijo empujándome con su pie y haciéndome caer de lado
Como pude me incorpore y empecé a gatear sintiendo aquel consolador desbaratar mi culo, tenia ganas de defecar de lo profundo que me lo había metido, de pronto sentí q metía una bola en mi boca y la cerraba en la parte trasera de mi cabeza, ahora no podía hablar, seguí gateando, y de pronto sentí como el látigo caía sobre mis nalgas, di un ligero salto y gatee mas rápido, intentando escapar de su castigo, pero sentí como el látigo me golpeaba y el a la vez tomaba fotos de mi ultraje, no paraba de llorar e intentar escapar gateando por toda la habitación- ah puta tan llorona!, ahora soy tu amo y me vas a obedecer siempre, esto es para que sepas quien manda!- no podía gritar, me había puesto la bola para que nadie pudiera escucharme y salvarme de aquel castigo, cuando ya mi cuerpo estaba rojo y adolorido, dejo de pegarme y me dijo levántate!- saco la bola de mi boca y se asomo por la ventana
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-por favor, eso me avergüenza!, no quiero mostrarme a esos hombres!-suplique
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-ahhh!- me queje y esto hizo sonreír a los jardineros
-te están dando duro perra!- dijo el mas viejo mientras se sobaba la verga dentro de su pantalón, mis lagrimas salían sin control, me sentía usada, humillada y apenada, mi jefe me ordeno que tocara mis tetas mientras se desvestía, con pudor comencé a hacerlo y los jardineros me miraban
-duro perra, apriétalas!- gritaban, yo obedecía y las apretaba fuerte, de pronto sentí que mi jefe abría mis nalgas y empezaba a chupar mi culo, en ese momento perdí la vergüenza, aquello me producía un placer inmenso, su lengua entraba profundo y me hacia gemir y manosear mis tetas juntándolas y bajando mi cabeza para pasar mi lengua por mis pezones, los jardineros empezaron a masturbarse, pero ya no me importaba, los dejaba verme, gozarme y mientras mas cochinadas me gritaban mas caliente me ponía, me vine por 1era vez y empecé a gemir fuerte y a contorsionar mi cuerpo, mis tetas se bamboleaban, mi jefe se coloco detrás de mi y sin mas me empujo toda su verga en mi culo ya aporreado por el inmenso vibrador
-ayyyyy!- grite, pero pare mi culito para recibirla toda, me daba fuertes embestidas, empecé a gemir viendo como los jardineros se corrían frente a mi, y pronto sentí como mi culo se inundaba de leche y mi jefe empezaba a darme nalgadas, mientras se corría dentro de mi, me saco la verga y nos separamos de la ventana, no sin antes mirar e los jardineros y dedicarles una sonrisa
-ya puedes irte zorra- dijo mi jefe recuperando su seriedad y don de mando
-voy el baño a asearme
- deja tu ropa interior aquí, ponte tu vestido y te vas sin asearte, escurriendo leche- tome mi vestido me lo puse, me puse mis sandalias y sin hablar camine a la puerta
- espera puta!, recuerda que tengo unas fotos muy comprometedoras, si llegas a decir algo, las muestro a todos
-si, señor-
Salí de su habitación y entre a la mía, el culo me ardía, me quite el vestido y me para frente al espejo abriendo mi culo para revisarlo, tenia muestras de leche y algo de sangre y el orificio estaba bastante rojo y abierto, me sonreí y me dirigí al baño para asearme. Aun conservo mi trabajo, pero mi jefe nunca mas ha intentado usarme, y confieso que a veces deseo que ese gordo panzón vuelva a dominarme
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mi inicio en el convento
Relato Erotico -mi inicio en el convento
despues de que el me relatara su inicio con su tia, yo le comence a contar mis inicios sexuales.
01/02 Mi inicio en el convento.
Bueno te cuento mis comienzos le dije:
Los dormitorios del colegio eran grandes y fríos.
Ya era una costumbre dormir bien arropada y con calcetas. Fue por puro instinto que me acurrucaba en posición fetal y metía las manos entre mis piernas.
No puedo precisar cuando ni como fue que comencé a tocarme al sentir cosquilleos en mi rajita.
Que fue primero, si los pensamientos o el calorcito, el calorcito o los pensamientos, lo resolverán los psicólogos, yo solo se que comencé a acariciarme, tocarme y frotarme la cuquita por puro placer y encanto.
Mamá estaba intentando rehacer su vida . Papá venia poco a visitarme. Las únicas que venían mas seguido eran unas tías, pero no podía yo contarles lo que me pasaba y preguntarles que debía hacer.
No se me ocurrió mezclar eso con la religión, ni pensar que era pecado o cosas por el estilo, y quizás si me lo hubieran dicho mas pronto hubiera roto con todo ese tabulerismo que querían imponer las monjas de mi colegio.
Aquel placer que me daban mis dedos, tuvo una explosión una tardecita mientras me bañaba, ya que al pasar el jabón, descubrí que tenia un punto rojizo, como un botoncito hinchado en la parte superior de mi cuquita, que al sacudirlo y apretarlo me daban tanto placer que jugué y jugué hasta que me encontré temblando inesperadamente, sin intenciones, sacudiéndome y vibrando como una pava de agua hirviendo.
Fue una pupila de mi cuarto, vecina de cama, que me pregunto que me pasaba al sentir mis gemidos….. Yo disimule, pero la muy tonta le dijo a una preceptora.
Esa noche me cambiaron de dormitorio. Como si tuviera yo algún virus o algo parecido.
La nueva pieza era mucho más chica y solo había 4 camas, tres chicas pupilas y una preceptora, que además era practicante a ingresar de monja, o monja novicia.
Las compañeras de dormitorio eran algo mayores que yo, mucho más amigables que las otras niñas que había dejado.
La monja novicia, en la mayoría de las noches, casi todas, no dormía en su lugar, y supe que iba a hacer rancho aparte con las de su clase en otro lugar.
Eso permitía que pudiéramos hablar aun después de que las luces se apagaran, y contarnos cosas.
Que cosas que aprendí en tan poco tiempo ¡!!
Pronto supe que lo que me pasaba era normal en ellas, también se “pajeaban” regularmente.
Había tanta afinidad entre ellas que se lo hacían mutuamente y hasta dormían algunas veces juntas.
Yo intentaba hacerlo silenciosamente para que no me volvieran a cambiar de dormitorio, pero ellas no disimulaban sus jadeos.
Mi vecina de cama era una morochita hermosa, con unos ojazos tremendos que repartía una dulzura con mezcla de melancolía infinita. Nos hicimos amigas.
Fue con ella que nos tocamos una tardecita en la ducha. Yo me le acerque como para ayudarla a enjabonar y ella también recorrió mi cuerpo. Nos besamos con ternura.
Sus dedos hicieron estragos en mi clítoris y yo sacudí el suyo hasta hacerla estallar en mil orgasmos. A partir de ese día, siempre intentamos bañarnos en el mismo regadera, apretaditas, bien juntitas y dándonos enorme placer. Y ella invito a la otra chica, mas seria, más mandona, más exigente.
Aprendimos a acariciarnos y darnos placer con lo que nos gustaba, y siendo ella muy besuquera, me daba tanto chupetes en mis tetas, que me hacia recalentar…. Y cuando probó mi cuevita, bueno….. Me saco de la realidad haciéndome volar en cincuenta mil pedazos.
Supe ser comida por ambas, y eso también comenzó a repetirse en nuestro dormitorio.
Una noche, Natalia me pidió que entre ambas comiéramos a Lourdes.
Ella lo hizo, pero yo no me anime…. Y eso enojó a la Lourdes. A mi no me importó.
Pero comenzaron a pasar los días, y ellas no coincidían en sus horarios con mi baño diario. He intente esperarlas para estar juntas.
Cuando lo hice, vi como ellas se daban lo que yo quería, placer, pero solo entre ellas.
No dije nada y espere a la noche…. mas lo que logré fue solo que me explicaran que yo no era una buena amiga, que no era como ellas, que era una egoísta. Me apeno eso.
Como pasaban los días, mi desesperación aumento y ya no me conformaba con mis dedos….. Así que las busque en la ducha…… me acerque mientras ellas jugueteaban y comencé a acariciarlas, poniéndome de rodillas…. Lourdes abrió sus piernas sostenida por nuestra amiga en común y clave mi cara en su peludita cueva….. Y la lamí tal ellas me lo habían enseñado pero que yo solo quería recibir….. Me encanto sentirla gritar y apretar mi cabeza contra su sexo….. Y fue mas rico aun comenzar la faena con mi querida Natalia…. que recibió un buen rato mis lengüetazas mientras yo gozaba con lo que Lourdes me devolvía…..
Esa noche, se turnaron en mi cama, y probé dos estupendos 69.
Pronto ellas inventaron el triangulito…. Que era armar un triangulo entre las tres churreteándonos los coñitos al mismo tiempo.
Fueron días de goce y goce….. Hasta que cuando estábamos en una faena triangular entro la preceptora y nos pesco en pleno desparrame de orgasmos compartidos.
Con razón sos tan querendona Yamilita…..me encanta que seas así.
Dicho esto me subió, sobre su falo endurecido por su imaginación, pensando en como debute con mis amigas y me metió a fondo aquello que ahora mi mejor pasar….
Se acabo pronto y me pidió que le siguiera relatando.
Mas Relatos Eroticos
despues de que el me relatara su inicio con su tia, yo le comence a contar mis inicios sexuales.
01/02 Mi inicio en el convento.
Bueno te cuento mis comienzos le dije:
Los dormitorios del colegio eran grandes y fríos.
Ya era una costumbre dormir bien arropada y con calcetas. Fue por puro instinto que me acurrucaba en posición fetal y metía las manos entre mis piernas.
No puedo precisar cuando ni como fue que comencé a tocarme al sentir cosquilleos en mi rajita.
Que fue primero, si los pensamientos o el calorcito, el calorcito o los pensamientos, lo resolverán los psicólogos, yo solo se que comencé a acariciarme, tocarme y frotarme la cuquita por puro placer y encanto.
Mamá estaba intentando rehacer su vida . Papá venia poco a visitarme. Las únicas que venían mas seguido eran unas tías, pero no podía yo contarles lo que me pasaba y preguntarles que debía hacer.
No se me ocurrió mezclar eso con la religión, ni pensar que era pecado o cosas por el estilo, y quizás si me lo hubieran dicho mas pronto hubiera roto con todo ese tabulerismo que querían imponer las monjas de mi colegio.
Aquel placer que me daban mis dedos, tuvo una explosión una tardecita mientras me bañaba, ya que al pasar el jabón, descubrí que tenia un punto rojizo, como un botoncito hinchado en la parte superior de mi cuquita, que al sacudirlo y apretarlo me daban tanto placer que jugué y jugué hasta que me encontré temblando inesperadamente, sin intenciones, sacudiéndome y vibrando como una pava de agua hirviendo.
Fue una pupila de mi cuarto, vecina de cama, que me pregunto que me pasaba al sentir mis gemidos….. Yo disimule, pero la muy tonta le dijo a una preceptora.
Esa noche me cambiaron de dormitorio. Como si tuviera yo algún virus o algo parecido.
La nueva pieza era mucho más chica y solo había 4 camas, tres chicas pupilas y una preceptora, que además era practicante a ingresar de monja, o monja novicia.
Las compañeras de dormitorio eran algo mayores que yo, mucho más amigables que las otras niñas que había dejado.
La monja novicia, en la mayoría de las noches, casi todas, no dormía en su lugar, y supe que iba a hacer rancho aparte con las de su clase en otro lugar.
Eso permitía que pudiéramos hablar aun después de que las luces se apagaran, y contarnos cosas.
Que cosas que aprendí en tan poco tiempo ¡!!
Pronto supe que lo que me pasaba era normal en ellas, también se “pajeaban” regularmente.
Había tanta afinidad entre ellas que se lo hacían mutuamente y hasta dormían algunas veces juntas.
Yo intentaba hacerlo silenciosamente para que no me volvieran a cambiar de dormitorio, pero ellas no disimulaban sus jadeos.
Mi vecina de cama era una morochita hermosa, con unos ojazos tremendos que repartía una dulzura con mezcla de melancolía infinita. Nos hicimos amigas.
Fue con ella que nos tocamos una tardecita en la ducha. Yo me le acerque como para ayudarla a enjabonar y ella también recorrió mi cuerpo. Nos besamos con ternura.
Sus dedos hicieron estragos en mi clítoris y yo sacudí el suyo hasta hacerla estallar en mil orgasmos. A partir de ese día, siempre intentamos bañarnos en el mismo regadera, apretaditas, bien juntitas y dándonos enorme placer. Y ella invito a la otra chica, mas seria, más mandona, más exigente.
Aprendimos a acariciarnos y darnos placer con lo que nos gustaba, y siendo ella muy besuquera, me daba tanto chupetes en mis tetas, que me hacia recalentar…. Y cuando probó mi cuevita, bueno….. Me saco de la realidad haciéndome volar en cincuenta mil pedazos.
Supe ser comida por ambas, y eso también comenzó a repetirse en nuestro dormitorio.
Una noche, Natalia me pidió que entre ambas comiéramos a Lourdes.
Ella lo hizo, pero yo no me anime…. Y eso enojó a la Lourdes. A mi no me importó.
Pero comenzaron a pasar los días, y ellas no coincidían en sus horarios con mi baño diario. He intente esperarlas para estar juntas.
Cuando lo hice, vi como ellas se daban lo que yo quería, placer, pero solo entre ellas.
No dije nada y espere a la noche…. mas lo que logré fue solo que me explicaran que yo no era una buena amiga, que no era como ellas, que era una egoísta. Me apeno eso.
Como pasaban los días, mi desesperación aumento y ya no me conformaba con mis dedos….. Así que las busque en la ducha…… me acerque mientras ellas jugueteaban y comencé a acariciarlas, poniéndome de rodillas…. Lourdes abrió sus piernas sostenida por nuestra amiga en común y clave mi cara en su peludita cueva….. Y la lamí tal ellas me lo habían enseñado pero que yo solo quería recibir….. Me encanto sentirla gritar y apretar mi cabeza contra su sexo….. Y fue mas rico aun comenzar la faena con mi querida Natalia…. que recibió un buen rato mis lengüetazas mientras yo gozaba con lo que Lourdes me devolvía…..
Esa noche, se turnaron en mi cama, y probé dos estupendos 69.
Pronto ellas inventaron el triangulito…. Que era armar un triangulo entre las tres churreteándonos los coñitos al mismo tiempo.
Fueron días de goce y goce….. Hasta que cuando estábamos en una faena triangular entro la preceptora y nos pesco en pleno desparrame de orgasmos compartidos.
Con razón sos tan querendona Yamilita…..me encanta que seas así.
Dicho esto me subió, sobre su falo endurecido por su imaginación, pensando en como debute con mis amigas y me metió a fondo aquello que ahora mi mejor pasar….
Se acabo pronto y me pidió que le siguiera relatando.
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me sedujo mi sobrina y no pude soportar mi deseo y el suyo
Relato Erotico -me sedujo mi sobrina y no pude soportar mi deseo y el suyo
Una gran deportista y una niña muy seductora
pondre un nombre ficticio (Sol) debido a que se trata de una historia real y ella Existe..
Sol es una niña de 14 años sobrina politica, dedicada al ciclismo de montaña con varias medallas conquistadas, una deportista muy dedicada a lo suyo.
pero detras de la Gran Ciclista, tambien existe una calentona adolecente,...
Sol siempre me invitaba a acompañarla a las carreras o cuando salia a entrenar para que la acompañe y la verdad no me atraia mucho ese deporte y pocas veces la acompañe x lo que me sentia en deuda cada vez que ella me reprochaba esto.
Sol empezo a crecer y desarrollar mucho su cuerpito gracias a la gran actividad fisica del ciclismo, dado que no es muy alta Sol su cuerpo se desarrollaba asi sus \"curvas\" acompañada de un par de ojos pardos muy expresivos y dulces; a sus 14 años era una niña muy picara por decirlo de alguna manera y tenia mucho lexico de grande y conversaciones sobre sexualidad que varias veces me dejaban en jaque y sonrrojado, cosa que sus padres regañaban mucho y me pedian a mi que tratara de cambiar y ayudarlos para que sus ormonas no la llebaran a cometer \"errores indeseados\", dada nuestra gran confianza con \"Sol\" y relacion tan fluida acepte intervenir y ayudarlos con \"Mi Sobrina\", por mi buena relacion con los adolecentes (tengo 30 años).
una semana antes de una carrera importante me pidio acompañarla, yo acepte y les dije a sus padres que iriamos solos para aprovechar a afianzar mas nuestro vinculo y poder hablar mas fluidamente, ellos estuvieron de acuerdo y asi fue que esa mañana de martes salimos yo en la moto siguiendo y alentando de cerca su entrenamiento. al cabo de 16 km. paramos para que Sol tomara agua y comiera algo y descansar, luego de un rato de charla y tratando de calmar tantas ormonas (cosa que no pude) ella me dijo:.....
Tio te puedo hacer una pregunta?...
Yo: si si claro que ¿queres saber Sol?
Sol: ¿es verdad Tio que a los hombres le sale \"leche del pene\" cuando tienen sexo con las mujeres?
esa pregunta me mato, y me subio un calor por todo el cuerpo y no sabia como responderle.
yo: eeehhh... Sol, es algo asi, no es del tipo de leche que vos crees, no es la comestible, pero si es algo asi, pero otro dia te explico mejor.
Sol: a dale tio!!,.. yo quiero saber eso como es bien, ademas es por mi bien, mira si algun dia quedo enbarazada por no saber?, mis padres no me quieren explicar y vos que sos mi Tio Compinche no me ayudas!!??...
yo: mira sol,... yo te lo voyu a explicar pero en otro momento, tengo que elaborar una buena respuesta para que lo entiendas mejor. ok?
sol: bueno,... esta bien te doy ese tiempo, .... pero mira que yo no me olvido tio eh??.
yo: no querida pero igual de todas formas no te parece que es demasiado prematuro hablar de estas cosas?
Sol: tio mira,... te voy a contar algo,... yo tengo muchas relaciones cortas con chicos mas grandes que yo y me besan tan bien que me exito mucho, pero a la hora de tener sexo aun que me muero de ganas de sentirlos,... me da miedo y pienso en mis padres y prefiero cortar esa relacion y reprimir mis ganas, pero cada relacion o noviazgo que tengo me pasa lo mismo, me mojo toda y debo dejarlos asi tio!!!, ya no puedo mas, que hago!!!, ayudame vos tio!!
\"esta confesion me mato!!,... me dejo helado, aun que no tanto, al haber entrado a hablar de sexo con esta niña de 14 años, note que estaba perdiendo el equilibrio y la cordura, y comenzaba a sentirme mojado y con una ereccion en progreso que no podia evitar al escuchar su comentario. como les dije,... Sol tiene 14 pero su mente y curiosidad no dice lo mismo, tiene las ormonas a flor de piel.
a partir de ese momento la empece a mirar de otra manera mas morbosa y degenerada, que no podia evitar; con su ropa de ciclista, sus calsas ajustadas a sus nalguitas y su remera de licra ajustada a sus pechos me exitaban, me sustraje mirandola muy caliente, sin darme cuenta que ella me miraba y me dijo,:
\"eh tio me vas a desnudar con esa mirada jajaja!!!\"
yo: no perdon Sol, es que me quede pensando en pavadas, disculpame, volvemos?
Sol: si dale, mejor, esta haciendo frio ya, me prestas tu campera un ratito?
yo: \"si claro, toma\" le dije, y ella se vino sobre mi me abrazo diciendo: \"uuuuhhyy que frioo!!!\" y me apreto fuerte, apoyando mi verga dura contra su vientre; me miro, se dio cuenta, y con una sonrisa miro mi pantalon algo abultado y volvio a decir: \"mmmm!!!, mejor nos vamos tio\" mirando picaramente mi pantalon.
Yo quede rojo de verguenza y calentura, a punto de dejarme llevar por mis instintos que solo deseaban mirar esas nalgas duras y esos pechos apenas timidos asomando, tenia ganas de cogerla sentia mi verga mojada y a punto de reventar pensando muchas cosas pervertidas.
emprendimos el vieje de regreso a casa, yo la seguia detras con la moto y veia esas nalgas duras como se movian pedaliando sobre el asianto de la bicicleta.
llegamos a su casa, y note una cara de dolor en ella, baje pronto de la moto y le pregunte:
\"estas bien?, que pasa que tenes esa cara Sol?,
Sol: me parece que me paspe tio, me arde la entre pierna. dijo
yo: \"bueno ahora entramos y le digo a tu mamá que te ponga esa pomada que vos usas.
entramos busque a sus padres y no habia nadie; \"no hay nadie en tu casa sol\",
Sol: tio me re arde, y mucho, por que no me pones la crema vos tio?, por favor\"
yo: eeh,... bueno date una ducha y yo busco la pomada y te pongo un poco.
se baño, y vino con una remera grande que apenas tapaba sus nalgas y su conchita y sin corpiño (sosten), se recosto en el sillon, caminaba con las pernas abiertas por el ardor, y con cara de dolor y entregada a mi confienza me dijo:
\"pasame tio dale\". yo tembloroso y mirando sorprendido esas fornidas piernas comense a poner la pomada en su entre pierna sin ver donde entraban mis manos, quiza por pudor o para no calentarme mas,... ella dijo: \"mas arriba tio me arde dale sin verguenza, dale que me arde mucho.\" al ver su cara de sufrimiento note que ella no objetaria nada y comence a frotar la crema con fuerza pero lento y subiendo mi mano hasta topar con su abultada conchita, una y otra vez mi mano topaba contra su conchita, hasta que la senti mas relajada y aflojo sus piernas cerrando sus ojos.
se empezo a dormir ante el exausto entrenamiento, la ducha y las caricias,... se durmio efectivamente y yo seguia acariciandola, me atrevi a separar un poco mas sus piernas y levantar su remera que no me dejaba ver mucho, cuando vi esa carnosa conchita tan deliciosa acompañada por un par de piernas imcreibles, mi mano temblaba, mi boca estaba seca, comenze a tener una ereccion y a mojarme al tocar esa conchita.
mi curiosidad fue mas aya, y mientras acarisiaba su pelo, con la otra mano empece a correr su bombachita y a frotar sus labios vaginal buscando el clitoris;
no podia creer lo que estaba haciendo, por un momento reflexione, me detuve atine a irme, pero mi deseo fue mas fuerte creo, ya que ella al sentir mis dedos abrio aun mas sus piernas y hacia movimientos circulares de cintura, eso me volvio loco; muy lentamente me deslice en el sillon hasta poner mi cara junto a su conchita y comence a lamerla suave, ella se arqueaba de pronto me asuste por que ella me puso una mano en mi cabeza agarrandome de los pelos,... ahio dude y quice salir de esa posicion, cuando lo intente ella abrio su mano me tomo por la nuca y me estrello contra su concha,.... ahi entendi todo, .... a ella le gustaba, segui lamiento su clitoriz a la vez que la penetraba con la lengua, cada vez se agitraba mas y no me soltaba, me queria ahogar en su conchita virgen.
me quite el pantalon, mi verga no daba mas, estaba muy mojado y caliente, ella seguia en su papel de dormida pero me tomo una mano y la llevo a sus tetas, las que aprete fuerte, ella ya no podia mas su concha largaba flujo a borbotones.
entonces levanto las piernas, las lami locamente, y en esa posicion no podia desaprovecharla, .... me acomode y lleve mi pene hirviente, mojado y duro a su entrada,....... ella sintio el calor de la cabeza empujar, yo estaba encima de ella, entonces abrio los ojos y me tomo de la cintura y me dijo: \"metemela tio te lo pido por favor no doy mas por favor tio dale!!, ... yo no voy a decir nada\".
yo no conteste nada estaba mudo, pero envuelto en llamas, ya no me importaba nada, eramos ella y yo, vei con degeneramiento y morbo apenas algunos pelillos sobre su puvis y aun sus pesones sin desarrollar, pero era una pendeja caliente y con urgencia de cojer.
que podia hacer?,.... entonces empece a empujar despacio y ella empujaba contra mi desesperada, la queria de inmediato, podia sentir como me mojaba con su concha, de pronto apunte la cabeza del pene en su entrada, le habia puesto apenas la puntita, y ella desesperada jalo fuerte de mi cintura a la vez que empujo y le entro toda de un viaje ya que estaba empapada, esto me puso como un animal en celo, no media consecuencias, no tenia en cuenta que podia lastimarla y le empece a dar duro, ella no emitia palabras solo abria grande sus ojos y boca silenciosa y me apretaba contra ella, la bombie duro hasta el fondo y rapido.
ella se vino contra mi me mordio el cuello y ahgo su grito de placer acabando, cerraba sus piernas fuerte, me besaba con locura, y me decia: \"que lindo que es cojer tio como me gusta que me cojas asi con fuerza con un animal tio que tremenda verga tenes tio\"!!
me detuve un instante, nos besamos como novios la puse en cuatro la incline un poco asia abajo y le dije \" si te gusta que te coja como animal preparate entonces\" se la puse en esa conchita empapada y la empuje hasta el fondo y bombie fuerte. ella gimio fuerte y me dijo: \" si dale tio ponemela todo llename de leche quiero ver como es tio, haceme tuya y embarazame tio\"! esas palabras fueron un detonador; la tome fuerte de las nalgas mi ultimo empujon hasta el fondo y ahi explote, ahi ella sintio el tope de mi verga y grito y dijo: \" aaaahhh tio me duele sacala sacala\", ya era tarde empece a acabar en una explocion de semen, empuje violento hasta la ultima gota hasta caer rendido a su lado, ella me miro fijo a los ojos y me dijo:
\"Tio es la experiencia mas maravillosa que vivi\",...
paso su mano por su concha y me dijo: \" me esta saliendo algo\", trajo su mano empapada y me dijo: \"¿y esto que es?
yo: Es la leche que tanto querias Sol...
desde aquel dia no la abandono y sigo ayudandola a entrenar y cada salida solos es un deleite con esa precoz y ardiente pendejita de 14 llamada \"Sol\".
tan es asi que creo me estoy enamorando de ella.
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Una gran deportista y una niña muy seductora
pondre un nombre ficticio (Sol) debido a que se trata de una historia real y ella Existe..
Sol es una niña de 14 años sobrina politica, dedicada al ciclismo de montaña con varias medallas conquistadas, una deportista muy dedicada a lo suyo.
pero detras de la Gran Ciclista, tambien existe una calentona adolecente,...
Sol siempre me invitaba a acompañarla a las carreras o cuando salia a entrenar para que la acompañe y la verdad no me atraia mucho ese deporte y pocas veces la acompañe x lo que me sentia en deuda cada vez que ella me reprochaba esto.
Sol empezo a crecer y desarrollar mucho su cuerpito gracias a la gran actividad fisica del ciclismo, dado que no es muy alta Sol su cuerpo se desarrollaba asi sus \"curvas\" acompañada de un par de ojos pardos muy expresivos y dulces; a sus 14 años era una niña muy picara por decirlo de alguna manera y tenia mucho lexico de grande y conversaciones sobre sexualidad que varias veces me dejaban en jaque y sonrrojado, cosa que sus padres regañaban mucho y me pedian a mi que tratara de cambiar y ayudarlos para que sus ormonas no la llebaran a cometer \"errores indeseados\", dada nuestra gran confianza con \"Sol\" y relacion tan fluida acepte intervenir y ayudarlos con \"Mi Sobrina\", por mi buena relacion con los adolecentes (tengo 30 años).
una semana antes de una carrera importante me pidio acompañarla, yo acepte y les dije a sus padres que iriamos solos para aprovechar a afianzar mas nuestro vinculo y poder hablar mas fluidamente, ellos estuvieron de acuerdo y asi fue que esa mañana de martes salimos yo en la moto siguiendo y alentando de cerca su entrenamiento. al cabo de 16 km. paramos para que Sol tomara agua y comiera algo y descansar, luego de un rato de charla y tratando de calmar tantas ormonas (cosa que no pude) ella me dijo:.....
Tio te puedo hacer una pregunta?...
Yo: si si claro que ¿queres saber Sol?
Sol: ¿es verdad Tio que a los hombres le sale \"leche del pene\" cuando tienen sexo con las mujeres?
esa pregunta me mato, y me subio un calor por todo el cuerpo y no sabia como responderle.
yo: eeehhh... Sol, es algo asi, no es del tipo de leche que vos crees, no es la comestible, pero si es algo asi, pero otro dia te explico mejor.
Sol: a dale tio!!,.. yo quiero saber eso como es bien, ademas es por mi bien, mira si algun dia quedo enbarazada por no saber?, mis padres no me quieren explicar y vos que sos mi Tio Compinche no me ayudas!!??...
yo: mira sol,... yo te lo voyu a explicar pero en otro momento, tengo que elaborar una buena respuesta para que lo entiendas mejor. ok?
sol: bueno,... esta bien te doy ese tiempo, .... pero mira que yo no me olvido tio eh??.
yo: no querida pero igual de todas formas no te parece que es demasiado prematuro hablar de estas cosas?
Sol: tio mira,... te voy a contar algo,... yo tengo muchas relaciones cortas con chicos mas grandes que yo y me besan tan bien que me exito mucho, pero a la hora de tener sexo aun que me muero de ganas de sentirlos,... me da miedo y pienso en mis padres y prefiero cortar esa relacion y reprimir mis ganas, pero cada relacion o noviazgo que tengo me pasa lo mismo, me mojo toda y debo dejarlos asi tio!!!, ya no puedo mas, que hago!!!, ayudame vos tio!!
\"esta confesion me mato!!,... me dejo helado, aun que no tanto, al haber entrado a hablar de sexo con esta niña de 14 años, note que estaba perdiendo el equilibrio y la cordura, y comenzaba a sentirme mojado y con una ereccion en progreso que no podia evitar al escuchar su comentario. como les dije,... Sol tiene 14 pero su mente y curiosidad no dice lo mismo, tiene las ormonas a flor de piel.
a partir de ese momento la empece a mirar de otra manera mas morbosa y degenerada, que no podia evitar; con su ropa de ciclista, sus calsas ajustadas a sus nalguitas y su remera de licra ajustada a sus pechos me exitaban, me sustraje mirandola muy caliente, sin darme cuenta que ella me miraba y me dijo,:
\"eh tio me vas a desnudar con esa mirada jajaja!!!\"
yo: no perdon Sol, es que me quede pensando en pavadas, disculpame, volvemos?
Sol: si dale, mejor, esta haciendo frio ya, me prestas tu campera un ratito?
yo: \"si claro, toma\" le dije, y ella se vino sobre mi me abrazo diciendo: \"uuuuhhyy que frioo!!!\" y me apreto fuerte, apoyando mi verga dura contra su vientre; me miro, se dio cuenta, y con una sonrisa miro mi pantalon algo abultado y volvio a decir: \"mmmm!!!, mejor nos vamos tio\" mirando picaramente mi pantalon.
Yo quede rojo de verguenza y calentura, a punto de dejarme llevar por mis instintos que solo deseaban mirar esas nalgas duras y esos pechos apenas timidos asomando, tenia ganas de cogerla sentia mi verga mojada y a punto de reventar pensando muchas cosas pervertidas.
emprendimos el vieje de regreso a casa, yo la seguia detras con la moto y veia esas nalgas duras como se movian pedaliando sobre el asianto de la bicicleta.
llegamos a su casa, y note una cara de dolor en ella, baje pronto de la moto y le pregunte:
\"estas bien?, que pasa que tenes esa cara Sol?,
Sol: me parece que me paspe tio, me arde la entre pierna. dijo
yo: \"bueno ahora entramos y le digo a tu mamá que te ponga esa pomada que vos usas.
entramos busque a sus padres y no habia nadie; \"no hay nadie en tu casa sol\",
Sol: tio me re arde, y mucho, por que no me pones la crema vos tio?, por favor\"
yo: eeh,... bueno date una ducha y yo busco la pomada y te pongo un poco.
se baño, y vino con una remera grande que apenas tapaba sus nalgas y su conchita y sin corpiño (sosten), se recosto en el sillon, caminaba con las pernas abiertas por el ardor, y con cara de dolor y entregada a mi confienza me dijo:
\"pasame tio dale\". yo tembloroso y mirando sorprendido esas fornidas piernas comense a poner la pomada en su entre pierna sin ver donde entraban mis manos, quiza por pudor o para no calentarme mas,... ella dijo: \"mas arriba tio me arde dale sin verguenza, dale que me arde mucho.\" al ver su cara de sufrimiento note que ella no objetaria nada y comence a frotar la crema con fuerza pero lento y subiendo mi mano hasta topar con su abultada conchita, una y otra vez mi mano topaba contra su conchita, hasta que la senti mas relajada y aflojo sus piernas cerrando sus ojos.
se empezo a dormir ante el exausto entrenamiento, la ducha y las caricias,... se durmio efectivamente y yo seguia acariciandola, me atrevi a separar un poco mas sus piernas y levantar su remera que no me dejaba ver mucho, cuando vi esa carnosa conchita tan deliciosa acompañada por un par de piernas imcreibles, mi mano temblaba, mi boca estaba seca, comenze a tener una ereccion y a mojarme al tocar esa conchita.
mi curiosidad fue mas aya, y mientras acarisiaba su pelo, con la otra mano empece a correr su bombachita y a frotar sus labios vaginal buscando el clitoris;
no podia creer lo que estaba haciendo, por un momento reflexione, me detuve atine a irme, pero mi deseo fue mas fuerte creo, ya que ella al sentir mis dedos abrio aun mas sus piernas y hacia movimientos circulares de cintura, eso me volvio loco; muy lentamente me deslice en el sillon hasta poner mi cara junto a su conchita y comence a lamerla suave, ella se arqueaba de pronto me asuste por que ella me puso una mano en mi cabeza agarrandome de los pelos,... ahio dude y quice salir de esa posicion, cuando lo intente ella abrio su mano me tomo por la nuca y me estrello contra su concha,.... ahi entendi todo, .... a ella le gustaba, segui lamiento su clitoriz a la vez que la penetraba con la lengua, cada vez se agitraba mas y no me soltaba, me queria ahogar en su conchita virgen.
me quite el pantalon, mi verga no daba mas, estaba muy mojado y caliente, ella seguia en su papel de dormida pero me tomo una mano y la llevo a sus tetas, las que aprete fuerte, ella ya no podia mas su concha largaba flujo a borbotones.
entonces levanto las piernas, las lami locamente, y en esa posicion no podia desaprovecharla, .... me acomode y lleve mi pene hirviente, mojado y duro a su entrada,....... ella sintio el calor de la cabeza empujar, yo estaba encima de ella, entonces abrio los ojos y me tomo de la cintura y me dijo: \"metemela tio te lo pido por favor no doy mas por favor tio dale!!, ... yo no voy a decir nada\".
yo no conteste nada estaba mudo, pero envuelto en llamas, ya no me importaba nada, eramos ella y yo, vei con degeneramiento y morbo apenas algunos pelillos sobre su puvis y aun sus pesones sin desarrollar, pero era una pendeja caliente y con urgencia de cojer.
que podia hacer?,.... entonces empece a empujar despacio y ella empujaba contra mi desesperada, la queria de inmediato, podia sentir como me mojaba con su concha, de pronto apunte la cabeza del pene en su entrada, le habia puesto apenas la puntita, y ella desesperada jalo fuerte de mi cintura a la vez que empujo y le entro toda de un viaje ya que estaba empapada, esto me puso como un animal en celo, no media consecuencias, no tenia en cuenta que podia lastimarla y le empece a dar duro, ella no emitia palabras solo abria grande sus ojos y boca silenciosa y me apretaba contra ella, la bombie duro hasta el fondo y rapido.
ella se vino contra mi me mordio el cuello y ahgo su grito de placer acabando, cerraba sus piernas fuerte, me besaba con locura, y me decia: \"que lindo que es cojer tio como me gusta que me cojas asi con fuerza con un animal tio que tremenda verga tenes tio\"!!
me detuve un instante, nos besamos como novios la puse en cuatro la incline un poco asia abajo y le dije \" si te gusta que te coja como animal preparate entonces\" se la puse en esa conchita empapada y la empuje hasta el fondo y bombie fuerte. ella gimio fuerte y me dijo: \" si dale tio ponemela todo llename de leche quiero ver como es tio, haceme tuya y embarazame tio\"! esas palabras fueron un detonador; la tome fuerte de las nalgas mi ultimo empujon hasta el fondo y ahi explote, ahi ella sintio el tope de mi verga y grito y dijo: \" aaaahhh tio me duele sacala sacala\", ya era tarde empece a acabar en una explocion de semen, empuje violento hasta la ultima gota hasta caer rendido a su lado, ella me miro fijo a los ojos y me dijo:
\"Tio es la experiencia mas maravillosa que vivi\",...
paso su mano por su concha y me dijo: \" me esta saliendo algo\", trajo su mano empapada y me dijo: \"¿y esto que es?
yo: Es la leche que tanto querias Sol...
desde aquel dia no la abandono y sigo ayudandola a entrenar y cada salida solos es un deleite con esa precoz y ardiente pendejita de 14 llamada \"Sol\".
tan es asi que creo me estoy enamorando de ella.
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14.6.10
Mi tia, la inspiracion de mis primera fantasias
Relato Erotico -Mi tia, la inspiracion de mis primera fantasias
Dedicado a mi tia y las pajas que me hice de joven a su salud.
Mi tia fue la protagonista de mis fantasias sexuales infantiles. A su salud dedicaba la mayoria de mis pajas. Tiene un hijo de mi edad y los veranos pasbamos la mayor parte del dia jugando en su casa.
Eramos niños y mi tia solia ir por casa solo con bragas y sujetador, los niños nos haciamos hombrecitos y ella seguia con su costumbre.
Yo me volvia loco intentando disimular mis empalmadas ante la vision del triangulo negro que se le veia debajo de las bragas, marchaba corriendo al aseo a menearmela, en una ocasion llegue a 5 pajas en una tarde.
Paso el tiempo, yo me fui haciendo mayor y ella vieja, a mi esposa cuando la conocio le cayo simpatica, y le hizo mucha gracia saber que mis primeros litros de leche estaban dedicados a ella.
Con 68 años mi tia quedo viuda, sus hijos habian marchado a vivir a otras localidades y los familiares mas proximos eramos mi esposa y yo. Mi mujer la visitaba con frecuencia y se hicieron muy amigas, tanto que luego supe que la zorra de mi mujer hacia calentar a la vieja contandole nuestros polvos. Recalcandole lo bien que lo pasaba cuando yo le comia el coño.
Una noche mi esposa salio de cena con las amigas y se llevaron a mi tia. Despues de unas copas decidieron ir a una discoteca, para la vieja ya era suficiente y me llamaron para llevarla a casa.
Cuando llegue al lugar convenido, al acercarme vi como habian restaurado a la vieja. Maquillada lo justo, con un vestido de mi esposa muy escotado y falda corta y ajustada, (ese vestido la puta de mi mujer siempre lo ha llevado sin ropa interior), mi tia estaba un tanto alegre pero no borracha.
Al sentarse en el coche la falda aun destapo mas sus muslos dejando a mi vista un poco de la raja de su viejo coño ya sin aquel matorral de pelo que tanto admire, las tetas que se mantenian firmes dentro de la copa del vestido aun parecian apetitosas.
Al ponernos en marcha, tras decirle yo lo buena que estaba me confeso las confidencias que le habia hecho mi mujer y me pregunto si no me daba asco chupar chochos, le respondi metiendo la mano entre sus piernas, apenas roce su raja para mojarme los dedos con su jugo, me los lleve a la boca y los chupe, sus pezones se erizaron, grandes y gordos delataban debajo de la tela su calentura.
Llegamos a su casa, en cuanto se cerro la puerta, por detras le agarre las tetas besandole el cuello, hice que su vestido resbalara dejandola desnuda, la sente sobre el mueble del recibidor y arrodillandome abri sus muslos y puse mi cabeza entre ellos, mientras lamia los labios vaginales ella gemia de gusto, cuando note que estaba a punto de estallar cogi su clitoris entre mis labios y sorbi, mientras gritaba como una cerda, yo bebia todo el zumo femenino que tenia retenido en su interior.
Me puse de pie, ella tenia los ojos en blanco y me beso abrazandome, me baje los pantalones y meti mi poya en su coño, puse sus piernas alrededor de mi cintura y cogiendola de su duro culo la levante dirigiendonos a la cama, a cada uno de mis pasos, ella daba un grito de placer, en la misma puerta del dormitorio, la apoye en la pared y la clave para que volviera a correrse. Colgada de mi la lleve a la cama, le pedi que se pusiera a cuatro patas y por detras volvi a clavarle el chocho, en el espejo del armario se reflejaba su cara desencajada y sus tetas colgando balanceandose al ritmo de mis mete-saca, cuando noto mi leche en su interior, tuvo un nuevo orgasmo, cayo rendida de bruces y se quedo dormida. La tia con 70 años aguanto mas que muchas jovenes.
Desperte a su lado, seguia dormida y me fui a la ducha antes de volver a mi casa, yo estaba de espaldas a la puerta y no note cuando entro, al salir de la ducha estaba sentada en un taburete mirandome, sin decir nada me cogio la pija y se la metio en la boca, consiguio ponermela tiesa pero no era una experta en mamadas, acariciandola la hice ponerse en pie, la bese y le pedi su agujero virgen, puso sus manos sobre el taburete y agachada abrio las piernas, apunte mi capullo a la entrada del culo y poco a poco fue entrando, ella daba algun grito, yo paraba pero me pedia que siguiera partiendola, entre en sus entrañas hasta que mis huevos chocaron con sus nalgas, la estrecha cueva consiguio que me corriese pronto, la saque manchada de sangre y de mierda, ella misma se ocupo de lavarmela con cariño.
Era domingo y ella esperaba la visita de uno de sus hijos y su familia, nos despedimos con un beso tierno.
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Dedicado a mi tia y las pajas que me hice de joven a su salud.
Mi tia fue la protagonista de mis fantasias sexuales infantiles. A su salud dedicaba la mayoria de mis pajas. Tiene un hijo de mi edad y los veranos pasbamos la mayor parte del dia jugando en su casa.
Eramos niños y mi tia solia ir por casa solo con bragas y sujetador, los niños nos haciamos hombrecitos y ella seguia con su costumbre.
Yo me volvia loco intentando disimular mis empalmadas ante la vision del triangulo negro que se le veia debajo de las bragas, marchaba corriendo al aseo a menearmela, en una ocasion llegue a 5 pajas en una tarde.
Paso el tiempo, yo me fui haciendo mayor y ella vieja, a mi esposa cuando la conocio le cayo simpatica, y le hizo mucha gracia saber que mis primeros litros de leche estaban dedicados a ella.
Con 68 años mi tia quedo viuda, sus hijos habian marchado a vivir a otras localidades y los familiares mas proximos eramos mi esposa y yo. Mi mujer la visitaba con frecuencia y se hicieron muy amigas, tanto que luego supe que la zorra de mi mujer hacia calentar a la vieja contandole nuestros polvos. Recalcandole lo bien que lo pasaba cuando yo le comia el coño.
Una noche mi esposa salio de cena con las amigas y se llevaron a mi tia. Despues de unas copas decidieron ir a una discoteca, para la vieja ya era suficiente y me llamaron para llevarla a casa.
Cuando llegue al lugar convenido, al acercarme vi como habian restaurado a la vieja. Maquillada lo justo, con un vestido de mi esposa muy escotado y falda corta y ajustada, (ese vestido la puta de mi mujer siempre lo ha llevado sin ropa interior), mi tia estaba un tanto alegre pero no borracha.
Al sentarse en el coche la falda aun destapo mas sus muslos dejando a mi vista un poco de la raja de su viejo coño ya sin aquel matorral de pelo que tanto admire, las tetas que se mantenian firmes dentro de la copa del vestido aun parecian apetitosas.
Al ponernos en marcha, tras decirle yo lo buena que estaba me confeso las confidencias que le habia hecho mi mujer y me pregunto si no me daba asco chupar chochos, le respondi metiendo la mano entre sus piernas, apenas roce su raja para mojarme los dedos con su jugo, me los lleve a la boca y los chupe, sus pezones se erizaron, grandes y gordos delataban debajo de la tela su calentura.
Llegamos a su casa, en cuanto se cerro la puerta, por detras le agarre las tetas besandole el cuello, hice que su vestido resbalara dejandola desnuda, la sente sobre el mueble del recibidor y arrodillandome abri sus muslos y puse mi cabeza entre ellos, mientras lamia los labios vaginales ella gemia de gusto, cuando note que estaba a punto de estallar cogi su clitoris entre mis labios y sorbi, mientras gritaba como una cerda, yo bebia todo el zumo femenino que tenia retenido en su interior.
Me puse de pie, ella tenia los ojos en blanco y me beso abrazandome, me baje los pantalones y meti mi poya en su coño, puse sus piernas alrededor de mi cintura y cogiendola de su duro culo la levante dirigiendonos a la cama, a cada uno de mis pasos, ella daba un grito de placer, en la misma puerta del dormitorio, la apoye en la pared y la clave para que volviera a correrse. Colgada de mi la lleve a la cama, le pedi que se pusiera a cuatro patas y por detras volvi a clavarle el chocho, en el espejo del armario se reflejaba su cara desencajada y sus tetas colgando balanceandose al ritmo de mis mete-saca, cuando noto mi leche en su interior, tuvo un nuevo orgasmo, cayo rendida de bruces y se quedo dormida. La tia con 70 años aguanto mas que muchas jovenes.
Desperte a su lado, seguia dormida y me fui a la ducha antes de volver a mi casa, yo estaba de espaldas a la puerta y no note cuando entro, al salir de la ducha estaba sentada en un taburete mirandome, sin decir nada me cogio la pija y se la metio en la boca, consiguio ponermela tiesa pero no era una experta en mamadas, acariciandola la hice ponerse en pie, la bese y le pedi su agujero virgen, puso sus manos sobre el taburete y agachada abrio las piernas, apunte mi capullo a la entrada del culo y poco a poco fue entrando, ella daba algun grito, yo paraba pero me pedia que siguiera partiendola, entre en sus entrañas hasta que mis huevos chocaron con sus nalgas, la estrecha cueva consiguio que me corriese pronto, la saque manchada de sangre y de mierda, ella misma se ocupo de lavarmela con cariño.
Era domingo y ella esperaba la visita de uno de sus hijos y su familia, nos despedimos con un beso tierno.
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OTRA VEZ FERNANDO
Relato Erotico -OTRA VEZ FERNANDO
En un anterior post compartí con ustedes las vivencias de sexo que, a mis 12 años, tuve con mi vecino Fernando, él de 17. Quiero ahora participarlos de la culminación de esa historia que significó mucho para mí.
Mi iniciación sexual con Fernando había llegado al límite del sexo oral. A esta altura de mi vida, recuerdo y entiendo que él no se animaba a llegar a más conmigo; si bien me hacía mamar su verga hasta eyacularme dentro de mi boca y pasaba largos ratos lamiéndome y estimulándome mi ano con su lengua y sus dedos, no llegaba a intentar una relación profunda de penetración anal.
Sin embargo, habiéndome estimulado tanto con sus lamidas en mi ano, yo sentía atracción por experimentar más con él. Ya disfrutaba mucho de verlo desnudo y erecto, succionar su pene y sus bolas, gozar su cuerpo fuerte y musculoso cuando me abrazaba y saborear su lengua húmeda y caliente en mi boca.
Las experiencias sexuales se habían producido durante ese verano, cuando yo era invitado por su familia a pasar las tardes disfrutando de su piscina y, ocasionalmente, cuando quedábamos solos Fernando y yo. Tanto me habían gustado esas experiencias, que constantemente insistía en visitarlo con la excusa de pasar un día de piscina en su casa, por lo menos así lo entendían sus padres y los míos y por eso era invitado con frecuencia.
Pero en realidad, yo lo deseaba a él, poder encontrar un momento para estar juntos y gozar de su cuerpo. Vivía pendiente de Fernando, espiando desde la ventana de mi cuarto todos sus movimientos (si estaba en la casa, si salía, si volvía…). A mis 12 años, recién insinuándose mi propia sexualidad, había quedado prendado de él y constantemente deseaba estar a su lado, pensaba en su cuerpo desnudo, su verga erecta, sus bolas, sus pendejos, su cuerpo, su pelo, su aliento, sus olores. Ahora recuerdo que Fernando trataba de evitarme, seguramente temeroso de que se descubriera o notara lo que pasaba entre nosotros. En mi frenesí pre adolescente, lo buscaba ansiando poder llevar su sexo a mi boca y sentir su eyaculación, mamando sus líquidos seminales calientes y espesos.
Así, lo fuimos haciendo muchas veces más. Hasta que un día fui invitado a pasar una tarde de piscina, y supe que sus padres saldrían de paseo. Le encargaron a Fernando que se ocupe de atenderme y cuidarme, que preparara la merienda y esté atento en todo para conmigo. La noticia me entusiasmó, porque entonces tendríamos un rato para estar solos y poder gozar del sexo.
Estuvimos en la piscina, hasta que sus padres se despidieron de nosotros dejándonos una serie de recomendaciones. Una vez solos, le dije que no quería estar más en la piscina, que me llevara dentro de la casa. Fernando entendió bien el mensaje y así lo hizo; yo noté que mientras nos secábamos, a él se le marcaba bajo su bañador una imponente erección.
Recuerdo que noté a Fernando algo más ansioso que otras veces anteriores, me miraba en forma especial ese día. Yo también estaba muy excitado. Cuando nos encerramos en su cuarto, ambos estábamos muy erectos, pero él jadeaba más que otras veces y me miraba en forma especial. Esa tarde yo tomé todas las iniciativas, le pedí que se acostara en la cama boca arriba, con sus manos en la nuca mostrándome sus axilas velludas. Me acosté sobre él y le busqué la boca y la lengua, le recorrí todo el cuerpo con mi boca. Mamé su enorme verga y sus huevos un largo rato, pero Fernando no quiso eyacular. Me recostó a mí en la cama, jadeando fuertemente, me abrió las piernas y lamió y chupó mis nalgas y mi ano con desesperación, durante mucho tiempo, haciéndome gemir de placer.
En un momento se retiró y volvió enseguida con un pote de crema para manos. Me lamió el ano un rato más y luego, con sus dedos, comenzó a colocarme crema en el culo, introduciendo sus dedos muy profundamente (uno, dos, tres dedos), mientras jadeaba como un búfalo y me decía cosas obscenas. Noté que se colocó mucha cantidad de crema en su verga, me recostó boca abajo y me cubrió con su cuerpo caliente. Con sus rodillas separó mis piernas, dejándolas bien abiertas, y sentí que colocaba la cabeza de su verga en la puerta de mi ano, haciendo movimientos circulares, hasta que la introdujo y empujó un poco.
Allí grité porque sentí un gran dolor. Pero Fernando estaba descontrolado, no le importó mi grito ni mi leve intento de resistir. Me aferró fuertemente el torso con sus brazos y empujó nuevamente con fuerza. Grité nuevamente, el dolor era intenso, pero ya sentía todo el tremendo pedazo de su verga caliente dentro de mi recto, creí que iba a estallar.
En medio de ese frenesí, ya sentía los pendejos de Fernando rozando la parte superior a mi ano, el calor de sus huevos calientes fuera de él. Él hacía movimientos circulares con su cadera, revolviendo su pija dentro de mí. Ya no sentí dolor, completada la dilatación de mi ano y mi recto, todo era placer.
Recuerdo que en esa situación, Fernando envolvió mis piernas con las suyas y las cerró, haciéndome sentir mucho más su pene dentro de mi culo. Así, completamente envuelto entre sus piernas y sus brazos, comenzó a bombear primero suavemente, y paulatinamente aumentando la intensidad. Sentí su cuerpo tenso, caliente, presionándome. Bombeaba cada vez con más fuerza, mientras me chupaba y mordía la nuca y me decía cosas calientes y obscenas.
Me abandoné a toda esa masa de sensaciones de placer, sin imaginar que llegaría lo mejor. En un momento Fernando dio un fuerte gemido y sentí como eyaculaba abundantemente dentro de mi culo. Fue una sensación inolvidable y hermosa. Después de eyacular, quedamos así prendidos, abotonados y rato. Yo sentía en mi espalda su pecho, como le latía el corazón, su calor, su sudor, sus olores a macho.
Fue retirando suavemente su verga de mi culo. Cuando al fin la sacó sentí que estaba abierto, había sido desvirgado, cojido y preñado de semen caliente.
Fernando me llevó al cuarto de baño, lavó su verga y me sentó en el bidet. Con su propia mano lavó mi culo con abundante agua y jabón líquido, no sin introducirme sus dedos. Al mismo tiempo, me besaba en la boca.
Luego me llevó nuevamente a la cama y los acostamos juntos. Él me pidió que me recostara sobre su cuerpo, me acarició y jugó con su lengua en mi boca un largo rato, mientras me pedía que nunca cuente a nadie lo que habíamos hecho, que era algo solamente nuestro, nuestro secreto.
Fue muy hermoso ese rato que pasamos así, abrazados, pudiendo disfrutar sus caricias, el calor de su cuerpo y sus olores de macho. Después, cuando noté que él estaba nuevamente erecto, me preguntó si quería otra vez. Le dije que sí, y repitió el coito con igual fuerza e intensidad.
Ya de regreso en mi casa, tuve que elaborar la experiencia vivida. Esa noche casi no pude dormir, pensando. Sentía mi ano abierto, y todavía me parecía percibir la sensación del semen que me había colocado en el recto. Me había gustado, y mucho.
Pero fue la única vez que Fernando me penetró. Luego de ese día, paulatinamente fue tomando distancia de mí y, una vez terminado el verano, no volvimos a reunirnos. Ahora, en mi edad adulta, entiendo que se había asustado por lo que había hecho, temeroso de que yo lo contara y ello le provocara algún problema familiar.
Pero fue una experiencia positiva para mí, no traumática. Seguí creciendo y viviendo mi adolescencia sabiendo todo lo que significaba ser completamente poseído por un macho. Y FUE HERMOSO.
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En un anterior post compartí con ustedes las vivencias de sexo que, a mis 12 años, tuve con mi vecino Fernando, él de 17. Quiero ahora participarlos de la culminación de esa historia que significó mucho para mí.
Mi iniciación sexual con Fernando había llegado al límite del sexo oral. A esta altura de mi vida, recuerdo y entiendo que él no se animaba a llegar a más conmigo; si bien me hacía mamar su verga hasta eyacularme dentro de mi boca y pasaba largos ratos lamiéndome y estimulándome mi ano con su lengua y sus dedos, no llegaba a intentar una relación profunda de penetración anal.
Sin embargo, habiéndome estimulado tanto con sus lamidas en mi ano, yo sentía atracción por experimentar más con él. Ya disfrutaba mucho de verlo desnudo y erecto, succionar su pene y sus bolas, gozar su cuerpo fuerte y musculoso cuando me abrazaba y saborear su lengua húmeda y caliente en mi boca.
Las experiencias sexuales se habían producido durante ese verano, cuando yo era invitado por su familia a pasar las tardes disfrutando de su piscina y, ocasionalmente, cuando quedábamos solos Fernando y yo. Tanto me habían gustado esas experiencias, que constantemente insistía en visitarlo con la excusa de pasar un día de piscina en su casa, por lo menos así lo entendían sus padres y los míos y por eso era invitado con frecuencia.
Pero en realidad, yo lo deseaba a él, poder encontrar un momento para estar juntos y gozar de su cuerpo. Vivía pendiente de Fernando, espiando desde la ventana de mi cuarto todos sus movimientos (si estaba en la casa, si salía, si volvía…). A mis 12 años, recién insinuándose mi propia sexualidad, había quedado prendado de él y constantemente deseaba estar a su lado, pensaba en su cuerpo desnudo, su verga erecta, sus bolas, sus pendejos, su cuerpo, su pelo, su aliento, sus olores. Ahora recuerdo que Fernando trataba de evitarme, seguramente temeroso de que se descubriera o notara lo que pasaba entre nosotros. En mi frenesí pre adolescente, lo buscaba ansiando poder llevar su sexo a mi boca y sentir su eyaculación, mamando sus líquidos seminales calientes y espesos.
Así, lo fuimos haciendo muchas veces más. Hasta que un día fui invitado a pasar una tarde de piscina, y supe que sus padres saldrían de paseo. Le encargaron a Fernando que se ocupe de atenderme y cuidarme, que preparara la merienda y esté atento en todo para conmigo. La noticia me entusiasmó, porque entonces tendríamos un rato para estar solos y poder gozar del sexo.
Estuvimos en la piscina, hasta que sus padres se despidieron de nosotros dejándonos una serie de recomendaciones. Una vez solos, le dije que no quería estar más en la piscina, que me llevara dentro de la casa. Fernando entendió bien el mensaje y así lo hizo; yo noté que mientras nos secábamos, a él se le marcaba bajo su bañador una imponente erección.
Recuerdo que noté a Fernando algo más ansioso que otras veces anteriores, me miraba en forma especial ese día. Yo también estaba muy excitado. Cuando nos encerramos en su cuarto, ambos estábamos muy erectos, pero él jadeaba más que otras veces y me miraba en forma especial. Esa tarde yo tomé todas las iniciativas, le pedí que se acostara en la cama boca arriba, con sus manos en la nuca mostrándome sus axilas velludas. Me acosté sobre él y le busqué la boca y la lengua, le recorrí todo el cuerpo con mi boca. Mamé su enorme verga y sus huevos un largo rato, pero Fernando no quiso eyacular. Me recostó a mí en la cama, jadeando fuertemente, me abrió las piernas y lamió y chupó mis nalgas y mi ano con desesperación, durante mucho tiempo, haciéndome gemir de placer.
En un momento se retiró y volvió enseguida con un pote de crema para manos. Me lamió el ano un rato más y luego, con sus dedos, comenzó a colocarme crema en el culo, introduciendo sus dedos muy profundamente (uno, dos, tres dedos), mientras jadeaba como un búfalo y me decía cosas obscenas. Noté que se colocó mucha cantidad de crema en su verga, me recostó boca abajo y me cubrió con su cuerpo caliente. Con sus rodillas separó mis piernas, dejándolas bien abiertas, y sentí que colocaba la cabeza de su verga en la puerta de mi ano, haciendo movimientos circulares, hasta que la introdujo y empujó un poco.
Allí grité porque sentí un gran dolor. Pero Fernando estaba descontrolado, no le importó mi grito ni mi leve intento de resistir. Me aferró fuertemente el torso con sus brazos y empujó nuevamente con fuerza. Grité nuevamente, el dolor era intenso, pero ya sentía todo el tremendo pedazo de su verga caliente dentro de mi recto, creí que iba a estallar.
En medio de ese frenesí, ya sentía los pendejos de Fernando rozando la parte superior a mi ano, el calor de sus huevos calientes fuera de él. Él hacía movimientos circulares con su cadera, revolviendo su pija dentro de mí. Ya no sentí dolor, completada la dilatación de mi ano y mi recto, todo era placer.
Recuerdo que en esa situación, Fernando envolvió mis piernas con las suyas y las cerró, haciéndome sentir mucho más su pene dentro de mi culo. Así, completamente envuelto entre sus piernas y sus brazos, comenzó a bombear primero suavemente, y paulatinamente aumentando la intensidad. Sentí su cuerpo tenso, caliente, presionándome. Bombeaba cada vez con más fuerza, mientras me chupaba y mordía la nuca y me decía cosas calientes y obscenas.
Me abandoné a toda esa masa de sensaciones de placer, sin imaginar que llegaría lo mejor. En un momento Fernando dio un fuerte gemido y sentí como eyaculaba abundantemente dentro de mi culo. Fue una sensación inolvidable y hermosa. Después de eyacular, quedamos así prendidos, abotonados y rato. Yo sentía en mi espalda su pecho, como le latía el corazón, su calor, su sudor, sus olores a macho.
Fue retirando suavemente su verga de mi culo. Cuando al fin la sacó sentí que estaba abierto, había sido desvirgado, cojido y preñado de semen caliente.
Fernando me llevó al cuarto de baño, lavó su verga y me sentó en el bidet. Con su propia mano lavó mi culo con abundante agua y jabón líquido, no sin introducirme sus dedos. Al mismo tiempo, me besaba en la boca.
Luego me llevó nuevamente a la cama y los acostamos juntos. Él me pidió que me recostara sobre su cuerpo, me acarició y jugó con su lengua en mi boca un largo rato, mientras me pedía que nunca cuente a nadie lo que habíamos hecho, que era algo solamente nuestro, nuestro secreto.
Fue muy hermoso ese rato que pasamos así, abrazados, pudiendo disfrutar sus caricias, el calor de su cuerpo y sus olores de macho. Después, cuando noté que él estaba nuevamente erecto, me preguntó si quería otra vez. Le dije que sí, y repitió el coito con igual fuerza e intensidad.
Ya de regreso en mi casa, tuve que elaborar la experiencia vivida. Esa noche casi no pude dormir, pensando. Sentía mi ano abierto, y todavía me parecía percibir la sensación del semen que me había colocado en el recto. Me había gustado, y mucho.
Pero fue la única vez que Fernando me penetró. Luego de ese día, paulatinamente fue tomando distancia de mí y, una vez terminado el verano, no volvimos a reunirnos. Ahora, en mi edad adulta, entiendo que se había asustado por lo que había hecho, temeroso de que yo lo contara y ello le provocara algún problema familiar.
Pero fue una experiencia positiva para mí, no traumática. Seguí creciendo y viviendo mi adolescencia sabiendo todo lo que significaba ser completamente poseído por un macho. Y FUE HERMOSO.
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El primer día de tu nuevo jefe.
Relato Erotico -El primer día de tu nuevo jefe.
Nunca sabes cómo va a ser la relación con tu jefe hasta que no le conoces con mayor profundidad. Laura tiene la oportunidad de conocer mejor a algunos compañeros de trabajo.
Hoy es el primer dia de tu nuevo jefe, y ya te ha pedido que hagas algunas cositas en su despacho, es más o menos de 44 años y se llama Ignacio, está reunido dentro de una sala con otros directivos de la empresa, una mujer y un hombre, en un momento dice por el interfono \"Laura, ven un momento\", es un tío atractivo y vas rápido, para echarle otra ojeada, eres su secretaria personal y te parece que vais a tener buenas relaciones.
Cuando llegas al despacho están discutiendo sobre unas prendas de ropa interior, Ignacio te pide que por favor les digas que te parecen a ti el sujetador y el tanga que quieren lanzar al mercado, ambos son mínimos, provocativos, como a ti te gustan, tú les dices que te parecen bonitos pero que la mejor forma de saber si darán resultado es probándolos en alguien, sin tu esperártelo, el otro directivo varón te suelta “podrías probártelos tú ahora mismo”, sorprendida miras a Ignacio y él asiente, sin cortarte un pelo comienzas a desnudarte, sabes hacerlo bien, eres una maestra provocadora, llevas un vestido con cremallera, te acercas a la mujer y le pides que te la desabroche, ella lo hace y comienzas a quitártelo, te quedas solo con tus mini braguitas y con sujetador, te lo quitas, pero no te pones el otro, sigues a continuación con tus braguitas, y te quedas desnuda delante de ellos, entonces te pones las prendas que quieren probar y te quedan como un guante, pasas a su lado exhibiéndote, todos miran admirados lo buena que estas, y tú disfrutas con ello.
Ignacio te pide que te acerques, quiere ver de cerca como te quedan, con sus manos toca el borde del tanga, notas su aliento cerca, te gustaría que se acercara mas, lo que no sabes es que el nota el olor de tu piel y le gustaría besarla, y con atrevimiento lo hace, mientras lo hace tira de la mano de la mujer directiva y te la pone en el culo, a partir de ese momento te conviertes en suya.
Ignacio sentado te besa el ombligo, te agarra el culo, a la vez sientes unos labios femeninos recorriendo tu espalda y notas otras manos en tus pechos, seis manos sobre ti y tú con gran placer lo disfrutas, Ignacio te empuja un poco y te tumba en la mesa, los otros directivos se desnudan, Ignacio baja desde tu ombligo tirando con las manos del tanga y llega con la boca a tu sexo, estas deseando sentirlo ahí, chupándote el coño, a la vez por tu lado derecho se acerca el otro hombre queriendo que le chupes la polla, la coges y te la metes en la boca para chupársela, mueves tu cabeza para comérsela, le pasas la lengua por ella, mientras Ignacio te sigue chupando, la mujer te quita el sujetador y posa su labios en tus pezones, comienza a masajearlos con su lengua, lo hace despacio y con deleite, eres el objeto de placer de los otros tres y te están haciendo disfrutar como pocas veces, te ponen a 1000 y tienes tu primer orgasmo, no puedes evitar gritar un poco, ellos saben que te está gustando.
Ignacio mete la polla en la boca de la otra mujer, la quiere bien lubricada para poder follarte después, el otro directivo saca la polla de tu boca y baja para follarte el coño, te gusta bien dentro, notarlo hasta el fondo, estas deseando que te posean, tu jefe pasa la polla de la boca de la otra mujer a la tuya, la recibes con deleite, su lengua te ha dado mucho placer y quieres devolvérselo, tienes tu boca y tu coño llenos de polla y te gusta, notas las embestidas del otro tipo que hacen que tu su penetración sea profunda, con un dedo te masajea el clítoris mientras te folla, no quieres estarte quieta y alargas tu mano para tocar a la otra chica, ella acerca su coño y deja que se lo toques con tus dedos, es placentero sentir lo caliente y húmeda que esta, abierta para ti, en un momento sacas la polla de tu jefe de la boca y le dices “quiero que me folles tú”, y él complaciente le dice a su colega que te deje sitio, se sienta en una de las butacas y te pide que te sientes encima, te pones con tu coño encima de su polla y empiezas a bajar sintiendo como cada centímetro de su polla entra dentro de ti, mientras está entrando consigues tener casi una sensación de orgasmo, sabes que en cuanto comiences a subir y bajar te vendrá otra ola de placer y deseosa de ello comienzas a moverte, enseguida lo sientes, te corres con su polla dentro, el lo nota y te penetra lentamente para prolongar tu placer.
Los otros dos están follando encima de la mesa, los miras y te gusta lo que ves, pero sigues concentrada en follar con tu jefe, no notas que el otro hombre ahora va hacia vosotros, tu jefe te atrae hacia él para que el agujero de tu culo quede disponible para el otro directivo, antes notas que unos labios carnosos están chupándote el ano, la otra mujer te está preparando para que te follen los dos a la vez, sientes escalofríos de placer con esa lengua dentro de ti, la mueve muy sabiamente, entrando y saliendo, lamiendo todo tu agujero, lo hace empezando en la polla de tu jefe avanzando lentamente abriendo tus nalgas a su paso, pasado poco tiempo se quita y notas que algo empuja en tu ano, es una polla que quiere follarte el culo, lo hace poco a poco, dejando entrar primero solo el glande, hasta que te adaptas a su tamaño, y cuando nota que te has relajado empuja algo más y consigue entrar con toda su polla dentro de tu culo, te notas llena, pletórica, , “uauuuuuu”, piensas, “me encanta que me follen a la vez el coño y el culo” con sus movimientos consiguen llevarte de nuevo al éxtasis, se mueven alternativamente, uno te folla el culo entrando y saliendo de ti, luego notas como se mueve la polla dentro de tu coño, pasan algún tiempo a si, te soban los pezones, te están volviendo loca de placer y ellos, que no pueden contenerse, te dicen que se van a correr, le pides que lo hagan, que quieres su semen dentro de ti, el primero es tu jefe, que comienza a soltar chorros de semen en tu coño, tú te dejas ir y comienzas a correrte también y en pleno orgasmo el otro tío jadeante se corre dentro de tu culo, tiemblas de placer, no puedes retener tus gritos y dejas caer tu cabeza encima de tu jefe, ha sido un pedazo de polvo, estas agotada, salen de ti poco a poco extasiados y la otra mujer mira admirada, notas que todavía tiene su mano en el clítoris y que está muy mojada. Ha sido una pasada, tu jefe te mira y te dice sonriente: “Laura, te voy a hacer probar toda la ropa interior que lancemos”, todos sonreís con complicidad y cada cual vuelve a su sitio, eso sí con una cara de felicidad que durará todo el día.
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Nunca sabes cómo va a ser la relación con tu jefe hasta que no le conoces con mayor profundidad. Laura tiene la oportunidad de conocer mejor a algunos compañeros de trabajo.
Hoy es el primer dia de tu nuevo jefe, y ya te ha pedido que hagas algunas cositas en su despacho, es más o menos de 44 años y se llama Ignacio, está reunido dentro de una sala con otros directivos de la empresa, una mujer y un hombre, en un momento dice por el interfono \"Laura, ven un momento\", es un tío atractivo y vas rápido, para echarle otra ojeada, eres su secretaria personal y te parece que vais a tener buenas relaciones.
Cuando llegas al despacho están discutiendo sobre unas prendas de ropa interior, Ignacio te pide que por favor les digas que te parecen a ti el sujetador y el tanga que quieren lanzar al mercado, ambos son mínimos, provocativos, como a ti te gustan, tú les dices que te parecen bonitos pero que la mejor forma de saber si darán resultado es probándolos en alguien, sin tu esperártelo, el otro directivo varón te suelta “podrías probártelos tú ahora mismo”, sorprendida miras a Ignacio y él asiente, sin cortarte un pelo comienzas a desnudarte, sabes hacerlo bien, eres una maestra provocadora, llevas un vestido con cremallera, te acercas a la mujer y le pides que te la desabroche, ella lo hace y comienzas a quitártelo, te quedas solo con tus mini braguitas y con sujetador, te lo quitas, pero no te pones el otro, sigues a continuación con tus braguitas, y te quedas desnuda delante de ellos, entonces te pones las prendas que quieren probar y te quedan como un guante, pasas a su lado exhibiéndote, todos miran admirados lo buena que estas, y tú disfrutas con ello.
Ignacio te pide que te acerques, quiere ver de cerca como te quedan, con sus manos toca el borde del tanga, notas su aliento cerca, te gustaría que se acercara mas, lo que no sabes es que el nota el olor de tu piel y le gustaría besarla, y con atrevimiento lo hace, mientras lo hace tira de la mano de la mujer directiva y te la pone en el culo, a partir de ese momento te conviertes en suya.
Ignacio sentado te besa el ombligo, te agarra el culo, a la vez sientes unos labios femeninos recorriendo tu espalda y notas otras manos en tus pechos, seis manos sobre ti y tú con gran placer lo disfrutas, Ignacio te empuja un poco y te tumba en la mesa, los otros directivos se desnudan, Ignacio baja desde tu ombligo tirando con las manos del tanga y llega con la boca a tu sexo, estas deseando sentirlo ahí, chupándote el coño, a la vez por tu lado derecho se acerca el otro hombre queriendo que le chupes la polla, la coges y te la metes en la boca para chupársela, mueves tu cabeza para comérsela, le pasas la lengua por ella, mientras Ignacio te sigue chupando, la mujer te quita el sujetador y posa su labios en tus pezones, comienza a masajearlos con su lengua, lo hace despacio y con deleite, eres el objeto de placer de los otros tres y te están haciendo disfrutar como pocas veces, te ponen a 1000 y tienes tu primer orgasmo, no puedes evitar gritar un poco, ellos saben que te está gustando.
Ignacio mete la polla en la boca de la otra mujer, la quiere bien lubricada para poder follarte después, el otro directivo saca la polla de tu boca y baja para follarte el coño, te gusta bien dentro, notarlo hasta el fondo, estas deseando que te posean, tu jefe pasa la polla de la boca de la otra mujer a la tuya, la recibes con deleite, su lengua te ha dado mucho placer y quieres devolvérselo, tienes tu boca y tu coño llenos de polla y te gusta, notas las embestidas del otro tipo que hacen que tu su penetración sea profunda, con un dedo te masajea el clítoris mientras te folla, no quieres estarte quieta y alargas tu mano para tocar a la otra chica, ella acerca su coño y deja que se lo toques con tus dedos, es placentero sentir lo caliente y húmeda que esta, abierta para ti, en un momento sacas la polla de tu jefe de la boca y le dices “quiero que me folles tú”, y él complaciente le dice a su colega que te deje sitio, se sienta en una de las butacas y te pide que te sientes encima, te pones con tu coño encima de su polla y empiezas a bajar sintiendo como cada centímetro de su polla entra dentro de ti, mientras está entrando consigues tener casi una sensación de orgasmo, sabes que en cuanto comiences a subir y bajar te vendrá otra ola de placer y deseosa de ello comienzas a moverte, enseguida lo sientes, te corres con su polla dentro, el lo nota y te penetra lentamente para prolongar tu placer.
Los otros dos están follando encima de la mesa, los miras y te gusta lo que ves, pero sigues concentrada en follar con tu jefe, no notas que el otro hombre ahora va hacia vosotros, tu jefe te atrae hacia él para que el agujero de tu culo quede disponible para el otro directivo, antes notas que unos labios carnosos están chupándote el ano, la otra mujer te está preparando para que te follen los dos a la vez, sientes escalofríos de placer con esa lengua dentro de ti, la mueve muy sabiamente, entrando y saliendo, lamiendo todo tu agujero, lo hace empezando en la polla de tu jefe avanzando lentamente abriendo tus nalgas a su paso, pasado poco tiempo se quita y notas que algo empuja en tu ano, es una polla que quiere follarte el culo, lo hace poco a poco, dejando entrar primero solo el glande, hasta que te adaptas a su tamaño, y cuando nota que te has relajado empuja algo más y consigue entrar con toda su polla dentro de tu culo, te notas llena, pletórica, , “uauuuuuu”, piensas, “me encanta que me follen a la vez el coño y el culo” con sus movimientos consiguen llevarte de nuevo al éxtasis, se mueven alternativamente, uno te folla el culo entrando y saliendo de ti, luego notas como se mueve la polla dentro de tu coño, pasan algún tiempo a si, te soban los pezones, te están volviendo loca de placer y ellos, que no pueden contenerse, te dicen que se van a correr, le pides que lo hagan, que quieres su semen dentro de ti, el primero es tu jefe, que comienza a soltar chorros de semen en tu coño, tú te dejas ir y comienzas a correrte también y en pleno orgasmo el otro tío jadeante se corre dentro de tu culo, tiemblas de placer, no puedes retener tus gritos y dejas caer tu cabeza encima de tu jefe, ha sido un pedazo de polvo, estas agotada, salen de ti poco a poco extasiados y la otra mujer mira admirada, notas que todavía tiene su mano en el clítoris y que está muy mojada. Ha sido una pasada, tu jefe te mira y te dice sonriente: “Laura, te voy a hacer probar toda la ropa interior que lancemos”, todos sonreís con complicidad y cada cual vuelve a su sitio, eso sí con una cara de felicidad que durará todo el día.
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Noche inesperada.
Relato Erotico -Noche inesperada.
Era un sábado por la noche habíamos ido esa mañana con mi familia a ver a mi tío, mi tía, mi primo y mi prima. Cuando llego la noche dijo mi prima de salir de fiesta esa noche a los pubs y discotecas de por allí a mi la idea me gusto.
Eran las diez de la noche cuando salimos y fuimos a tomar el bus que nos llevaría a la discoteca.
Cuando llegamos después de unos 40 minutos nos dirigimos a la taquilla para sacar la entrada, una vez la sacamos nos fuimos para dentro de la discoteca que era enorme.
Mi prima me dijo que no me separara de ella que sino me perdería entre tanta gente yo como buen primo le obedecí.
Estuvimos bailando en una de estas le dije que tenia que ir al wc ella me acompaño en principio espero fuera pero de repente y de forma inesperada entro miro y como estaba yo solo me toco la espalda cuando la vi le dije si estaba loca que la íbamos a liar. Sin darme me copio la mano y nos encerramos en un baño ella empezó a desabrocharse la blusa blanca y yo instintivamente comencé a acariciar tus pechos.
En un arrebato desenfrenado los bese los apreté y los comí como si del mas delicado manjar se tratara. Mi prima cerraba los ojos y se mordía el labio inferior para no gritar.
Le desabroche el pantalón y comencé a acariciar su clítoris mis dedos no paraban de excitarla. Ella me sorprendió tomo mi mano y chupo mis dedos mojados de su sexo.
Eso me puso a mil la bese en la boca y metí mis dedos de nuevo en su sexo.
De repente ella me saco los dedos de su sexo y comenzó a acariciar mi pene por encima del pantalón. Pero por poco tiempo, me lo desabrocho y empezó a acariciar mi pene que reacciono a sus caricas creciendo, comenzó a chupármelo. No pude esperar y la puse contra la pared metí mi lengua en su clítoris y comencé a comérselo sabia delicioso y ella tenia su respiración cada vez mas agitada.
Mordía su labio inferior para no gritar cuando estuvo bien mojadita metí mi pene muy despacio lo saque lo volví a meter y comencé a follararla. Metía y sacaba mi pene de su sexo que estaba bien mojadito ella solo gemía mientras yo la embestía con mi pene el poco espacio del wc comenzaba a ser un problema pero de repente le llego un orgasmo impresionante me apresure a sacar mi pene y como poseído comencé a chupar ese mangar estaba delicioso cuando acabo de expulsar ese maravilloso néctar, volví meter mi pene dentro de ella entro sin problemas debió a lo mojada que estaba. Comencé a meter y sacar mi pene cada vez mas deprisa y de golpe se lo saque ella sin decir nada saco mí pene de su culito y acabe corriéndome en su precioso culito.Luego nos besamos y nos vestimos para volver a la sala de la discoteca.
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Eran las diez de la noche cuando salimos y fuimos a tomar el bus que nos llevaría a la discoteca.
Cuando llegamos después de unos 40 minutos nos dirigimos a la taquilla para sacar la entrada, una vez la sacamos nos fuimos para dentro de la discoteca que era enorme.
Mi prima me dijo que no me separara de ella que sino me perdería entre tanta gente yo como buen primo le obedecí.
Estuvimos bailando en una de estas le dije que tenia que ir al wc ella me acompaño en principio espero fuera pero de repente y de forma inesperada entro miro y como estaba yo solo me toco la espalda cuando la vi le dije si estaba loca que la íbamos a liar. Sin darme me copio la mano y nos encerramos en un baño ella empezó a desabrocharse la blusa blanca y yo instintivamente comencé a acariciar tus pechos.
En un arrebato desenfrenado los bese los apreté y los comí como si del mas delicado manjar se tratara. Mi prima cerraba los ojos y se mordía el labio inferior para no gritar.
Le desabroche el pantalón y comencé a acariciar su clítoris mis dedos no paraban de excitarla. Ella me sorprendió tomo mi mano y chupo mis dedos mojados de su sexo.
Eso me puso a mil la bese en la boca y metí mis dedos de nuevo en su sexo.
De repente ella me saco los dedos de su sexo y comenzó a acariciar mi pene por encima del pantalón. Pero por poco tiempo, me lo desabrocho y empezó a acariciar mi pene que reacciono a sus caricas creciendo, comenzó a chupármelo. No pude esperar y la puse contra la pared metí mi lengua en su clítoris y comencé a comérselo sabia delicioso y ella tenia su respiración cada vez mas agitada.
Mordía su labio inferior para no gritar cuando estuvo bien mojadita metí mi pene muy despacio lo saque lo volví a meter y comencé a follararla. Metía y sacaba mi pene de su sexo que estaba bien mojadito ella solo gemía mientras yo la embestía con mi pene el poco espacio del wc comenzaba a ser un problema pero de repente le llego un orgasmo impresionante me apresure a sacar mi pene y como poseído comencé a chupar ese mangar estaba delicioso cuando acabo de expulsar ese maravilloso néctar, volví meter mi pene dentro de ella entro sin problemas debió a lo mojada que estaba. Comencé a meter y sacar mi pene cada vez mas deprisa y de golpe se lo saque ella sin decir nada saco mí pene de su culito y acabe corriéndome en su precioso culito.Luego nos besamos y nos vestimos para volver a la sala de la discoteca.
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13.6.10
Nos convirtió en mujeres
Relato Erotico -Nos convirtió en mujeres
Es la historia nunca contada de como un primo se quedo con nuestra inocencia y nos hizo sus amantes por una temporada.
Hola a todos. Por obvias razones todos los nombres de este relato verídico, han sido cambiados. Bien dicen que la realidad es más impactante que lo ficticio y ustedes lo juzgaran más adelante.
Llamenme Carmen, ahora con 24 años, pero cuando todo sucedió tenía 16 años. Tengo una hermana, Silvia de 23 años, en ese entonces tenía 15 años. Venimos de una familia que era conservadora, granjera, dedicada a la crianza de ganado y de cultivos agrícolas. Viviamos como es normal para una familia campesina, en el campo con una vida tranquila y sin muchos sobresaltos.
Sucedió que durante el invierno llegó a vivir con nosotros Fabían, hijo de una prima hermana de mi padre, o sea que es mi primo en segundo grado. A pesar de que este primo tenía unos antecedentes muy malos, inclusive estuvo seis meses en un correccional para menores, mi padre lo aceptó debido a que era hijo de su prima preferida, creyendo que en casa lo compondría y trabajaría a su lado. Gran error!.
Fabían, mi primo, tenía en ese entonces 19 años, más o menos de 1.80 de estatura, delgado pero fuerte, con poca barba, ojos profundos y dominantes. Era vicioso, fumaba y tomaba mucho, al decir fumaba quiero decir que consumía hierba frecuentemente, yo lo sabía porque a veces ingresaba a su habitación y se sentia el olor desagradable de la marijuana.
Al inicio todo bien. Fabian se levantaba temprano con mi padre y se iban a trabajar al campo, el trabajo era duro y regresaban a la hora del almuerzo, luego se volvía a ir y regresaban como a las 5 o 6 de la tarde la mayoría de los días.
En nuestro caso con mi hermana Silvia, somos de casi 1.60 mt de estatura, o sea de talla pequeña, con cabello castaño oscuro, ella tiene ojitos color miel y yo café oscuro, yo tengo más bubis que ella, el año pasado empecé a ensanchar mis caderas, mi hermanita tiene menos que yo, nuestros rostros son bonitos dicen los que nos conocen y lo más importante, hasta ese momento eramos vírgenes, apenas con experiencia de algun agasajo pequeño con nuestros novios de turno, que no pasaba de tocarnos nuestros sexos sobre nuestras ropas, besos húmedos y que algunas noches nos masturbabamos en nuestras camas tocándonos el clítoris con los dedos. O sea que, casi cero de experiencia sexual a pesar de nuestra edad.
Nuestro primo Fabian tenía más experiencia mundana, nos comenzó a ver como mujeres y no como su familia. La ducha que estaba fuera de las habitaciones (solo la habitación de nuestros padres tenía ducha adentro) como solía ser en las casas antiguas de campo. No sabía desde cuando Fabian no espiaba cuando nos bañabamos. Lo averigüé cuando bañandome noté que había un agujero en el techo de la casa y por allí nos fisgoneaba él. Esa vez, me propuse excitar a mi primo y comencé a tocarme los senos y los pezones, luego bajé con mi dedos y me acaricié mi vulva, al mismo tiempo emití unos gemidos de placer; cuando salí de la ducha vi que la habitación de Fabian estaba cerrada con pasador, seguramente se estaba pajeando alli adentro, después de observarme desnuda y masturbándome en la ducha. En ese momento lo crei divertido.
Después de eso, Fabian ya no nos miraba como sus primas, sino como objetivos de conquista, entabló más amistad con nosotras, era más atento y compartía más su tiempo charlando con nosotras. Y a nosotras nos gustaba eso.
Esa noche que empezó todo, Fabian llegó a nuestra habitación después de que mis padres se fueron a acostar. Ya lo había hecho otras veces, pero en ésta en particular, llevó una botella de vino, nos dijo que era inofensivo, que su origen era las uvas y que era delicioso. Nos la tomamos de la boca de la botella, como no teníamos costumbre nos mareo un poco y nos desinhibió. Fabían rapido tocó el tema de los novios y las novias. Primero nos pidió que hablaramos de que cosas prohibidas habíamos hecho con nuestros novios.
Alli conocí que a mi hermanita su novio anterior le había acariciado su cuquita sobre sus braguitas y que un chico que no era su novio le chupó sus tetitas unos segundos. En mi caso, confesé que un chico me había tocado mi cuquita con sus dedos dentro de un automovil y que yo solo había tocado un falo masculino sobre un pantalón.
-Chicas….primas!, o sea que no han visto una pija?-, las dos asentimos negativamente con la cabeza.
-Yo les voy a mostrar una- diciendo eso, Fabian se paró frente a nuestras camas y bajandose el pantalón y luego su boxer, sacó aquella larga y musculosa verga frente a nosotras, estaba semi-erecta, señal que nuestros historias lo habían calentado. –Uyyy no!- dijo Silvia, -yo pensé que eran más pequeñas- completó.
-La mayoría son pequeñas, pero la mia es de 22 centimetros- dijo Fabían orgullosamente. En otra situación hubieramos impedido llegar hasta ese punto, de que el primo nos mostrara su maculinidad, sin embargo con el efecto del vino estabamos desinhibidas y atrevidas.
-Tócala Carmencita!- me dijo Fabían. Estiré mi mano y mis dedos empezaron a recorrerla desde la cabezota hasta casi sus huevos.
-Es suave!- dije, no encontrando otro calificativo. Al decir esto también Silvia estiró su brazo y se puso a acariciarla como si se tratase de una mascota. En eso Fabian tomó mi mano y la puso alrededor de su tronco, me agarró para que le hiciera hacia arriba y hacia abajo en una clara chaqueta. Me soltó y me quedé haciendoselo sola. Su verga se fue endureciendo en mi mano, tomó la posición casi vertical. Luego tomó la mano de Silvia y también la puso en su falo, ella hizo lo que yo estaba haciendo.
-Quieres darle unos besitos?- le dijo a Silvia. Ella se río creyendo que era un broma, pero Fabian se lo volvió a preguntar. Silvia me vió, yo no dije nada ni lo impedí. Asi que ella acercó sus labios a la enorme erección. Le dio varios besitos en el glande y luego bajó a darselos a todo el tronco. Fabian se mordía el labio inferior de la boca, gozando lo que Silvia le hacía en su falo.
-Métela en tu boca!- le dijo Fabian casi ordenándole, presa de la excitación.
Como pudo Silvia abrió su boquita y apenas pudo engullir la cabezota de la verga. Luego instintivamente la comenzó a chupar como si fuera un bombon de dulce. Fabian gemía –assi Silvita, assii chupamela bien!-. Silvia seguía chupando con mucha devoción la gran pinga de Fabian. Yo que estaba en la otra cama viendolo todo, terminé por excitarme y me comence a tocar mi cuquita sobre mi braguita. Me di cuenta que ya la tenía mojadita.
Fabian gemía y decía, -que rico la mamas Silvita!, dame más, chupamela toda!-, se notaba que estaba a mil revoluciones. También ya excitada, me bajé de la cama y me puse al lado de Silvia, como si fuera una perrita esperando su parte. Fabian se sonrió, retiró su pija de la boca de mi hermana y me la puso en los labios, yo abri y la aprisioné con mi boca, era enorme y dura, también me costó ponerla adentro de mi boca, después de hacerlo comencé a succionarla y a lamerla. Me atrevo a decir que senti placer mamarle la pija a Fabian, mi braguita estaba muy mojadita.
La habitación se llenó de un ambiente cachondo, de morbo; Fabian sacaba su pija de una boca para colocarla en otra, asi nos turnabamos con Silvia para darle una rica felación a Fabian, la primera de nuestra vida. Nuestra boca estaba llena de la verga de nuestro primo en ese momento.
Tenía yo la verga de Fabian en mi boca, la estaba chupando toda, cuando siento sus manos aprisionandome la cabeza, luego me mete toda su verga en la boca, siento que me estoy ahogando, pero el placer impide que yo la retire. En eso siento algo caliente en el interior de mi boca, al mismo tiempo Fabian emite un quejido y comienza como a convulsionar. El ha alcanzado su climax y me ha echado un gran chorro de esperma dentro de mi boca, al soltarme la cabeza sacó su pija de mi boca, aún sale alguna cantidad de semen de su glande. Fabían ahora le pone su verga en los labios de Silvia y le pide que se la chupe y se la limpie, su verga tiene semen impregnado en su tronco, viene mi hermana y sin más le chupa su falo hasta dejarlo totalmente limpio.
-Qué les parecio su primera mamada de pija?- nos preguntó Fabian, después de reponerse un poco de su corrida.
Con Silvia no respondemos nada, solo nos limitamos a reir picaramente. Fabian se subió el pantalón y se retiró de la habitación, no hubo comentarios entre mi hermana y yo, ambos habiamos sentido una rica excitación y me masturbé esa noche y creo que mi hermana lo hizo también sin hacer ruidos.
Los días continuaron y nadie comentó nada de lo sucedido. En el fin de semana, estuvimos viendo videos en la TV, mis padres se fueron a dormir primero, luego mi hermana se retiró y me quedé con Fabian, pero luego a los diez minutos el se fue también, me quedé sola, terminé de ver la pelicula, tal vez pasaron unos quince o veinte minutos desde que Fabian se había retirado.
Apagué la televisión, entre al baño a lavarme los dientes, luego me dirigí a la habitación que compartía con mi hermana. Al abrir me encontré la siguiente sorpresa, Fabían sentado en la cama mi hermana en cuatro mamandole la pija, no estaba entre sus piernas sino perpendicular al cuerpo de él, y Fabían con su mano dentro de la braguita de Silvia manoseandole su cuquita. Las chupadas de mi hermana eran feroces en la verga de Fabían, quien gozaba y a la vez tocaba la vulvita y el culito de ella. Yo entré y me acosté en mi cama viendo aquel espectaculo.
La verga de Fabian estaba erecta al máximo, sus gruesas venas rodeaban el tronco, la boquita de mi hermana tragaba y sacaba la enorme pija, creo que ni siquiera se había percatado que yo había entrado. A los pocos minutos, Fabian se levantó y se puso acostado boca arriba, le dijo a Silvia que se subiera encima y que le pusiera su cuquita encima de su boca. Mi hermana lo hizo y Fabían corriendole su braguita a un lado para dejar descubierta su rajita se la empezó a mamar. Los gemidos empezaron a salir de la boca de Silvia, cada vez más intensos, prácticamente Fabian se comía toda la chuchita, yo tenía una posición privilegiada para ver como los labios y la lengua de él saboreaban los labios vaginales de mi hermanita.
Cuando sentí mis dedos ya jugaban con mi clítoris, me estaba excitando mucho, viendo como Silvia convulsionaba encima del rostro de Fabían, emitió un chillido y su cuerpo empezó a contonearse, posiblemente se estaba corriendo encima de la boca de nuestro primo. –Carmen, chupame la verga!- me dijo Fabían mientras dejaba de chupar la rajita de Silvia por un momento. Yo no sabía que hacer, si hacerle caso o no, pero como estaba excitada, me puse entre sus piernas, tomé su verga entre mi mano, tenía unas gotas que salían de su glande, y lo metí dentro de mi boca y comencé a mamarsela.
Yo chupaba ese rico tronco y a la vez miraba como la lengua de Fabían intentaba penetrar el orificio vaginal de mi hermana, todos gemíamos en esa habitación.
-Ahora cambiense de lugar!- ordenó Fabían. Mi hermana se desmontó de la boca del primo, dándome lugar para que me sentara en la boca de él. Como había hecho con ella, hizo a un lado mi braguita y comenzó a comerme la rajita. A la vez, Silvia tomó su pija y comenzó a chuparla con vehemencia, dándole varias succiones fuertes.
Sentí como lengua de Fabían se internaba en mi cuquita y se movia para todos lados, lamía, chupaba, besaba, de todo me daba en mi chuchita. Yo me mojaba como nunca lo había hecho y todo lo tragaba mi primo. Sentí como un calor bajaba por todo mi cuerpo y luego regresaba a la cabeza, era un orgasmo intenso, gemí y me quejé, me corrí en la boca de Fabían. Mientras tenía esa rica venida, restregue mi cuquita en el rostro de él, llenándolo todo de mi brillosa eyaculación. Pero Fabían no dejó de mamarme un solo rato. Al rato, mi hermana Silvia logró llevar a Fabían a su orgasmo con su boca, lo supe por los gemidos que daba el primo, luego vi el rostro de Silvia llenó de leche de macho. Fue nuestra segunda gran noche. Nuestro primer sexo oral.
Tres noches seguidas fueron. Fabían entraba de noche, como un ladrón, a nuestra habitación, en las tres noches nos hizo sexo oral, en distintas posiciones. Nos mamó nuestras rajitas a placer, nos hizo tener varios orgasmos y nos hizo tragar su esperma las veces que quiso. Quiero confesar que la primera impresión de saborear su esperma fue de salado, no me dio asco, y era excitante tenerlo en mi boca.
Sucedió un domingo, Fabían se fue con sus amigos a libar al pueblo, con dinero que le había dado mi padre de sus jornales de la semana. Eran las 10 de la noche y él aún no había regresado, quiero indicarles que con mi hermana, no hacíamos más que hablar de nuestro primo, decíamos que nos gustaba lo que nos hacía y que era tremendamente apuesto y que sería suertuda quien se quedara con él, no sabíamos todo lo que una persona tan viciosa como él podía causar.
Esa noche entró a la habitación, estaba ebrio, hablaba recio, tuvimos miedo que papa se levantara y lo viera en ese estado y con nosotras, asi que lo empezamos a callar, él se bajó los pantalones y nos pidió que le comieramos su falo, con tal de tenerlo callado vine yo y me puse a mamarsle la verga, luego me quitó de allí y me acostó, me quitó la playera de dormir y mi braguita, quedé desnuda, el se metió entre mis piernas y comenzó a mamarme la rajita, sus lamidas eran agresiva y fuertes, yo gemía mucho.
En eso me dijo –te voy a desvirgar el coño!-, dejó de mamar mi cuquita y quitándose la ropa completamente, se subió encima de mi, me abrió las piernas, yo le rogue que no lo hiciera, Fabían no oía nada en ese momento, estaba ebrio, sentí como su verga se fue metiendo en mi chuchita, grité cuando me sentí desgarrada, el siguió empujando con fuerza, su tronco se coló adentro y fue abriendo mis mojadas paredes vaginales, me fue ensartándo toda, mi primera sensación fue de dolor, no era tan intenso como me habían contado mis amigas, talvez porque yo había lubricado bien mi vagina.
Fabían se empezó a mover encima de mi, clavándome su dura carne, entraba y salía, el dolor dejó de ser un inconveniente, empecé a sentir placer rápidamente, Fabían buscó mis labios y nos besamos mientras me hacía el amor. Instintivamente lo aprisioné con las piernas para que nos movieramos juntos, me sentía llena de su pija. No aguanté las ganas y comencé a gemir descontroladamente mientras él bombeaba su verga en mi rajita. De pronto sentí que desfallecía allí, le clavé las uñas en su espalda, él sabía que me estaba corriendo, entonces bajó sus labios a mis tetas y las chupó enérgicamente, eso hizo más intenso mi orgasmo, las piernas me flaquearon.
Fabían siguió cogiendome sin parar, ahora nuestros gemidos se confundían unos con otros. Se quitó de encima de mi y me levantó una pierna y la puso en su hombro, ahora sus bombeos eran más secos y profundos, en menos de cinco minutos tuve otro orgasmo intenso, y a los pocos segundos Fabían se quejó, sacó su verga de mi chuchita y me comenzó a echar su esperma en todo mi cuerpo, me cayó en el vientre, los senos y la cara. Recogío su ropa y asi como entró se retiró, yo quedé allí acostada, con las piernas y la raja abierta. Asi perdí mi virginidad.
Mi hermana Silvia, que había presenciado mi desfloramiento, me increpó que yo quería a Fabían solo para mi y que era una ramera, una cualquiera. Nos peleamos esa noche.
Dos noches después, aún no nos hablabamos con Silvia después de la noche de mi iniciación. Me fui a dormir, alli estaba Silvia, quien apagó la luz al nomás verme. No se porque, pero desperté al poco tiempo, no vi a Silvia en su cama, tuve un presentimiento y me paré y salí de la habitación, tomé rumbo a la habitación de Fabian, oí ruidos afuera, sonaba a quejidos, eran de Silvia, abri la puerta lentamente y vi a mi hermana desnuda, se sentaba sobre la verga de Fabían, se quejaba de dolor, él la animaba a meterse su nabo en su cuquita virgen, ella decía que no le entraba que le dolía. En eso Fabían la toma de las caderas y la obliga a sentarse completamente en su verga, se oye el quejido de dolor de Silvia, Fabían no la suelta hasta que la penetra en su vagina. Yo estoy en la puerta viendo todo eso.
-Ya, ya, no seas tan chillona, ya se te quitara el dolor y luego te gustará!- le dice Fabían a ella. Ambos se quedan quietos unos instantes, mi hermana ya ha sido penetrada hasta el fondo de su cuca. Mientras ella aún se queja, Fabían le acaricia sus senos y los comienza a chupar por turnos. Al poco rato entran en un ritmo lento, ella se mueve arriba de él un tanto. Poco a poco el vaiven de sus cuerpos va aumentando, unos minutos después Silvia comienza a gimotear, pero de placer. El falo de Fabian entra y sale rapido de su coñito. Yo la oigo quejarse y pronto llega a su corrida. Voy cerrando la puerta y me retiró para mi habitación. Lo que empezó como una travesura, ahora, nos hemos convertido en las putitas de mi primo.
Luego de habernos desflorado, los siguientes días fueron una competencia descarada con mi hermana Silvia, nos acostabamos con Fabian cuando el quería y con quien quisiera. Nosotras dejamos la moral a un lado, solo queriamos experimentar, o bien que él experimentara en la cama con nosotras.
Al poco tiempo él me penetró por el ano, ese día mis padres no estaban y Silvia había salido con sus amigas. Asi que tuvimos todo el tiempo para follar. Mienteras me hacía el amor, me dijo que me enseñaría algo nuevo, que ni con Silvia lo había hecho, eso llamó mi atención. Me colocó en cuatro y puso crema de manos en mi orificio, luego me acaricio con sus dedos mi culito, metió un dedo y lo metía y sacaba con facilidad por la crema, cuando yo me ponía tensa, me decía que me relajara. Después puso su pija en la entrada de mi culito y empujó, su carne se metió en mi recto lentamente, metió hasta la mitad, luego la fue meciendo en mi orificio despacio, hasta que me tuvo toda adentro, el gimia como nunca.
Luego me folló duro por allí. Al principio no le encontré ningún placer para mi, pero conforme iba pasando el tiempo me fue excitando, debe ser el mismo placer que sienten los homosexuales, no cabe duda. Me la metió en mi ano en varias posiciones, hasta que lo oi correrse y lo hizo dentro de mi recto. Luego de eso, siempre me pedía hacerlo por el mismo lugar, cuando teníamos relaciones. Sé que se lo hizo a mi hermana posteriormente. Pues mi hermana nunca le hubiera negado algo en esos momentos.
Como logramos quitarnos a nuestro primo?. La verdad es que fue fortuito, mi hermana salió de nuestra habitación para reunirse con Fabían, era de madrugada, a los pocos minutos Silvia entró casi gritando, me jaló del brazo y me llevó a la habitación de mi madre, se oían gritos de una mujer haciendo sexo y bastante excitada, mi hermana entreabrió la puerta y pude ver a mi madre teniendo sexo con Fabían. Habíamos aceptado que Fabían nos follara a ambas, pero meterse con mi madre era otra cosa, sentimos repudio y resentimiento, tanto que le cerramos las piernas de allí en adelante. Más tarde, con Silvia retomamos nuestra vida y tuvimos nuestros propios novios.
FIN.
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Es la historia nunca contada de como un primo se quedo con nuestra inocencia y nos hizo sus amantes por una temporada.
Hola a todos. Por obvias razones todos los nombres de este relato verídico, han sido cambiados. Bien dicen que la realidad es más impactante que lo ficticio y ustedes lo juzgaran más adelante.
Llamenme Carmen, ahora con 24 años, pero cuando todo sucedió tenía 16 años. Tengo una hermana, Silvia de 23 años, en ese entonces tenía 15 años. Venimos de una familia que era conservadora, granjera, dedicada a la crianza de ganado y de cultivos agrícolas. Viviamos como es normal para una familia campesina, en el campo con una vida tranquila y sin muchos sobresaltos.
Sucedió que durante el invierno llegó a vivir con nosotros Fabían, hijo de una prima hermana de mi padre, o sea que es mi primo en segundo grado. A pesar de que este primo tenía unos antecedentes muy malos, inclusive estuvo seis meses en un correccional para menores, mi padre lo aceptó debido a que era hijo de su prima preferida, creyendo que en casa lo compondría y trabajaría a su lado. Gran error!.
Fabían, mi primo, tenía en ese entonces 19 años, más o menos de 1.80 de estatura, delgado pero fuerte, con poca barba, ojos profundos y dominantes. Era vicioso, fumaba y tomaba mucho, al decir fumaba quiero decir que consumía hierba frecuentemente, yo lo sabía porque a veces ingresaba a su habitación y se sentia el olor desagradable de la marijuana.
Al inicio todo bien. Fabian se levantaba temprano con mi padre y se iban a trabajar al campo, el trabajo era duro y regresaban a la hora del almuerzo, luego se volvía a ir y regresaban como a las 5 o 6 de la tarde la mayoría de los días.
En nuestro caso con mi hermana Silvia, somos de casi 1.60 mt de estatura, o sea de talla pequeña, con cabello castaño oscuro, ella tiene ojitos color miel y yo café oscuro, yo tengo más bubis que ella, el año pasado empecé a ensanchar mis caderas, mi hermanita tiene menos que yo, nuestros rostros son bonitos dicen los que nos conocen y lo más importante, hasta ese momento eramos vírgenes, apenas con experiencia de algun agasajo pequeño con nuestros novios de turno, que no pasaba de tocarnos nuestros sexos sobre nuestras ropas, besos húmedos y que algunas noches nos masturbabamos en nuestras camas tocándonos el clítoris con los dedos. O sea que, casi cero de experiencia sexual a pesar de nuestra edad.
Nuestro primo Fabian tenía más experiencia mundana, nos comenzó a ver como mujeres y no como su familia. La ducha que estaba fuera de las habitaciones (solo la habitación de nuestros padres tenía ducha adentro) como solía ser en las casas antiguas de campo. No sabía desde cuando Fabian no espiaba cuando nos bañabamos. Lo averigüé cuando bañandome noté que había un agujero en el techo de la casa y por allí nos fisgoneaba él. Esa vez, me propuse excitar a mi primo y comencé a tocarme los senos y los pezones, luego bajé con mi dedos y me acaricié mi vulva, al mismo tiempo emití unos gemidos de placer; cuando salí de la ducha vi que la habitación de Fabian estaba cerrada con pasador, seguramente se estaba pajeando alli adentro, después de observarme desnuda y masturbándome en la ducha. En ese momento lo crei divertido.
Después de eso, Fabian ya no nos miraba como sus primas, sino como objetivos de conquista, entabló más amistad con nosotras, era más atento y compartía más su tiempo charlando con nosotras. Y a nosotras nos gustaba eso.
Esa noche que empezó todo, Fabian llegó a nuestra habitación después de que mis padres se fueron a acostar. Ya lo había hecho otras veces, pero en ésta en particular, llevó una botella de vino, nos dijo que era inofensivo, que su origen era las uvas y que era delicioso. Nos la tomamos de la boca de la botella, como no teníamos costumbre nos mareo un poco y nos desinhibió. Fabían rapido tocó el tema de los novios y las novias. Primero nos pidió que hablaramos de que cosas prohibidas habíamos hecho con nuestros novios.
Alli conocí que a mi hermanita su novio anterior le había acariciado su cuquita sobre sus braguitas y que un chico que no era su novio le chupó sus tetitas unos segundos. En mi caso, confesé que un chico me había tocado mi cuquita con sus dedos dentro de un automovil y que yo solo había tocado un falo masculino sobre un pantalón.
-Chicas….primas!, o sea que no han visto una pija?-, las dos asentimos negativamente con la cabeza.
-Yo les voy a mostrar una- diciendo eso, Fabian se paró frente a nuestras camas y bajandose el pantalón y luego su boxer, sacó aquella larga y musculosa verga frente a nosotras, estaba semi-erecta, señal que nuestros historias lo habían calentado. –Uyyy no!- dijo Silvia, -yo pensé que eran más pequeñas- completó.
-La mayoría son pequeñas, pero la mia es de 22 centimetros- dijo Fabían orgullosamente. En otra situación hubieramos impedido llegar hasta ese punto, de que el primo nos mostrara su maculinidad, sin embargo con el efecto del vino estabamos desinhibidas y atrevidas.
-Tócala Carmencita!- me dijo Fabían. Estiré mi mano y mis dedos empezaron a recorrerla desde la cabezota hasta casi sus huevos.
-Es suave!- dije, no encontrando otro calificativo. Al decir esto también Silvia estiró su brazo y se puso a acariciarla como si se tratase de una mascota. En eso Fabian tomó mi mano y la puso alrededor de su tronco, me agarró para que le hiciera hacia arriba y hacia abajo en una clara chaqueta. Me soltó y me quedé haciendoselo sola. Su verga se fue endureciendo en mi mano, tomó la posición casi vertical. Luego tomó la mano de Silvia y también la puso en su falo, ella hizo lo que yo estaba haciendo.
-Quieres darle unos besitos?- le dijo a Silvia. Ella se río creyendo que era un broma, pero Fabian se lo volvió a preguntar. Silvia me vió, yo no dije nada ni lo impedí. Asi que ella acercó sus labios a la enorme erección. Le dio varios besitos en el glande y luego bajó a darselos a todo el tronco. Fabian se mordía el labio inferior de la boca, gozando lo que Silvia le hacía en su falo.
-Métela en tu boca!- le dijo Fabian casi ordenándole, presa de la excitación.
Como pudo Silvia abrió su boquita y apenas pudo engullir la cabezota de la verga. Luego instintivamente la comenzó a chupar como si fuera un bombon de dulce. Fabian gemía –assi Silvita, assii chupamela bien!-. Silvia seguía chupando con mucha devoción la gran pinga de Fabian. Yo que estaba en la otra cama viendolo todo, terminé por excitarme y me comence a tocar mi cuquita sobre mi braguita. Me di cuenta que ya la tenía mojadita.
Fabian gemía y decía, -que rico la mamas Silvita!, dame más, chupamela toda!-, se notaba que estaba a mil revoluciones. También ya excitada, me bajé de la cama y me puse al lado de Silvia, como si fuera una perrita esperando su parte. Fabian se sonrió, retiró su pija de la boca de mi hermana y me la puso en los labios, yo abri y la aprisioné con mi boca, era enorme y dura, también me costó ponerla adentro de mi boca, después de hacerlo comencé a succionarla y a lamerla. Me atrevo a decir que senti placer mamarle la pija a Fabian, mi braguita estaba muy mojadita.
La habitación se llenó de un ambiente cachondo, de morbo; Fabian sacaba su pija de una boca para colocarla en otra, asi nos turnabamos con Silvia para darle una rica felación a Fabian, la primera de nuestra vida. Nuestra boca estaba llena de la verga de nuestro primo en ese momento.
Tenía yo la verga de Fabian en mi boca, la estaba chupando toda, cuando siento sus manos aprisionandome la cabeza, luego me mete toda su verga en la boca, siento que me estoy ahogando, pero el placer impide que yo la retire. En eso siento algo caliente en el interior de mi boca, al mismo tiempo Fabian emite un quejido y comienza como a convulsionar. El ha alcanzado su climax y me ha echado un gran chorro de esperma dentro de mi boca, al soltarme la cabeza sacó su pija de mi boca, aún sale alguna cantidad de semen de su glande. Fabían ahora le pone su verga en los labios de Silvia y le pide que se la chupe y se la limpie, su verga tiene semen impregnado en su tronco, viene mi hermana y sin más le chupa su falo hasta dejarlo totalmente limpio.
-Qué les parecio su primera mamada de pija?- nos preguntó Fabian, después de reponerse un poco de su corrida.
Con Silvia no respondemos nada, solo nos limitamos a reir picaramente. Fabian se subió el pantalón y se retiró de la habitación, no hubo comentarios entre mi hermana y yo, ambos habiamos sentido una rica excitación y me masturbé esa noche y creo que mi hermana lo hizo también sin hacer ruidos.
Los días continuaron y nadie comentó nada de lo sucedido. En el fin de semana, estuvimos viendo videos en la TV, mis padres se fueron a dormir primero, luego mi hermana se retiró y me quedé con Fabian, pero luego a los diez minutos el se fue también, me quedé sola, terminé de ver la pelicula, tal vez pasaron unos quince o veinte minutos desde que Fabian se había retirado.
Apagué la televisión, entre al baño a lavarme los dientes, luego me dirigí a la habitación que compartía con mi hermana. Al abrir me encontré la siguiente sorpresa, Fabían sentado en la cama mi hermana en cuatro mamandole la pija, no estaba entre sus piernas sino perpendicular al cuerpo de él, y Fabían con su mano dentro de la braguita de Silvia manoseandole su cuquita. Las chupadas de mi hermana eran feroces en la verga de Fabían, quien gozaba y a la vez tocaba la vulvita y el culito de ella. Yo entré y me acosté en mi cama viendo aquel espectaculo.
La verga de Fabian estaba erecta al máximo, sus gruesas venas rodeaban el tronco, la boquita de mi hermana tragaba y sacaba la enorme pija, creo que ni siquiera se había percatado que yo había entrado. A los pocos minutos, Fabian se levantó y se puso acostado boca arriba, le dijo a Silvia que se subiera encima y que le pusiera su cuquita encima de su boca. Mi hermana lo hizo y Fabían corriendole su braguita a un lado para dejar descubierta su rajita se la empezó a mamar. Los gemidos empezaron a salir de la boca de Silvia, cada vez más intensos, prácticamente Fabian se comía toda la chuchita, yo tenía una posición privilegiada para ver como los labios y la lengua de él saboreaban los labios vaginales de mi hermanita.
Cuando sentí mis dedos ya jugaban con mi clítoris, me estaba excitando mucho, viendo como Silvia convulsionaba encima del rostro de Fabían, emitió un chillido y su cuerpo empezó a contonearse, posiblemente se estaba corriendo encima de la boca de nuestro primo. –Carmen, chupame la verga!- me dijo Fabían mientras dejaba de chupar la rajita de Silvia por un momento. Yo no sabía que hacer, si hacerle caso o no, pero como estaba excitada, me puse entre sus piernas, tomé su verga entre mi mano, tenía unas gotas que salían de su glande, y lo metí dentro de mi boca y comencé a mamarsela.
Yo chupaba ese rico tronco y a la vez miraba como la lengua de Fabían intentaba penetrar el orificio vaginal de mi hermana, todos gemíamos en esa habitación.
-Ahora cambiense de lugar!- ordenó Fabían. Mi hermana se desmontó de la boca del primo, dándome lugar para que me sentara en la boca de él. Como había hecho con ella, hizo a un lado mi braguita y comenzó a comerme la rajita. A la vez, Silvia tomó su pija y comenzó a chuparla con vehemencia, dándole varias succiones fuertes.
Sentí como lengua de Fabían se internaba en mi cuquita y se movia para todos lados, lamía, chupaba, besaba, de todo me daba en mi chuchita. Yo me mojaba como nunca lo había hecho y todo lo tragaba mi primo. Sentí como un calor bajaba por todo mi cuerpo y luego regresaba a la cabeza, era un orgasmo intenso, gemí y me quejé, me corrí en la boca de Fabían. Mientras tenía esa rica venida, restregue mi cuquita en el rostro de él, llenándolo todo de mi brillosa eyaculación. Pero Fabían no dejó de mamarme un solo rato. Al rato, mi hermana Silvia logró llevar a Fabían a su orgasmo con su boca, lo supe por los gemidos que daba el primo, luego vi el rostro de Silvia llenó de leche de macho. Fue nuestra segunda gran noche. Nuestro primer sexo oral.
Tres noches seguidas fueron. Fabían entraba de noche, como un ladrón, a nuestra habitación, en las tres noches nos hizo sexo oral, en distintas posiciones. Nos mamó nuestras rajitas a placer, nos hizo tener varios orgasmos y nos hizo tragar su esperma las veces que quiso. Quiero confesar que la primera impresión de saborear su esperma fue de salado, no me dio asco, y era excitante tenerlo en mi boca.
Sucedió un domingo, Fabían se fue con sus amigos a libar al pueblo, con dinero que le había dado mi padre de sus jornales de la semana. Eran las 10 de la noche y él aún no había regresado, quiero indicarles que con mi hermana, no hacíamos más que hablar de nuestro primo, decíamos que nos gustaba lo que nos hacía y que era tremendamente apuesto y que sería suertuda quien se quedara con él, no sabíamos todo lo que una persona tan viciosa como él podía causar.
Esa noche entró a la habitación, estaba ebrio, hablaba recio, tuvimos miedo que papa se levantara y lo viera en ese estado y con nosotras, asi que lo empezamos a callar, él se bajó los pantalones y nos pidió que le comieramos su falo, con tal de tenerlo callado vine yo y me puse a mamarsle la verga, luego me quitó de allí y me acostó, me quitó la playera de dormir y mi braguita, quedé desnuda, el se metió entre mis piernas y comenzó a mamarme la rajita, sus lamidas eran agresiva y fuertes, yo gemía mucho.
En eso me dijo –te voy a desvirgar el coño!-, dejó de mamar mi cuquita y quitándose la ropa completamente, se subió encima de mi, me abrió las piernas, yo le rogue que no lo hiciera, Fabían no oía nada en ese momento, estaba ebrio, sentí como su verga se fue metiendo en mi chuchita, grité cuando me sentí desgarrada, el siguió empujando con fuerza, su tronco se coló adentro y fue abriendo mis mojadas paredes vaginales, me fue ensartándo toda, mi primera sensación fue de dolor, no era tan intenso como me habían contado mis amigas, talvez porque yo había lubricado bien mi vagina.
Fabían se empezó a mover encima de mi, clavándome su dura carne, entraba y salía, el dolor dejó de ser un inconveniente, empecé a sentir placer rápidamente, Fabían buscó mis labios y nos besamos mientras me hacía el amor. Instintivamente lo aprisioné con las piernas para que nos movieramos juntos, me sentía llena de su pija. No aguanté las ganas y comencé a gemir descontroladamente mientras él bombeaba su verga en mi rajita. De pronto sentí que desfallecía allí, le clavé las uñas en su espalda, él sabía que me estaba corriendo, entonces bajó sus labios a mis tetas y las chupó enérgicamente, eso hizo más intenso mi orgasmo, las piernas me flaquearon.
Fabían siguió cogiendome sin parar, ahora nuestros gemidos se confundían unos con otros. Se quitó de encima de mi y me levantó una pierna y la puso en su hombro, ahora sus bombeos eran más secos y profundos, en menos de cinco minutos tuve otro orgasmo intenso, y a los pocos segundos Fabían se quejó, sacó su verga de mi chuchita y me comenzó a echar su esperma en todo mi cuerpo, me cayó en el vientre, los senos y la cara. Recogío su ropa y asi como entró se retiró, yo quedé allí acostada, con las piernas y la raja abierta. Asi perdí mi virginidad.
Mi hermana Silvia, que había presenciado mi desfloramiento, me increpó que yo quería a Fabían solo para mi y que era una ramera, una cualquiera. Nos peleamos esa noche.
Dos noches después, aún no nos hablabamos con Silvia después de la noche de mi iniciación. Me fui a dormir, alli estaba Silvia, quien apagó la luz al nomás verme. No se porque, pero desperté al poco tiempo, no vi a Silvia en su cama, tuve un presentimiento y me paré y salí de la habitación, tomé rumbo a la habitación de Fabian, oí ruidos afuera, sonaba a quejidos, eran de Silvia, abri la puerta lentamente y vi a mi hermana desnuda, se sentaba sobre la verga de Fabían, se quejaba de dolor, él la animaba a meterse su nabo en su cuquita virgen, ella decía que no le entraba que le dolía. En eso Fabían la toma de las caderas y la obliga a sentarse completamente en su verga, se oye el quejido de dolor de Silvia, Fabían no la suelta hasta que la penetra en su vagina. Yo estoy en la puerta viendo todo eso.
-Ya, ya, no seas tan chillona, ya se te quitara el dolor y luego te gustará!- le dice Fabían a ella. Ambos se quedan quietos unos instantes, mi hermana ya ha sido penetrada hasta el fondo de su cuca. Mientras ella aún se queja, Fabían le acaricia sus senos y los comienza a chupar por turnos. Al poco rato entran en un ritmo lento, ella se mueve arriba de él un tanto. Poco a poco el vaiven de sus cuerpos va aumentando, unos minutos después Silvia comienza a gimotear, pero de placer. El falo de Fabian entra y sale rapido de su coñito. Yo la oigo quejarse y pronto llega a su corrida. Voy cerrando la puerta y me retiró para mi habitación. Lo que empezó como una travesura, ahora, nos hemos convertido en las putitas de mi primo.
Luego de habernos desflorado, los siguientes días fueron una competencia descarada con mi hermana Silvia, nos acostabamos con Fabian cuando el quería y con quien quisiera. Nosotras dejamos la moral a un lado, solo queriamos experimentar, o bien que él experimentara en la cama con nosotras.
Al poco tiempo él me penetró por el ano, ese día mis padres no estaban y Silvia había salido con sus amigas. Asi que tuvimos todo el tiempo para follar. Mienteras me hacía el amor, me dijo que me enseñaría algo nuevo, que ni con Silvia lo había hecho, eso llamó mi atención. Me colocó en cuatro y puso crema de manos en mi orificio, luego me acaricio con sus dedos mi culito, metió un dedo y lo metía y sacaba con facilidad por la crema, cuando yo me ponía tensa, me decía que me relajara. Después puso su pija en la entrada de mi culito y empujó, su carne se metió en mi recto lentamente, metió hasta la mitad, luego la fue meciendo en mi orificio despacio, hasta que me tuvo toda adentro, el gimia como nunca.
Luego me folló duro por allí. Al principio no le encontré ningún placer para mi, pero conforme iba pasando el tiempo me fue excitando, debe ser el mismo placer que sienten los homosexuales, no cabe duda. Me la metió en mi ano en varias posiciones, hasta que lo oi correrse y lo hizo dentro de mi recto. Luego de eso, siempre me pedía hacerlo por el mismo lugar, cuando teníamos relaciones. Sé que se lo hizo a mi hermana posteriormente. Pues mi hermana nunca le hubiera negado algo en esos momentos.
Como logramos quitarnos a nuestro primo?. La verdad es que fue fortuito, mi hermana salió de nuestra habitación para reunirse con Fabían, era de madrugada, a los pocos minutos Silvia entró casi gritando, me jaló del brazo y me llevó a la habitación de mi madre, se oían gritos de una mujer haciendo sexo y bastante excitada, mi hermana entreabrió la puerta y pude ver a mi madre teniendo sexo con Fabían. Habíamos aceptado que Fabían nos follara a ambas, pero meterse con mi madre era otra cosa, sentimos repudio y resentimiento, tanto que le cerramos las piernas de allí en adelante. Más tarde, con Silvia retomamos nuestra vida y tuvimos nuestros propios novios.
FIN.
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Este, es el primero de varios relatos que escribi junto a mi actual exnovia, pero que aun asi, recuerdo con mas de una sonrisa :D:D
La conocí hace ya 6 meses, trabaja en un minisupe en la esquina próxima a mi depto, un día como cualquier otro, fui a comprar algunas cosas, me atendió como de costumbre pero la note diferente, me miraba como con ansias, como cuando una loba mira una presa, me hizo una guiñada y le respondí con una leve sonrisa, a veces la tonta timidez caballeresca me gana. Me pregunto si vivía aquí cerca, a lo cual asentí, se acerco por sobre la caja registradora, sus senos se apoyaron sobre ella casi reventando la blusa y me dijo:
-Salgo en unos minutos, me gustaría conocerte.
-Si quieres, sera un placer.- Conteste.
Volví como rayo a mi depto, entre emoción y esperanza organice algunas cosas (pocas, siempre soy ordenado), me mantuve entretenido en un chat, dejando pasar los minutos, de tanto en tanto miraba por la ventana hacia la calle, sabia que apenas la viera salir, bajaría a recibirla. Paso una hora y otra mas, y comencé a perder algunas esperanzas, se hicieron las 4 de la mañana y seguía en la compu tratando de matar el tiempo ya con la idea de que no vendría.
En un momento mire por la ventana y veo que el minisuper había cerrado, ¿Se habría ido? ¿O estaría camino hacia aquí?, la duda me embargo, de pronto la veo pasar bajo los arboles en dirección hacia aquí, mi corazón se acelero. Me despedí de los contactos del chat y apague la PC.
Aguarde y el timbre sonó, baje como luz (maldito ascensor que nunca funciona), y la vi tras la puerta, abrí con calma y serenidad, me saludo con cariño y subimos.
Finalmente solos en mi depto, le ofrecí algo fresco que acepto con animo, fuimos al sillón y nos relajamos, conversamos un poco, en realidad bastante, sus ocurrencias me hacían reír mucho, y mi tonta ironía la sonrojaba, hubo un breve silencio, algo incomodo, me miro a los ojos y me dijo que sabia lo de mi ex (5 años de relación y me abandono, luego 2 años de soledad), pero dijo que no importaba, que me quería sin importar nada en mi pasado, entonces acaricie su rostro, se acerco mas y me tomó de la nuca, jugo con mi cabello un poco y vi mi reflejo en sus ojos, me beso con fuerza y pasión, borrando el triste ayer, la abrace y poco a poco trepo sobre mi, me rodeo con sus piernas mientras me acomodaba en el sillón, acaricio mi pecho y yo sus senos por encima de la blusa, pase mi mano por debajo y sentí su espalda, con suma eficacia me quito la camisa, desprendí su sostén aun con su blusa puesta, se apoyo en mi pecho y giro su cabeza, su cabello resplandeció, se apretó contra mi, le saque el sostén y sus pezones se traslucieron y los acaricie, estaban duros pero suaves, avance por su cuello besándolo con delicadeza, estaba entretenida acariciando mi espalda, desabotone la blusa con los dientes (no sabia que podía hacerlo), la deje caer y me detuve a mirar sus voluptuosidades, era algo de infarto, empecé a darles suaves mordiscos y a pasarles la lengüita.
El sillón se volvía poco practico para el momento, me levante junto con ella abrazada a mi, por inercia fuimos hacia una pared, ahí me beso como poseída, por instinto y costumbre fui hacia mi habitación, casi con los ojos cerrados, la recosté suavemente sobre la cama, tome un breve segundo para mirarla, me parecía increíble que una chica TAN hermosa me deseara de esa forma tan sublime, se irguió y sujeto mi cintura, acaricio mi pene por sobre el pantalón, lo masajeo con entusiasmo, cuando mas y mas duro se me ponía, mas deseosa se volvía, comenzó a quitármelo con suavidad, buscando el objeto deseado, yo no sabia que hacer con mis manos, acaricie su cabeza y me miro con ojos de niña buena, al final quede desnudo frente a ella, empezó dándome pequeños toqueteos con su lengua, luego la giraba haciendo círculos en mi glande, el placer me avasallaba, acariciaba sus hombros, deseaba con fervor saborearla a ella, lo noto y lentamente me hizo recostar en la cama, estábamos en una espectacular postura del 69 que no desaproveche, inmediatamente le despoje de su falda y calzón y comencé a jugar con su conchita, la olía, la saboreaba, la chupe con pasión, la hacía sentir en el cielo... y por su puesto, mientras se metía toda mi cabecita en la boca, de pronto empezó a comérmela como un chupetín, era una delicia...
Estuvimos así no se por cuanto, sentía como gemía con cada lamida que le daba, gemía con su boca llena, y yo igual, sentí sus contracciones y ella mis espasmos, me sentía explotar, apretó suavemente mi pene son su lengua al mismo tiempo que metía mi lengua en su vagina y acabamos al unísono entre gemidos y temblores.
Me miro casi de forma desafiante, ambos sabíamos que eso no era el final, sino un breve calentamiento, casi podría decir que se lanzo sobre mi, gire y la deje boca abajo, bese su espalda, la recorrí de palmo a palmo, acaricie su cola y lentamente note como su anillo se dilataba en clara señal de deseo, me apoye con cautela, mis jugos la mojaron y ella se estremeció, doblo sus rodilla y dejo su colita expuesta, tome su cintura y empuje con lentitud, un MMMMMMMMMMMM escapo de sus labios, mi pene la penetro con total libertad, empuje hasta el fondo mientras sentía como vibraba todo su ser, se hizo hacia atrás y comencé a cogerla, mande mi mano derecha a su conchita, atrape su clítoris en mis dedos y jugué con él, puse mi otra mano en su hombro por sobre el cual me miro mientras entreabría su boca, mordió con suavidad mi pulgar, se mordía el labio inferior de su boca, se aferro a las sabanas, la sentía exhausta, la rodee con mis brazos y la erguí, quedamos sentados en la cama y en un ultimo movimiento le arranque un orgasmo.
Se desprendió de mi y me miro, estaba agitada y asombrada, lo mismo sentía yo, nuestra respiración se unía con ritmo, se aferro a mi pecho y me beso aun mas, acaricie sus senos con ganas, los masajee mientras su pelvis ondulaba deseosa, me moví despacio hasta quedar apoyado en las almohadas, doble mis rodillas un poco y ella se recostó gustosa.
Observe su florecita, delicada, pequeña, rosada, mojada como un océano, lista para recibir al invitado, le hice unos cariñitos primero, besó mi cuello, hasta mi pecho, acaricie mas su espalda, se hizo hacia adelante un poquito, mi pene quedo apoyado en la entradita, rodeo una de mir rodillas con su brazo mientras con la otra mano me sujetaba de la nuca, empezó a empujar con lentitud, se comenzó a retorcer y a gemir, su vientre se aplano mas, de pronto ya lo tenía adentro y empezó a moverse suavecito sintiendo mucho placer.
Ondulaba, subía y bajaba, yo empujaba hacia arriba, la elevaba por sobre mi, gemíamos y nos alentábamos, su clítoris me rozaba con rapidez, bese y masajee sus senos, saltaban y se movían como poseídos, me volvía loco toda esa sensación, es indescriptible (aún ahora que lo recordamos, nos excitamos), luego empezó a moverse un poco más rápido, la sentí temblar sobre mí y la abracé, la abracé tan fuerte que quería volverme uno solo con ella..., me dolía el pene de tanta excitación, pero no me importaba, el goce era mayor que cualquier otra cosa, lo sentía mas y mas duro, estaba súper lubricada, estábamos mojados, sus contracciones me mataban, ver su rostro de placer me excitaba en demasía, apertaba con fuerza aun así sus labios se abrían de par en par, nos miramos a los ojos, nuestra imagen se reflejo en los ojos del otro, se arqueo hacia atrás, sus senos apuntaron hacia el techo, yo me encogí un segundo, y acabamos unidos en un orgasmo bestial en el que se nos fue el alma, mi semen la inundo completamente mientras exhalaba un gran gemido, era increíble sentir cómo su vagina ardía y me quemaba.
Se recostó en mi, exhausta, la abrace mientras recuperábamos el aliento, nuestros corazones galopaban con frenesí, nos besamos con suavidad.... eso era estar en el paraíso...
Esa noche dormimos abrazados y esa misma noche me dijo que me amaba.
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La conocí hace ya 6 meses, trabaja en un minisupe en la esquina próxima a mi depto, un día como cualquier otro, fui a comprar algunas cosas, me atendió como de costumbre pero la note diferente, me miraba como con ansias, como cuando una loba mira una presa, me hizo una guiñada y le respondí con una leve sonrisa, a veces la tonta timidez caballeresca me gana. Me pregunto si vivía aquí cerca, a lo cual asentí, se acerco por sobre la caja registradora, sus senos se apoyaron sobre ella casi reventando la blusa y me dijo:
-Salgo en unos minutos, me gustaría conocerte.
-Si quieres, sera un placer.- Conteste.
Volví como rayo a mi depto, entre emoción y esperanza organice algunas cosas (pocas, siempre soy ordenado), me mantuve entretenido en un chat, dejando pasar los minutos, de tanto en tanto miraba por la ventana hacia la calle, sabia que apenas la viera salir, bajaría a recibirla. Paso una hora y otra mas, y comencé a perder algunas esperanzas, se hicieron las 4 de la mañana y seguía en la compu tratando de matar el tiempo ya con la idea de que no vendría.
En un momento mire por la ventana y veo que el minisuper había cerrado, ¿Se habría ido? ¿O estaría camino hacia aquí?, la duda me embargo, de pronto la veo pasar bajo los arboles en dirección hacia aquí, mi corazón se acelero. Me despedí de los contactos del chat y apague la PC.
Aguarde y el timbre sonó, baje como luz (maldito ascensor que nunca funciona), y la vi tras la puerta, abrí con calma y serenidad, me saludo con cariño y subimos.
Finalmente solos en mi depto, le ofrecí algo fresco que acepto con animo, fuimos al sillón y nos relajamos, conversamos un poco, en realidad bastante, sus ocurrencias me hacían reír mucho, y mi tonta ironía la sonrojaba, hubo un breve silencio, algo incomodo, me miro a los ojos y me dijo que sabia lo de mi ex (5 años de relación y me abandono, luego 2 años de soledad), pero dijo que no importaba, que me quería sin importar nada en mi pasado, entonces acaricie su rostro, se acerco mas y me tomó de la nuca, jugo con mi cabello un poco y vi mi reflejo en sus ojos, me beso con fuerza y pasión, borrando el triste ayer, la abrace y poco a poco trepo sobre mi, me rodeo con sus piernas mientras me acomodaba en el sillón, acaricio mi pecho y yo sus senos por encima de la blusa, pase mi mano por debajo y sentí su espalda, con suma eficacia me quito la camisa, desprendí su sostén aun con su blusa puesta, se apoyo en mi pecho y giro su cabeza, su cabello resplandeció, se apretó contra mi, le saque el sostén y sus pezones se traslucieron y los acaricie, estaban duros pero suaves, avance por su cuello besándolo con delicadeza, estaba entretenida acariciando mi espalda, desabotone la blusa con los dientes (no sabia que podía hacerlo), la deje caer y me detuve a mirar sus voluptuosidades, era algo de infarto, empecé a darles suaves mordiscos y a pasarles la lengüita.
El sillón se volvía poco practico para el momento, me levante junto con ella abrazada a mi, por inercia fuimos hacia una pared, ahí me beso como poseída, por instinto y costumbre fui hacia mi habitación, casi con los ojos cerrados, la recosté suavemente sobre la cama, tome un breve segundo para mirarla, me parecía increíble que una chica TAN hermosa me deseara de esa forma tan sublime, se irguió y sujeto mi cintura, acaricio mi pene por sobre el pantalón, lo masajeo con entusiasmo, cuando mas y mas duro se me ponía, mas deseosa se volvía, comenzó a quitármelo con suavidad, buscando el objeto deseado, yo no sabia que hacer con mis manos, acaricie su cabeza y me miro con ojos de niña buena, al final quede desnudo frente a ella, empezó dándome pequeños toqueteos con su lengua, luego la giraba haciendo círculos en mi glande, el placer me avasallaba, acariciaba sus hombros, deseaba con fervor saborearla a ella, lo noto y lentamente me hizo recostar en la cama, estábamos en una espectacular postura del 69 que no desaproveche, inmediatamente le despoje de su falda y calzón y comencé a jugar con su conchita, la olía, la saboreaba, la chupe con pasión, la hacía sentir en el cielo... y por su puesto, mientras se metía toda mi cabecita en la boca, de pronto empezó a comérmela como un chupetín, era una delicia...
Estuvimos así no se por cuanto, sentía como gemía con cada lamida que le daba, gemía con su boca llena, y yo igual, sentí sus contracciones y ella mis espasmos, me sentía explotar, apretó suavemente mi pene son su lengua al mismo tiempo que metía mi lengua en su vagina y acabamos al unísono entre gemidos y temblores.
Me miro casi de forma desafiante, ambos sabíamos que eso no era el final, sino un breve calentamiento, casi podría decir que se lanzo sobre mi, gire y la deje boca abajo, bese su espalda, la recorrí de palmo a palmo, acaricie su cola y lentamente note como su anillo se dilataba en clara señal de deseo, me apoye con cautela, mis jugos la mojaron y ella se estremeció, doblo sus rodilla y dejo su colita expuesta, tome su cintura y empuje con lentitud, un MMMMMMMMMMMM escapo de sus labios, mi pene la penetro con total libertad, empuje hasta el fondo mientras sentía como vibraba todo su ser, se hizo hacia atrás y comencé a cogerla, mande mi mano derecha a su conchita, atrape su clítoris en mis dedos y jugué con él, puse mi otra mano en su hombro por sobre el cual me miro mientras entreabría su boca, mordió con suavidad mi pulgar, se mordía el labio inferior de su boca, se aferro a las sabanas, la sentía exhausta, la rodee con mis brazos y la erguí, quedamos sentados en la cama y en un ultimo movimiento le arranque un orgasmo.
Se desprendió de mi y me miro, estaba agitada y asombrada, lo mismo sentía yo, nuestra respiración se unía con ritmo, se aferro a mi pecho y me beso aun mas, acaricie sus senos con ganas, los masajee mientras su pelvis ondulaba deseosa, me moví despacio hasta quedar apoyado en las almohadas, doble mis rodillas un poco y ella se recostó gustosa.
Observe su florecita, delicada, pequeña, rosada, mojada como un océano, lista para recibir al invitado, le hice unos cariñitos primero, besó mi cuello, hasta mi pecho, acaricie mas su espalda, se hizo hacia adelante un poquito, mi pene quedo apoyado en la entradita, rodeo una de mir rodillas con su brazo mientras con la otra mano me sujetaba de la nuca, empezó a empujar con lentitud, se comenzó a retorcer y a gemir, su vientre se aplano mas, de pronto ya lo tenía adentro y empezó a moverse suavecito sintiendo mucho placer.
Ondulaba, subía y bajaba, yo empujaba hacia arriba, la elevaba por sobre mi, gemíamos y nos alentábamos, su clítoris me rozaba con rapidez, bese y masajee sus senos, saltaban y se movían como poseídos, me volvía loco toda esa sensación, es indescriptible (aún ahora que lo recordamos, nos excitamos), luego empezó a moverse un poco más rápido, la sentí temblar sobre mí y la abracé, la abracé tan fuerte que quería volverme uno solo con ella..., me dolía el pene de tanta excitación, pero no me importaba, el goce era mayor que cualquier otra cosa, lo sentía mas y mas duro, estaba súper lubricada, estábamos mojados, sus contracciones me mataban, ver su rostro de placer me excitaba en demasía, apertaba con fuerza aun así sus labios se abrían de par en par, nos miramos a los ojos, nuestra imagen se reflejo en los ojos del otro, se arqueo hacia atrás, sus senos apuntaron hacia el techo, yo me encogí un segundo, y acabamos unidos en un orgasmo bestial en el que se nos fue el alma, mi semen la inundo completamente mientras exhalaba un gran gemido, era increíble sentir cómo su vagina ardía y me quemaba.
Se recostó en mi, exhausta, la abrace mientras recuperábamos el aliento, nuestros corazones galopaban con frenesí, nos besamos con suavidad.... eso era estar en el paraíso...
Esa noche dormimos abrazados y esa misma noche me dijo que me amaba.
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Mi nombre es Bobby
Relato Erotico -Mi nombre es Bobby
Mi nombre es Bobby y cuando estaba en este mundo yo era un perro siberiano, la familia que me adopto era muy cariñosa, llegue a la casa de mis amos como regalo de su hija Diana, que ese entonces tenía 12 años, yo tenía miedo y diana me acogió como su amigo y su mascota, así pasaron los años y ella se convirtió en una hermosa joven de 17 años, ella amaba el ballet, y era la mejor bailarina de la ciudad, siempre actuaba en los mejores teatros, a pesar de que ya tenía 17 años, se seguía viendo como una niña de 12 años, sobre todo su cara.
Un día ella llego a la casa y no había nadie, estaba saliendo del colegio, un colegio particular y muy prestigioso, me acerque a ella a saludarle, le movía la cola y ella me dio su mano para que le lamiese, ella estaba cansada y se sentó en el sofá del la sala, me acerque a ella y puse mi cabeza sobre sus rodillas, ella tenía la falda un poco alzada y sin querer mi nariz quedaba bajo su falda y pude sentir su aromas femeninos, no se que me paso, pero intente olerle , olía como el cielo, sentí que ella se estremeció y de repente ella tomo un zapado y me pego, nunca me había pegado, se le veía enojada extraña, supe que había hecho mal, y después de eso ella dejo de jugar conmigo, ya no me hablaba llegando del colegio, me sentía triste, quería huir de la casa, porque yo había hecho enojar a mi ama, yo perro malo.
Diana llegaba a la casa y no me miraba, se sentaba frente a la su Computadora a ver quien sabe que, siempre era una página verde con una manzanita mordida, cuando me acercaba ella me echaba de su cuarto, creí que la había perdido.
Entonces un día ella llego de la escuela, y no entro a su cuarto, se fue a la sala en el sofá, lo limpio y luego fue al baño por unas toallas, y las puso en el sofá , y me hablo, yo me sentía feliz porque mi ama me volvía a hablar, me dijo Bobby perdonan por pegarte ese día, me abrazo, y se sentó en el sofá, pero se le veía rara, algo no estaba bien, se levanto un poco la falda y me dijo ven, puse mi hocico sobre sus rodillas, y sentí ese delicioso aroma a niña que ella tenia, pero sabía que estaba mal así que no intente olerla y retrocedí, entonces ella me dio una pequeña palmada en la cabeza y me dijo, no temas,, entonces suavemente ella empujo mi cabeza bajo su falda, y mi nariz quedo justo en donde estaba el cielo.
Comencé a oler, era maravilloso, me sentía feliz, ella entonces se acomodo en la orilla del sofá y abrió las piernas, y se quito la ropa interior, entonces ella me dijo, continua Bobby , le lamí, sabían muy rico, y me hacía sentir raro, deseos sexuales hacia mi ama comenzaron surgir, yo antes había estado con perras, pero nunca había sentido estos deseos tan fuertes, cada ves que la lamia sentía como ella se estremecía y decía mi nombre muy despacio, decidí que debía tomarla, hacerla mía.
Me puse en dos patas y la tome de la cintura, ella estaba boca arriba y con las piernas viertas, nunca lo había hecho así, pero ella me mostro como ponerme, pero mi pene no entraba, entonces ella con sus delicadas manos lo tomo y dejo que yo entre en ella, cuando entre en ella, ella gimió, hay Bobby buen chico, comencé a moverme, ella no era como una perra, cuando lo hacía con una perra era solo sexo , ella me hacía sentir amado, me acariciaba y me decía con su voz temblorosa, sigue Bobby sigue, apenas y podía hablar, eso me éxito mucho, hacia que fuera yo mas brusco con ella, mi pene se hincho mucho, y mi bola comenzó a salir en mi pene, sabía yo que era hora de derramar todos mis fluidos perrunos en mi ama y entonces el primer chorro de semen salió dentro de ella, ella expreso, no sabía que se sentía tan calientito, entonces como hacemos los perros me iba a bajar para quedarme pegado a ella, pero ella me detuvo y me dijo, Bobby vas a lastimarme así, quédate conmigo, ella entonces me abrazo y las caricias de sus manos me hicieron desistir de bajarme, me quede sobre ella, entre sus piernas, era algo muy hermoso, ella me acariciaba, y movía sus caderas para que mi pene se siga moviendo en ella, se sentía tan rico, que me vine más veces en ella, de sus labios salían palabras dulces, te amo Bobby, gracias Bobby te amo, me haces sentir libre Bobby,, yo no quería que termine, así paso una hora, hasta que termine, su vagina era tan estrecha, y ella olía tan rico
Cuando termine ella estaba bañada en sudor, y le salían lagrimas de los ojos, le lamí la mejilla para limpiarla, y ella me dijo gracias Bobby, eres el mejor amante que he tenido, yo estaba feliz, daba saltos por todo el lugar, pero ella por la emoción, no cerró la puerta ni la reja de la calle, de la alegría me salió de la casa, daba brincos, otras veces había salido a la calle, pero esa ves estaba tan feliz que no me fije, y un camión me atropello, ella salió llorando, yo gritaba de dolor, solo recuerdo ver su carita dulce, y sentir sus manos bajo mi cabeza, eso fue lo último que vi.
Ahora yo estoy muerto, la extraño mucho, a veces puedo ir a su cuarto, y me siento ahí, en la oscuridad, viéndola dormir. Sé que me puede sentir, a veces voltea hacia donde yo estoy, pero no puede verme, monto guardia en su cuarto para protegerla mientras duerme de las cosas que acechan en la oscuridad cosas invisibles para ella que yo si puedo ver, y cuando tiene pesadillas pongo mi cabeza en su regazo y a veces dormida sus labios pronuncia mi nombre Bobby.
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Mi nombre es Bobby y cuando estaba en este mundo yo era un perro siberiano, la familia que me adopto era muy cariñosa, llegue a la casa de mis amos como regalo de su hija Diana, que ese entonces tenía 12 años, yo tenía miedo y diana me acogió como su amigo y su mascota, así pasaron los años y ella se convirtió en una hermosa joven de 17 años, ella amaba el ballet, y era la mejor bailarina de la ciudad, siempre actuaba en los mejores teatros, a pesar de que ya tenía 17 años, se seguía viendo como una niña de 12 años, sobre todo su cara.
Un día ella llego a la casa y no había nadie, estaba saliendo del colegio, un colegio particular y muy prestigioso, me acerque a ella a saludarle, le movía la cola y ella me dio su mano para que le lamiese, ella estaba cansada y se sentó en el sofá del la sala, me acerque a ella y puse mi cabeza sobre sus rodillas, ella tenía la falda un poco alzada y sin querer mi nariz quedaba bajo su falda y pude sentir su aromas femeninos, no se que me paso, pero intente olerle , olía como el cielo, sentí que ella se estremeció y de repente ella tomo un zapado y me pego, nunca me había pegado, se le veía enojada extraña, supe que había hecho mal, y después de eso ella dejo de jugar conmigo, ya no me hablaba llegando del colegio, me sentía triste, quería huir de la casa, porque yo había hecho enojar a mi ama, yo perro malo.
Diana llegaba a la casa y no me miraba, se sentaba frente a la su Computadora a ver quien sabe que, siempre era una página verde con una manzanita mordida, cuando me acercaba ella me echaba de su cuarto, creí que la había perdido.
Entonces un día ella llego de la escuela, y no entro a su cuarto, se fue a la sala en el sofá, lo limpio y luego fue al baño por unas toallas, y las puso en el sofá , y me hablo, yo me sentía feliz porque mi ama me volvía a hablar, me dijo Bobby perdonan por pegarte ese día, me abrazo, y se sentó en el sofá, pero se le veía rara, algo no estaba bien, se levanto un poco la falda y me dijo ven, puse mi hocico sobre sus rodillas, y sentí ese delicioso aroma a niña que ella tenia, pero sabía que estaba mal así que no intente olerla y retrocedí, entonces ella me dio una pequeña palmada en la cabeza y me dijo, no temas,, entonces suavemente ella empujo mi cabeza bajo su falda, y mi nariz quedo justo en donde estaba el cielo.
Comencé a oler, era maravilloso, me sentía feliz, ella entonces se acomodo en la orilla del sofá y abrió las piernas, y se quito la ropa interior, entonces ella me dijo, continua Bobby , le lamí, sabían muy rico, y me hacía sentir raro, deseos sexuales hacia mi ama comenzaron surgir, yo antes había estado con perras, pero nunca había sentido estos deseos tan fuertes, cada ves que la lamia sentía como ella se estremecía y decía mi nombre muy despacio, decidí que debía tomarla, hacerla mía.
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Cuando termine ella estaba bañada en sudor, y le salían lagrimas de los ojos, le lamí la mejilla para limpiarla, y ella me dijo gracias Bobby, eres el mejor amante que he tenido, yo estaba feliz, daba saltos por todo el lugar, pero ella por la emoción, no cerró la puerta ni la reja de la calle, de la alegría me salió de la casa, daba brincos, otras veces había salido a la calle, pero esa ves estaba tan feliz que no me fije, y un camión me atropello, ella salió llorando, yo gritaba de dolor, solo recuerdo ver su carita dulce, y sentir sus manos bajo mi cabeza, eso fue lo último que vi.
Ahora yo estoy muerto, la extraño mucho, a veces puedo ir a su cuarto, y me siento ahí, en la oscuridad, viéndola dormir. Sé que me puede sentir, a veces voltea hacia donde yo estoy, pero no puede verme, monto guardia en su cuarto para protegerla mientras duerme de las cosas que acechan en la oscuridad cosas invisibles para ella que yo si puedo ver, y cuando tiene pesadillas pongo mi cabeza en su regazo y a veces dormida sus labios pronuncia mi nombre Bobby.
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en un hotel de canarias
Relato Erotico -en un hotel de canarias
A mi mujer y a m siempre nos ha gustado exhibirnos. Por eso usamos solamente micro tangas de colores claros y sin forro,para que se transparenten, y para que se vean las manchas del liquido preseminal; nos ponemos siempre en el sitio que màs se nos ve, y vamos a los baños en tanga y descalzos para sentir la humedad en los pies desnudos. Os voy a contar una experiencia de verdad perversa.
Como siempre nos pusimos en la parte central de la piscina del hotel en Tenerife, para poder exhibirnos a nuestro gusto en las posturas mas provocativas. Cuando vamos al baño, yo me bajo el tanga para que se me vea lo mas posible la polla, y mi mujer nunca cierra la puerta porque la encanta que la vean meando.
Una de las veces yo fuì solo a mear y, cuando me doy la vuelta veo un tio como a mi me gustan, delgado y depilado, que ha entrado en el baño detras mio, y que supongo que me tenia \"marcado\", porque se ha sacado la polla y se la esta tocando ofreciendomela.
A mi no me gustan que la metan, porque tengo el ano muy estrecho, asi que le dije que lo que podia hacer era masturbarse con mi ano, y para ello nos fuimos a un WC, en el que dejamos la puerta abierta, aunque, lamentablemente, no nos vìo nadie , mientras el tio se restregaba la polla por mi culo hasta que se corrio encima de mi. Yo volvì -con el culo pringoso de semen, y encantado porque me encanta que me eyaculen encima- donde estaba mi mujer y se lo conte, y la dije que yo no me habia corrido asì que estaba excitadìsimo, y ella me dijo que lo arreglariamos ahora mismo.
Nos fuimos al baño y mientras yo me masturbaba sentado en la taza, ella se tocaba con las piernas abiertas sobre mi, pero cuando yo iba a correrme, me dijo que yo era un cerdo y que me merecia lo que iba a hacer, y se meo encima de mi, que en ese momento me corrò, con lo que tuva que ir hasta la ducha de la piscina, lleno de meada, de mi semen, y del del tipo que habìa eyaculado en mi espalda.
Desde entonces me he masturbado muchas veces pensando en aquella ocasiòn.
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A mi mujer y a m siempre nos ha gustado exhibirnos. Por eso usamos solamente micro tangas de colores claros y sin forro,para que se transparenten, y para que se vean las manchas del liquido preseminal; nos ponemos siempre en el sitio que màs se nos ve, y vamos a los baños en tanga y descalzos para sentir la humedad en los pies desnudos. Os voy a contar una experiencia de verdad perversa.
Como siempre nos pusimos en la parte central de la piscina del hotel en Tenerife, para poder exhibirnos a nuestro gusto en las posturas mas provocativas. Cuando vamos al baño, yo me bajo el tanga para que se me vea lo mas posible la polla, y mi mujer nunca cierra la puerta porque la encanta que la vean meando.
Una de las veces yo fuì solo a mear y, cuando me doy la vuelta veo un tio como a mi me gustan, delgado y depilado, que ha entrado en el baño detras mio, y que supongo que me tenia \"marcado\", porque se ha sacado la polla y se la esta tocando ofreciendomela.
A mi no me gustan que la metan, porque tengo el ano muy estrecho, asi que le dije que lo que podia hacer era masturbarse con mi ano, y para ello nos fuimos a un WC, en el que dejamos la puerta abierta, aunque, lamentablemente, no nos vìo nadie , mientras el tio se restregaba la polla por mi culo hasta que se corrio encima de mi. Yo volvì -con el culo pringoso de semen, y encantado porque me encanta que me eyaculen encima- donde estaba mi mujer y se lo conte, y la dije que yo no me habia corrido asì que estaba excitadìsimo, y ella me dijo que lo arreglariamos ahora mismo.
Nos fuimos al baño y mientras yo me masturbaba sentado en la taza, ella se tocaba con las piernas abiertas sobre mi, pero cuando yo iba a correrme, me dijo que yo era un cerdo y que me merecia lo que iba a hacer, y se meo encima de mi, que en ese momento me corrò, con lo que tuva que ir hasta la ducha de la piscina, lleno de meada, de mi semen, y del del tipo que habìa eyaculado en mi espalda.
Desde entonces me he masturbado muchas veces pensando en aquella ocasiòn.
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12.6.10
Arroyo Escondido
Relato Erotico -Arroyo Escondido
La memoria es un instrumento fantástico, no importa qué tan joven uno es, si la experiencia es buena, uno la recuerda por siempre...
Esta historia real tuvo lugar cuando yo tenía 10 años, actualmente tengo 25. Para escribir este relato tuve que recurrir a mi primo Rodrigo por dos motivos, para pedirle permiso a narrarla y para que me ayude a recordar ciertos detalles que se me pudieran haber olvidado. Rodrigo no tuve el menor drama para ambos pedidos, y espero que les guste esta historia.
Mi nombre es Nelson, y como dije en el párrafo anterior, tengo 25 años. Soy de estatura promedio, 1,77mts, 77kg, de buen físico, piel bronceada, y cabello rizado un poco arrubiado. Soy bisexual, disfruto del sexo con mujeres, aunque tengo que reconocer que también me fascina hacerlo con hombres. He decidido narrar minuciosamente el evento que en mi opinión definió mi sexualidad y la de Rodrigo, mi primo.
Mi familia y yo vivimos en la capital, sin embargo, siempre hemos tenido parientes del lado de mi padre que viven en el interior, por lo que solíamos ir con bastante frecuencia a visitarlos. Recuerdo que un verano -en el mes de enero-, hace 15 años, fuimos a la granja de un tío a pasar toda una semana de vacaciones, la misma dista unos 200km de la capital, en un hermoso lugar que tiene mucha vegetación, cerros, y arroyos que los cruzan. Mi tío Ricardo –hombre bastante acaudalado y orgulloso- y su familia vivía allí, y mi primo favorito, Rodrigo (único hijo de esos tíos míos), que era un año mayor a mí, es decir que en aquel entonces tenía unos 11 años. Rodrigo había ido a pasar las vacaciones de invierno anteriores (en julio) a mi casa en la capital, y la pasamos muy bien, jugando al fútbol, yendo al cine, y al parque durante el día, pero especialmente, masturbándonos nuestras pequeñas pijas viendo las revistas pornográficas de mi padre durante la noche, pues dormíamos en la misma habitación. Rodrigo me había dicho que un compañero de primaria le había mostrado cómo el pene se alargaba y ponía tieso al sobarlo. Incluso, Rodrigo y yo nos habíamos hecho pajas recíprocas, lo que nos permitió descubrir que era mucho más placentero cuando una mano que no es la propia le acaricia la pija a uno.
En ese verano en cuestión, el clima no podía estar mejor: soleado y muy caluroso, por lo que al día siguiente de haber llegado a la granja de tío Ricardo, decidimos ir a un arroyo cercano para nadar y juguetear en sus aguas, de tal manera a aplacar el tremendo calor de 38 grados que hacía. Como mis padres prefirieron quedarse a charlar con mis tíos en la granja, y yo no tengo hermanos mayores, decidieron que sería mejor que nos vayamos con una persona mayor, quien pudiera cuidarnos, pues si bien el arroyo no era muy caudaloso, sí tenía partes ondas. Es así como llamaron a Mario, uno de los peones, quien en ese momento tenía unos 19 años. El verano anterior que yo había ido a la granja, él aun no trabajaba en la misma, según recordaba, por lo que no lo conocía. Tío Ricardo comentó q mis padres que Mario era un chico muy responsable y trabajador, quien había venido hace unos 8 meses de un pueblecillo cercano a trabajar para ayudar a su familia compuesta por sus padres y sus tres hermanos menores. El padre de Mario era peón en una estancia de un amigo de Tío Ricardo, por lo que tenían total confianza en Mario, además había resultado ser un formidable niñero de Rodrigo, y que incluso lo había enseñado a nadar muy bien. Fue entonces que Mario apareció y despertó en mi algo que había estado durmiendo dentro mío, la admiración por un hombre y el deseo sexual. Claro, a esa edad probablemente lo expresé con una mirada fija en aquel muchacho, que era un chico alto, de físico musculoso y fibroso forjado por el trabajo, piel tostada bajo las largas horas de jornada bajo el sol, ojos marrones claros, y unos dientes perfectos que parecían perlas. Poseía unas cejas muy tupidas que casi se unían por encima de la nariz y unas piernas gruesas y duras, producto de las cabalgatas diarias y los partidos de fútbol con los otros trabajadores de la granja. Él no era ningún “muñequito” de cara, sino que era un verdadero macho atractivo, por el que cualquier chica hubiese abierto las piernas.
-Mario, llévales a Nelson y Rodrigo a pasear y nadar al arroyo,- dijo mi tío Ricardo, con su característica voz de mando que nunca dejaba dudas de su autoridad.
-Como no patrón,- respondió Mario, secándose el sudor de la frente con el pañuelo que llevaba alrededor del cuello – les llevaré a Arroyo Escondido, está cerca de aquí, como a veinte minutos a caballo, el agua está buena en esta época del año, señor- agregó Mario, medio informando, medio pidiendo permiso a tío, quien simplemente se limitó a asentir con la cabeza sin mirarle siquiera, para luego continuar conversando con mis padres.
Seguidamente, Mario fue a traer a su caballo, Trueno, de un color marrón muy brillante y bien fornido, al que Mario manejaba con mucha experiencia y autoridad. Aún recuerdo la imagen de Mario al ensillar a Trueno, nos dio la espalda y se escupió las manos para luego tomar la silla de montar. Entonces pude ver su fabulosa constitución física, bien ancho de hombros, lo cuales se notaban perfectamente, a pesar de la remera que llevaba puesta. Además, sus nalgas fuertes, redondeadas, y varoniles, que parecías dos pequeños melones bajo el desteñido vaquero. Juntos, Mario y su caballo Trueno parecían la representación de la misma idea, el semental, uno en versión animal, y el otro, en humana. Mario notó que yo había mirado con suma atención el gran pene de Trueno, por lo que sonrió y me guiñó el ojo, algo que yo sólo respondí con una sonrisa cómplice. Como yo era el menor, Mario me ayudó a subirme primero sobre el tremendo animal, luego él hizo lo mismo quedándose detrás mío, y finalmente alzó a Nelson con su formidable fuerza como si se tratase un muñeco de juguete y lo colocó detrás suyo
–Tendrás que sujetarte bien fuerte de mi cintura si no quieres caer, -le dijo a Rodrigo-, y tú, Nelson, agárrate bien de la silla de montar, mira que el viaje está lleno de saltos, pero no tengas miedo, sólo agárrate fuerte- agregó, mirándome y guiñándome de nuevo, al tiempo que agarró mis manos en las de él y las apretó contra el asidero de la silla, al tiempo que las mismas se perdían en esa masa de músculos de sus manos.
Recuerdo sus piernas fuertes a cada lado del caballo, sus jeans ajustados, y una cintura y abdomen como tabla de fregar ropas de tan fuertes que eran. Una sensación hermosa era la de cabalgar sintiendo a semejante tipo detrás de mío, y con el vaivén de cada paso del caballo podía sentir el enorme bulto de sus entrepiernas rozando mis nalguitas. Mientras nos íbamos a Arroyo Escondido, Mario nos contaba historias de cómo él había encontrado una víbora y la había matado con un machete, y cómo en otra ocasión se encontró cara a cara con un puma, al cual también había matado, y también cómo había enseñado a nadar a su hermano Gustavo, de 15 años y Martín, de 12.
Conforme cabalgábamos, sentí que las manos de Rodrigo, las cuales habían estado originalmente en la cintura de Mario, se bajaron hasta posicionarse sobre el bulto de su vaquero, hecho que me llamó mucho la atención, y del que fácilmente me di cuenta, pues al mismo tiempo, las manos de Rodrigo rozaban mis nalgas. Muy discretamente, me di vuelta para comprobarlo, y efectivamente puede ver que las manitos de mi primito estaban acariciando el feroz paquete de Mario, detalle que no escapó a la atención de Mario, quien simplemente me dio una sonrisa y un guiño al alzar mi mirada a él, y luego dijo –
El patroncito me ha contado que son compañeros de juegos allá en la capital – a lo que simplemente sonreí. En ese momento, las manos gruesas y fuertes de Mario se posaron sobre mis piernitas y me dijo –no tengas miedo Nelson, que no caerás, no tengas miedo al caballo, que cuando termine el día, serás un experto en cabalgata – y soltó una risa, al tiempo de acariciarme mis huevos y mi pija, que para entonces estaba bien dura, y luego apretar su duro bulto por mi culito virgen tanto de roces, toqueteadas, y obviamente, penetraciones.
Luego de aproximadamente veinte minutos, llegamos a una elevación del terreno que tenía, cuesta abajo, una especie de valle cubierto de tupida vegetación al que teníamos que bajar, pues en su base corría Arroyo Escondido, -¡Agárrense bien chicos!- dijo Mario – ¡esto está bien empinado!- agregó, riéndose al unísono con Nelson, quien conocía bien el recorrido por lo que pude notar. Entonces comenzamos el camino cuesta abajo, lo que hacía que el caballo se mueva de un lado a otro, por lo que me fijé como garrapata a la silla de montar, y Mario rozaba su fuerte pecho y la cintura a mi espalda.
Luego de un minuto de cabalgata cuesta abajo, que pareció una experiencia de montaña rusa, nos encontramos en un lugar de lo más hermoso: árboles altos se encontraban en sus copas, formando una especie de techo que proyectaba su sombra sobre el suelo cubierto de una verde hierba. Era un alivio estar allí, pues luego de cabalgar en el fuerte sol, estábamos empapados en nuestro propio sudor, y la sombra fresca de ese lugar invitaba al descanso y al ocio.
Mario señaló luego a un claro como a treinta metros del bosquecillo, -allí lo tienes, Nelson, Arroyo Escondido- Era sencillamente hermoso, la corriente de agua era como de 15 metros de ancho, y corriente arriba, había una cascada natural como de cuatro metros. Me quedé mirando el arroyo desde el borde, totalmente embelesado, la cascada era magnífica, y había una escalera natural de piedras a uno de sus costados que alcanzaba la cima de la misma. En ese momento, me di vuelta y vi a Rodriguito y a Mario ¡ya totalmente desnudos! Se habían quitado la ropa cuando yo observaba el arroyo, y el espectáculo me dejó boquiabierto: mientras que a Rodrigo ya lo había visto desnudo (pija de unos pocos centímetros) en varias ocasiones en mi casa de la capital, e incluso nos habíamos masturbado mutuamente, nunca había visto desnudo a un chico de la edad de Mario.
Éste contaba con un físico increíble pero lo que más me llamo la atención fue las dimensiones de su pija no circuncidada, realmente enorme, tanto de larga como de gruesa, y unos huevos grandes y redondos bien fijos a la base, los cuales levantaban la pija y la hacía caer sobre ellos hacia el frente, dejándola colgar como péndulo. El vello se concentraba más bien sobre la pija, antes que en los huevos, lo que permitía ver tanto a la pija como a esos enormes huevos de macho en todo su esplendor. Inmediatamente al ver eso, me calenté tanto que sentí que mi rostro comenzaba a arder.
-Parece que tienes mucho calor Nelson – dijo Mario, con su sonrisa cómplice, al tiempo que se acariciaba un huevo y se estiraba la piel del mismo –que tal si nos damos un chapuzón? El último en tirarse es un maricón! – dijo y se tiró al agua, al tiempo que Rodrigo y yo también lo seguimos.
Ya en el agua jugamos a la lucha, Rodriguito y yo luchamos contra Mario, quien fácilmente nos tomaba a ambos en sus fuertes brazos y nos apretaba contra sí mismo como si fuésemos dos ovejitas. Al principio fui algo tímido con el contacto físico, pero luego, siguiendo el ejemplo de Rodriguito, empecé a pasar mis manos por las piernas y el abdomen de ese hermoso macho. En un momento dado, veo que Mario toma a Rodriguito por detrás y lo aprieta contra su entrepierna, y ambos empiezan una suerte de caricia, antes que de lucha, al tiempo que mi primo no intenta escapar sino mas bien empieza a frotarse su propia cola contra Mario. Luego, al erguirse ambos, vi que la pija de Rodrigo estaba totalmente erecta, ¡pero también la de Mario! ¡Qué espectáculo tan maravilloso! Bien larga, gruesa como mi antebrazo de niño de 10 años, bien venosa, y con la cabeza hermosamente rosada y brillante. La misma, a pesar de su grosor, apuntaba al cielo y tenían unos hermosos huevos, más grandes y redondos que nunca.
Creo que es hora de mostrarle a Nelson nuestro escondite secreto...- dijo Mario -pero sólo si juras no decírselo a nadie, ¿lo juras? -me preguntó.
Sí...- fue todo lo que atiné a decir, pues me parecía increíble lo que estaba viendo, no podía retirar la mirada de la fenomenal masculinidad de Mario.
Entonces Mario primeramente tomó sus ropas y la de Rodrigo, que estaban en la orilla, y luego se dirigió hacia a las gradas de piedra que estaban al costado derecho de la cascada, y lo seguimos Rodriguito y yo. Al llegar a un lugar determinado, pude ver que había una especie de abertura al costado de la cascada, en el lecho mismo del arroyo, la cual estaba cubierta las tupidas ramas de frondoso árbol. Era la entrada a una especie de cueva natural de bastante amplitud, la que estaba iluminada por la luz que ingresaba por entre el follaje, pero que de todas maneras no era suficiente para distinguir sus detalles internos. Mario habrá visto el temor en mi rostro de ingresar a ese lugar obscuro, pues tomándome del brazo me dijo:
- No tengas miedo, Rodrigo y yo ya hemos venido muchas veces aquí, es nuestro escondite secreto para jugar – y luego me estiró suavemente hacia dentro de la cueva.
Debido a que la entrada no era muy ancha (o tal vez a propósito) rozó su gruesa verga semierecta contra mi costado, erizándome la piel inmediatamente - nos vamos a divertir a lo grande, te lo puedo asegurar – agregó, al tiempo que rozó y apretó mis nalguitas, las cuales cabían perfectamente en una sola de sus enormes manos.
Una vez dentro de aquella hoquedad natural, mis ojos tardaron un poco a acostumbrarse a la poca luz, pero pude notar que Nelson pasó a Mario una cajita de fósforos, con los que éste último encendió un par de velas. Entonces, con la nueva luz, pude distinguir que en el suelo había signos que indicaban que la cueva había sido visitada con cierta frecuencia: una manta extendida, que servía como una cama, un rollo a medio usar de papel higiénico, y dos o tres revistas pornográficas al lado de la manta. Incluso, las mismas velas que Mario había encendido estaban bien consumidas, habiendo dejado su cera sobre las rocas donde las habían fijado. Aquel lugar era el escondite perfecto, pues a pesar del calor extremo de esa tarde veraniega, el agua del arroyo, que corría sobre el la roca que hacía de techo de la cueva, refrigeraba la cueva muy agradablemente.
Entonces Mario, en todo amistoso pero diligente, nos dijo que nos sentemos sobre la manta junto a él, y apoyemos la espalda contra la pared de roca maciza. Una vez acomodados a cada uno de sus lados, tomó del suelo una de las revistas porno y la comenzó a hojear, y admiraba las hermosas tetas, y las nalgas carnosas de las mujeres, al tiempo que observamos que su hermosa y gruesa pija se ponía más dura aún. No pude evitar una risita traviesa al ver eso, lo que fue secundado por Rodriguito.
Seguidamente, Mario posó sus brazos sobre nuestros hombros, nos jaló para si mismo, y comenzó a acariciarnos a la vez, mientras los tres miramos en la revista cómo una mujer tomaba una verga entre sus manos, para luego llevarla a la boca. Entonces, tomó una de nuestras manos y las llevó al mismo tiempo a su dura maza de carne de macho. Yo la sujetaba desde la base, y Rodriguito puso su mano sobre la mía, y aún así, había suficiente verga para una o dos más de nuestras manos. Aun recuerdo que a mis 10 años recién cumplidos, me parecía fascinante poder sentir ese cilindro de lujuria palpitante en nuestras manos, las cuales no podían cerrarse por completo a su alrededor, y que un nuchacho como Mario nos enseñe cosas tan nuevas y placenteras. La verdad es que tanto Rodrigo como yo sabíamos muy bien qué hacer, por lo que Mario no necesitó decirnos absolutamente nada para que comencemos el movimiento “de arriba abajo” lo que causó le causó gran placer, pues sus caricias fueron más intensas, y bajaron de mi espalda a mis nalguitas, sobándolas con mucha pasión, lo que despertó en mi una nueva sensación de placer que no había tenido antes.
Seguidamente, Mario, apoyando la mano en la nuca de Rodrigo, lo estiró para si, besándolo en los labios. Veía cómo esos labios carnosos devoraban los de mi primito, y su boca era horadada por la lengua roja, mojada y carnosa de Mario. Entonces Mario escupió saliva en ambas manos, y las dirigió a nuestros penes erectos, haciéndonos una paja simultánea. Seguidamente, Mario me miró y preguntó -¿Ya has besado a alguien en la boca? ¿Quieres ver qué se siente? - y sin esperar respuesta, también me acerco a él, dándome mi primer beso, ¡que por cierto también era el primer beso “con lengua” que daba! Cerré mis ojos, sentía que la lengua de Mario llegaba hasta mi garganta, para luego sentir sus dientes mordisquear mis labios. Bebía su deliciosa saliva, y sentía su aliento de macho caliente en todo mi rostro. Luego abrí mis ojos para sólo sorprenderme más. Rodrigo ya estaba mamando la pija de Mario, tal como la mujer de la revista: la succionada fuertemente, a juzgar por los hoyos formados en sus cachetes, e intentaba meterla lo más que podía en la boca, ayudado por la presión que Mario ejercía sobre su cabeza y sus suaves pero firmes embistes de cadera que hacía -Dale patroncito, chupe bien que le voy a dar leche para que crezca- decía entre gemidos de placer que eran interrumpidos por las arcadas de Rodriguito -¿Y tú Nelson no ayudarás a tu primo? Hay suficiente verga para ambos aquí...- al tiempo de guiarme a su pene. Yo nunca había hecho algo semejante, en un principio dudé un poco, pensé que era asqueroso, pero al ver a mi primo disfrutar tanto, simplemente empecé a lamer los huevos y el tronco de ese pene. Rodrigo y yo estábamos chupando verga como si nuestras vidas dependiesen de eso, veía cómo él se metía un huevo en la boca y mordisqueaba suavemente la piel, Mario ya lo había entrenado bastante bien, y en varias sesiones.
- Te voy a enseñar Nelson cómo aquí nos divertimos si no hay mujeres- dijo Mario, irguiéndose y poniendo a Rodrigo sobre su espalda, para luego levantarle las piernas y enterrar su lengua, grande, roja y mojada, en el ano de mi primo, quien empezó a gemir y respirar más rápidamente, ante las lamidas y fuertes succiones de la experta boca de Mario. Pero éste no era nada egoísta, pues también de tanto en tanto se ocupaba de la pequeña pija erecta y los huevitos de Nelson, engulléndolos por completo en su caliente boca, hasta hacerlos desaparecer por completo. Mario estaba transformado, ya no era el sumiso peón dispuesto a seguir todas las órdenes que se le daba, sino un dominante macho calentón con un solo objetivo, la lujuria, la satisfacción sexual.
Luego de una buena sesión de lamida de culo, Mario empezó a meter un dedo dentro de culito de mi primito, quien no puedo evitar un pequeño grito al tiempo de tomar la mano de Mario e intentar quitarla. Pero era un esfuerzo inútil, pues Mario escupió más saliva y de un solo movimiento metió todo el dedo en el ano de Rodrigo, el cual ya se empezaba a dilatar para recibir otro dedo. Así, y con movimientos expertos, Mario logró meter tres de sus gruesos dedos en Rodrigo, el cual ya gemía como una perra en celo.
- Eso mi patroncito, eso...- decía Mario, mientras horadaba a Rodrigo para luego meter por completo su carnosa lengua en la caverna ya dilataba de éste. De un solo movimiento, Mario puso de espaldas a Rodrigo, haciéndole doblar una de sus piernas, mientras la otra permanecía derecha. Luego, puso un cobertor bajo la cadera de mi primito, dando un escupitajo final a su ano. Yo no tenía idea de lo que vendría, pues me parecía imposible que esa verga de al menos 19 centímetros de largo y 5 de ancho pudiese caber en el culo de Rodrigo, pero Mario ya tenía bastante experiencia y mi primo también. Suavemente, Mario se acostó sobre él, apoyando la gran cabeza de su verga en el hoyito de Rodrigo, y empezó a presionar, lenta, pero firmemente. El esfínter de Rodrigo comenzó a ceder ante el gran invasor, pero al pasar la línea del glande por el mismo y recibir en cuerpo del pene que era bastante más grueso, Rodrigo pegó un grito de dolor que me paralizó.
Entonces Mario empezó a acariciar la cabeza y espalda de Rodrigo e hizo una pausa en su penetración, y esperó que su esfínter se acostumbrara a su gran pene, y le susurraba al oído cosas como – Ya patroncito, relájese, al principio nomás le duele un poco, pero luego me pedirá más y más verga como siempre, ¿sí?- Rodrigo asentía con la cabeza, al tiempo que derramaba lágrimas de dolor. Mario seguidamente rodeó fuertemente sus brazos alrededor de la cadera de Rodrigo y juntó las manos en los genitales de éste, para darle una paja que lo hiciera resistir más el trance por el que estaba pasando.
Después de unos instantes, Mario continuó enterrando más y más verga en el culo de Rodrigo, hasta que finalmente sólo se veían sus dos grandes huevos, del tamaño de una manzana grande, llegar y presionar contra las nalguitas de mi primo. Rodrigo estaba ensartado, totalmente empalado, e irremediablemente atravesado por aquel joven semental que le había enseñado, y me estaba enseñando a mi, los placeres milenarios del sexo entre hombres. Su joven y grande verga ocupaba totalmente la cavidad rectal de Rodrigo, quien sentía que la punta del pene de su cogedor llegaba hasta su estómago. Ahora, varios años después, pienso que era como retroceder miles de años en el tiempo, cuando los hombres en las cavernas tomaban a cualquiera con un culo que coger cuando la calentura apuraba.
Pero esto sólo fue el principio, porque luego de un minuto o dos, vi que las hermosas nalgas fuertes de macho de Mario, se relajaban lentamente, para luego contraerse de nuevo. Había empezado el vaivén de la penetración, al tiempo que Rodrigo lanzaba el aire contenido en sus pulmones con cada embestida, y yo me pajeaba furiosamente ante tal espectáculo. La cadera de Mario se movía con tal gracia y fuerza, dejando el tronco de su cuerpo totalmente inmóvil, en cual se sostenía por sus musculosos brazos, posados en el piso de la cueva. Su cadera penetraba, daba círculos alrededor del culo de Rodrigo, para luego penetrar más y más.
Cuando Mario se aseguró que Rodrigo ya se había acostumbrado a su pene, y que había comenzado a sentir placer nuevamente, aumentó el ritmo y la fuerza de sus embestidas, las que sonaban con un constante ¡plaf, plaf, plaf!, producto del choque de sus grandes huevos contra el culito abierto de Rodrigo, el cual había sido lubricado con mucha saliva.
Desde mi lugar podía ver con total asombro y fascinación como todo la gruesa verga de Mario salía casi por completo, hasta la línea del glande, para luego enterrarse hasta los huevos en las nalguitas redonditas de Rodrigo, quien para este entonces gemía por el enorme placer de sentirse cogido por ese hermoso macho. Era imposible que nadie escuchase nada desde afuera, pues además de estar en un lugar muy apartado de toda población humana, los gritos, gemidos y jadeos eran apagados por el agua de la cascada que caía a unos metros de nosotros. Mario penetraba sin ninguna piedad a su “patroncito”, quien permanecía totalmente pasivo, entregado a su cogedor.
Pero Mario todavía no estaba cerca de eyacular, por lo que colocó a Rodrigo nuevamente sobre su espalda y le separó bien las piernas. Entonces, mirándome a mi, que estaba detrás de ellos, dijo con gran satisfacción y orgullo – Mira Nelson cómo le he dejado el culo al patroncito – y señaló el gran hoyo que había penetrado hasta segundos atrás – creo que él está listo para su inseminación jeje – y volvió enterrar, de un solo golpe, toda su pija. Esta vez Mario buscaba el orgasmo, mediante penetraciones profundas, rápidas, y fuertes.
Abrazó a Rodrigo, y el vaivén de su cadera y abdomen masturbaban el pequeño pene de aquel, que se retorcía del placer, con los ojos en blanco, ignorando por completo mi presencia. Rodrigo empezó a gritar de placer y de dolor, pero Mario lo acalló dándole el más profundo de los besos. Rodrigo era salvajemente penetrado, cogido, sodomizado, clavado, y con cada fenomenal embiste se volvía irremediable e irreversiblemente puto, mil y una veces puto, maricón, trolo, y adicto a la pija.
Entonces, Rodrigo lanzó un grito de placer, que más bien sonó como un alarido, al tiempo que Mario jadeaba y aumentaba el ritmo de sus embistes y decía – Goce, goce patroncito, que para servirle a usted estoy...- y luego con un embiste más fuerte y profundo que los demás, Mario se detuvo, presionando al máximo sus huevos, los cuales se tensaron y se elevaron un poco más, como tomando vida propia, comenzando una serie de espasmos que inundaban de leche la cavidad rectal de mi primito. Como la verga de Mario ya ocupaba toda ese espacio, la leche empezó a salir por el costado del esfínter de Rodrigo y cayó sobre la manta, agregando una mancha más a las muchas que ya tenía. Yo mismo entonces, tuve un orgasmo fenomenal, y vi como por primera vez me salía del pene una especie de saliva pegajosa y casi transparente.
Mario descansaba todo el peso de su cuerpo sobre Rodrigo, quien lo abrazaba en agradecimiento por la grandiosa cogida que le acababa de dar. Luego de unos minutos de silencio, el olor a semen inundó la cueva, al tiempo que Mario se erguía y retiraba la enorme mazorca babeando del ferozmente abierto culo de Rodrigo, el cual devolvía lentamente la leche que había recibido.
Mario, entonces, se volvió a percatar de mi presencia, y girando, con su gran verga aún dura y babeante de su propio semen y los jugos rectales de Rodrigo, me dio una sonrisa traviesa y dijo:
- No es bueno que tú te vayas sin recibir también tu dosis de pinga ...
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Esta historia real tuvo lugar cuando yo tenía 10 años, actualmente tengo 25. Para escribir este relato tuve que recurrir a mi primo Rodrigo por dos motivos, para pedirle permiso a narrarla y para que me ayude a recordar ciertos detalles que se me pudieran haber olvidado. Rodrigo no tuve el menor drama para ambos pedidos, y espero que les guste esta historia.
Mi nombre es Nelson, y como dije en el párrafo anterior, tengo 25 años. Soy de estatura promedio, 1,77mts, 77kg, de buen físico, piel bronceada, y cabello rizado un poco arrubiado. Soy bisexual, disfruto del sexo con mujeres, aunque tengo que reconocer que también me fascina hacerlo con hombres. He decidido narrar minuciosamente el evento que en mi opinión definió mi sexualidad y la de Rodrigo, mi primo.
Mi familia y yo vivimos en la capital, sin embargo, siempre hemos tenido parientes del lado de mi padre que viven en el interior, por lo que solíamos ir con bastante frecuencia a visitarlos. Recuerdo que un verano -en el mes de enero-, hace 15 años, fuimos a la granja de un tío a pasar toda una semana de vacaciones, la misma dista unos 200km de la capital, en un hermoso lugar que tiene mucha vegetación, cerros, y arroyos que los cruzan. Mi tío Ricardo –hombre bastante acaudalado y orgulloso- y su familia vivía allí, y mi primo favorito, Rodrigo (único hijo de esos tíos míos), que era un año mayor a mí, es decir que en aquel entonces tenía unos 11 años. Rodrigo había ido a pasar las vacaciones de invierno anteriores (en julio) a mi casa en la capital, y la pasamos muy bien, jugando al fútbol, yendo al cine, y al parque durante el día, pero especialmente, masturbándonos nuestras pequeñas pijas viendo las revistas pornográficas de mi padre durante la noche, pues dormíamos en la misma habitación. Rodrigo me había dicho que un compañero de primaria le había mostrado cómo el pene se alargaba y ponía tieso al sobarlo. Incluso, Rodrigo y yo nos habíamos hecho pajas recíprocas, lo que nos permitió descubrir que era mucho más placentero cuando una mano que no es la propia le acaricia la pija a uno.
En ese verano en cuestión, el clima no podía estar mejor: soleado y muy caluroso, por lo que al día siguiente de haber llegado a la granja de tío Ricardo, decidimos ir a un arroyo cercano para nadar y juguetear en sus aguas, de tal manera a aplacar el tremendo calor de 38 grados que hacía. Como mis padres prefirieron quedarse a charlar con mis tíos en la granja, y yo no tengo hermanos mayores, decidieron que sería mejor que nos vayamos con una persona mayor, quien pudiera cuidarnos, pues si bien el arroyo no era muy caudaloso, sí tenía partes ondas. Es así como llamaron a Mario, uno de los peones, quien en ese momento tenía unos 19 años. El verano anterior que yo había ido a la granja, él aun no trabajaba en la misma, según recordaba, por lo que no lo conocía. Tío Ricardo comentó q mis padres que Mario era un chico muy responsable y trabajador, quien había venido hace unos 8 meses de un pueblecillo cercano a trabajar para ayudar a su familia compuesta por sus padres y sus tres hermanos menores. El padre de Mario era peón en una estancia de un amigo de Tío Ricardo, por lo que tenían total confianza en Mario, además había resultado ser un formidable niñero de Rodrigo, y que incluso lo había enseñado a nadar muy bien. Fue entonces que Mario apareció y despertó en mi algo que había estado durmiendo dentro mío, la admiración por un hombre y el deseo sexual. Claro, a esa edad probablemente lo expresé con una mirada fija en aquel muchacho, que era un chico alto, de físico musculoso y fibroso forjado por el trabajo, piel tostada bajo las largas horas de jornada bajo el sol, ojos marrones claros, y unos dientes perfectos que parecían perlas. Poseía unas cejas muy tupidas que casi se unían por encima de la nariz y unas piernas gruesas y duras, producto de las cabalgatas diarias y los partidos de fútbol con los otros trabajadores de la granja. Él no era ningún “muñequito” de cara, sino que era un verdadero macho atractivo, por el que cualquier chica hubiese abierto las piernas.
-Mario, llévales a Nelson y Rodrigo a pasear y nadar al arroyo,- dijo mi tío Ricardo, con su característica voz de mando que nunca dejaba dudas de su autoridad.
-Como no patrón,- respondió Mario, secándose el sudor de la frente con el pañuelo que llevaba alrededor del cuello – les llevaré a Arroyo Escondido, está cerca de aquí, como a veinte minutos a caballo, el agua está buena en esta época del año, señor- agregó Mario, medio informando, medio pidiendo permiso a tío, quien simplemente se limitó a asentir con la cabeza sin mirarle siquiera, para luego continuar conversando con mis padres.
Seguidamente, Mario fue a traer a su caballo, Trueno, de un color marrón muy brillante y bien fornido, al que Mario manejaba con mucha experiencia y autoridad. Aún recuerdo la imagen de Mario al ensillar a Trueno, nos dio la espalda y se escupió las manos para luego tomar la silla de montar. Entonces pude ver su fabulosa constitución física, bien ancho de hombros, lo cuales se notaban perfectamente, a pesar de la remera que llevaba puesta. Además, sus nalgas fuertes, redondeadas, y varoniles, que parecías dos pequeños melones bajo el desteñido vaquero. Juntos, Mario y su caballo Trueno parecían la representación de la misma idea, el semental, uno en versión animal, y el otro, en humana. Mario notó que yo había mirado con suma atención el gran pene de Trueno, por lo que sonrió y me guiñó el ojo, algo que yo sólo respondí con una sonrisa cómplice. Como yo era el menor, Mario me ayudó a subirme primero sobre el tremendo animal, luego él hizo lo mismo quedándose detrás mío, y finalmente alzó a Nelson con su formidable fuerza como si se tratase un muñeco de juguete y lo colocó detrás suyo
–Tendrás que sujetarte bien fuerte de mi cintura si no quieres caer, -le dijo a Rodrigo-, y tú, Nelson, agárrate bien de la silla de montar, mira que el viaje está lleno de saltos, pero no tengas miedo, sólo agárrate fuerte- agregó, mirándome y guiñándome de nuevo, al tiempo que agarró mis manos en las de él y las apretó contra el asidero de la silla, al tiempo que las mismas se perdían en esa masa de músculos de sus manos.
Recuerdo sus piernas fuertes a cada lado del caballo, sus jeans ajustados, y una cintura y abdomen como tabla de fregar ropas de tan fuertes que eran. Una sensación hermosa era la de cabalgar sintiendo a semejante tipo detrás de mío, y con el vaivén de cada paso del caballo podía sentir el enorme bulto de sus entrepiernas rozando mis nalguitas. Mientras nos íbamos a Arroyo Escondido, Mario nos contaba historias de cómo él había encontrado una víbora y la había matado con un machete, y cómo en otra ocasión se encontró cara a cara con un puma, al cual también había matado, y también cómo había enseñado a nadar a su hermano Gustavo, de 15 años y Martín, de 12.
Conforme cabalgábamos, sentí que las manos de Rodrigo, las cuales habían estado originalmente en la cintura de Mario, se bajaron hasta posicionarse sobre el bulto de su vaquero, hecho que me llamó mucho la atención, y del que fácilmente me di cuenta, pues al mismo tiempo, las manos de Rodrigo rozaban mis nalgas. Muy discretamente, me di vuelta para comprobarlo, y efectivamente puede ver que las manitos de mi primito estaban acariciando el feroz paquete de Mario, detalle que no escapó a la atención de Mario, quien simplemente me dio una sonrisa y un guiño al alzar mi mirada a él, y luego dijo –
El patroncito me ha contado que son compañeros de juegos allá en la capital – a lo que simplemente sonreí. En ese momento, las manos gruesas y fuertes de Mario se posaron sobre mis piernitas y me dijo –no tengas miedo Nelson, que no caerás, no tengas miedo al caballo, que cuando termine el día, serás un experto en cabalgata – y soltó una risa, al tiempo de acariciarme mis huevos y mi pija, que para entonces estaba bien dura, y luego apretar su duro bulto por mi culito virgen tanto de roces, toqueteadas, y obviamente, penetraciones.
Luego de aproximadamente veinte minutos, llegamos a una elevación del terreno que tenía, cuesta abajo, una especie de valle cubierto de tupida vegetación al que teníamos que bajar, pues en su base corría Arroyo Escondido, -¡Agárrense bien chicos!- dijo Mario – ¡esto está bien empinado!- agregó, riéndose al unísono con Nelson, quien conocía bien el recorrido por lo que pude notar. Entonces comenzamos el camino cuesta abajo, lo que hacía que el caballo se mueva de un lado a otro, por lo que me fijé como garrapata a la silla de montar, y Mario rozaba su fuerte pecho y la cintura a mi espalda.
Luego de un minuto de cabalgata cuesta abajo, que pareció una experiencia de montaña rusa, nos encontramos en un lugar de lo más hermoso: árboles altos se encontraban en sus copas, formando una especie de techo que proyectaba su sombra sobre el suelo cubierto de una verde hierba. Era un alivio estar allí, pues luego de cabalgar en el fuerte sol, estábamos empapados en nuestro propio sudor, y la sombra fresca de ese lugar invitaba al descanso y al ocio.
Mario señaló luego a un claro como a treinta metros del bosquecillo, -allí lo tienes, Nelson, Arroyo Escondido- Era sencillamente hermoso, la corriente de agua era como de 15 metros de ancho, y corriente arriba, había una cascada natural como de cuatro metros. Me quedé mirando el arroyo desde el borde, totalmente embelesado, la cascada era magnífica, y había una escalera natural de piedras a uno de sus costados que alcanzaba la cima de la misma. En ese momento, me di vuelta y vi a Rodriguito y a Mario ¡ya totalmente desnudos! Se habían quitado la ropa cuando yo observaba el arroyo, y el espectáculo me dejó boquiabierto: mientras que a Rodrigo ya lo había visto desnudo (pija de unos pocos centímetros) en varias ocasiones en mi casa de la capital, e incluso nos habíamos masturbado mutuamente, nunca había visto desnudo a un chico de la edad de Mario.
Éste contaba con un físico increíble pero lo que más me llamo la atención fue las dimensiones de su pija no circuncidada, realmente enorme, tanto de larga como de gruesa, y unos huevos grandes y redondos bien fijos a la base, los cuales levantaban la pija y la hacía caer sobre ellos hacia el frente, dejándola colgar como péndulo. El vello se concentraba más bien sobre la pija, antes que en los huevos, lo que permitía ver tanto a la pija como a esos enormes huevos de macho en todo su esplendor. Inmediatamente al ver eso, me calenté tanto que sentí que mi rostro comenzaba a arder.
-Parece que tienes mucho calor Nelson – dijo Mario, con su sonrisa cómplice, al tiempo que se acariciaba un huevo y se estiraba la piel del mismo –que tal si nos damos un chapuzón? El último en tirarse es un maricón! – dijo y se tiró al agua, al tiempo que Rodrigo y yo también lo seguimos.
Ya en el agua jugamos a la lucha, Rodriguito y yo luchamos contra Mario, quien fácilmente nos tomaba a ambos en sus fuertes brazos y nos apretaba contra sí mismo como si fuésemos dos ovejitas. Al principio fui algo tímido con el contacto físico, pero luego, siguiendo el ejemplo de Rodriguito, empecé a pasar mis manos por las piernas y el abdomen de ese hermoso macho. En un momento dado, veo que Mario toma a Rodriguito por detrás y lo aprieta contra su entrepierna, y ambos empiezan una suerte de caricia, antes que de lucha, al tiempo que mi primo no intenta escapar sino mas bien empieza a frotarse su propia cola contra Mario. Luego, al erguirse ambos, vi que la pija de Rodrigo estaba totalmente erecta, ¡pero también la de Mario! ¡Qué espectáculo tan maravilloso! Bien larga, gruesa como mi antebrazo de niño de 10 años, bien venosa, y con la cabeza hermosamente rosada y brillante. La misma, a pesar de su grosor, apuntaba al cielo y tenían unos hermosos huevos, más grandes y redondos que nunca.
Creo que es hora de mostrarle a Nelson nuestro escondite secreto...- dijo Mario -pero sólo si juras no decírselo a nadie, ¿lo juras? -me preguntó.
Sí...- fue todo lo que atiné a decir, pues me parecía increíble lo que estaba viendo, no podía retirar la mirada de la fenomenal masculinidad de Mario.
Entonces Mario primeramente tomó sus ropas y la de Rodrigo, que estaban en la orilla, y luego se dirigió hacia a las gradas de piedra que estaban al costado derecho de la cascada, y lo seguimos Rodriguito y yo. Al llegar a un lugar determinado, pude ver que había una especie de abertura al costado de la cascada, en el lecho mismo del arroyo, la cual estaba cubierta las tupidas ramas de frondoso árbol. Era la entrada a una especie de cueva natural de bastante amplitud, la que estaba iluminada por la luz que ingresaba por entre el follaje, pero que de todas maneras no era suficiente para distinguir sus detalles internos. Mario habrá visto el temor en mi rostro de ingresar a ese lugar obscuro, pues tomándome del brazo me dijo:
- No tengas miedo, Rodrigo y yo ya hemos venido muchas veces aquí, es nuestro escondite secreto para jugar – y luego me estiró suavemente hacia dentro de la cueva.
Debido a que la entrada no era muy ancha (o tal vez a propósito) rozó su gruesa verga semierecta contra mi costado, erizándome la piel inmediatamente - nos vamos a divertir a lo grande, te lo puedo asegurar – agregó, al tiempo que rozó y apretó mis nalguitas, las cuales cabían perfectamente en una sola de sus enormes manos.
Una vez dentro de aquella hoquedad natural, mis ojos tardaron un poco a acostumbrarse a la poca luz, pero pude notar que Nelson pasó a Mario una cajita de fósforos, con los que éste último encendió un par de velas. Entonces, con la nueva luz, pude distinguir que en el suelo había signos que indicaban que la cueva había sido visitada con cierta frecuencia: una manta extendida, que servía como una cama, un rollo a medio usar de papel higiénico, y dos o tres revistas pornográficas al lado de la manta. Incluso, las mismas velas que Mario había encendido estaban bien consumidas, habiendo dejado su cera sobre las rocas donde las habían fijado. Aquel lugar era el escondite perfecto, pues a pesar del calor extremo de esa tarde veraniega, el agua del arroyo, que corría sobre el la roca que hacía de techo de la cueva, refrigeraba la cueva muy agradablemente.
Entonces Mario, en todo amistoso pero diligente, nos dijo que nos sentemos sobre la manta junto a él, y apoyemos la espalda contra la pared de roca maciza. Una vez acomodados a cada uno de sus lados, tomó del suelo una de las revistas porno y la comenzó a hojear, y admiraba las hermosas tetas, y las nalgas carnosas de las mujeres, al tiempo que observamos que su hermosa y gruesa pija se ponía más dura aún. No pude evitar una risita traviesa al ver eso, lo que fue secundado por Rodriguito.
Seguidamente, Mario posó sus brazos sobre nuestros hombros, nos jaló para si mismo, y comenzó a acariciarnos a la vez, mientras los tres miramos en la revista cómo una mujer tomaba una verga entre sus manos, para luego llevarla a la boca. Entonces, tomó una de nuestras manos y las llevó al mismo tiempo a su dura maza de carne de macho. Yo la sujetaba desde la base, y Rodriguito puso su mano sobre la mía, y aún así, había suficiente verga para una o dos más de nuestras manos. Aun recuerdo que a mis 10 años recién cumplidos, me parecía fascinante poder sentir ese cilindro de lujuria palpitante en nuestras manos, las cuales no podían cerrarse por completo a su alrededor, y que un nuchacho como Mario nos enseñe cosas tan nuevas y placenteras. La verdad es que tanto Rodrigo como yo sabíamos muy bien qué hacer, por lo que Mario no necesitó decirnos absolutamente nada para que comencemos el movimiento “de arriba abajo” lo que causó le causó gran placer, pues sus caricias fueron más intensas, y bajaron de mi espalda a mis nalguitas, sobándolas con mucha pasión, lo que despertó en mi una nueva sensación de placer que no había tenido antes.
Seguidamente, Mario, apoyando la mano en la nuca de Rodrigo, lo estiró para si, besándolo en los labios. Veía cómo esos labios carnosos devoraban los de mi primito, y su boca era horadada por la lengua roja, mojada y carnosa de Mario. Entonces Mario escupió saliva en ambas manos, y las dirigió a nuestros penes erectos, haciéndonos una paja simultánea. Seguidamente, Mario me miró y preguntó -¿Ya has besado a alguien en la boca? ¿Quieres ver qué se siente? - y sin esperar respuesta, también me acerco a él, dándome mi primer beso, ¡que por cierto también era el primer beso “con lengua” que daba! Cerré mis ojos, sentía que la lengua de Mario llegaba hasta mi garganta, para luego sentir sus dientes mordisquear mis labios. Bebía su deliciosa saliva, y sentía su aliento de macho caliente en todo mi rostro. Luego abrí mis ojos para sólo sorprenderme más. Rodrigo ya estaba mamando la pija de Mario, tal como la mujer de la revista: la succionada fuertemente, a juzgar por los hoyos formados en sus cachetes, e intentaba meterla lo más que podía en la boca, ayudado por la presión que Mario ejercía sobre su cabeza y sus suaves pero firmes embistes de cadera que hacía -Dale patroncito, chupe bien que le voy a dar leche para que crezca- decía entre gemidos de placer que eran interrumpidos por las arcadas de Rodriguito -¿Y tú Nelson no ayudarás a tu primo? Hay suficiente verga para ambos aquí...- al tiempo de guiarme a su pene. Yo nunca había hecho algo semejante, en un principio dudé un poco, pensé que era asqueroso, pero al ver a mi primo disfrutar tanto, simplemente empecé a lamer los huevos y el tronco de ese pene. Rodrigo y yo estábamos chupando verga como si nuestras vidas dependiesen de eso, veía cómo él se metía un huevo en la boca y mordisqueaba suavemente la piel, Mario ya lo había entrenado bastante bien, y en varias sesiones.
- Te voy a enseñar Nelson cómo aquí nos divertimos si no hay mujeres- dijo Mario, irguiéndose y poniendo a Rodrigo sobre su espalda, para luego levantarle las piernas y enterrar su lengua, grande, roja y mojada, en el ano de mi primo, quien empezó a gemir y respirar más rápidamente, ante las lamidas y fuertes succiones de la experta boca de Mario. Pero éste no era nada egoísta, pues también de tanto en tanto se ocupaba de la pequeña pija erecta y los huevitos de Nelson, engulléndolos por completo en su caliente boca, hasta hacerlos desaparecer por completo. Mario estaba transformado, ya no era el sumiso peón dispuesto a seguir todas las órdenes que se le daba, sino un dominante macho calentón con un solo objetivo, la lujuria, la satisfacción sexual.
Luego de una buena sesión de lamida de culo, Mario empezó a meter un dedo dentro de culito de mi primito, quien no puedo evitar un pequeño grito al tiempo de tomar la mano de Mario e intentar quitarla. Pero era un esfuerzo inútil, pues Mario escupió más saliva y de un solo movimiento metió todo el dedo en el ano de Rodrigo, el cual ya se empezaba a dilatar para recibir otro dedo. Así, y con movimientos expertos, Mario logró meter tres de sus gruesos dedos en Rodrigo, el cual ya gemía como una perra en celo.
- Eso mi patroncito, eso...- decía Mario, mientras horadaba a Rodrigo para luego meter por completo su carnosa lengua en la caverna ya dilataba de éste. De un solo movimiento, Mario puso de espaldas a Rodrigo, haciéndole doblar una de sus piernas, mientras la otra permanecía derecha. Luego, puso un cobertor bajo la cadera de mi primito, dando un escupitajo final a su ano. Yo no tenía idea de lo que vendría, pues me parecía imposible que esa verga de al menos 19 centímetros de largo y 5 de ancho pudiese caber en el culo de Rodrigo, pero Mario ya tenía bastante experiencia y mi primo también. Suavemente, Mario se acostó sobre él, apoyando la gran cabeza de su verga en el hoyito de Rodrigo, y empezó a presionar, lenta, pero firmemente. El esfínter de Rodrigo comenzó a ceder ante el gran invasor, pero al pasar la línea del glande por el mismo y recibir en cuerpo del pene que era bastante más grueso, Rodrigo pegó un grito de dolor que me paralizó.
Entonces Mario empezó a acariciar la cabeza y espalda de Rodrigo e hizo una pausa en su penetración, y esperó que su esfínter se acostumbrara a su gran pene, y le susurraba al oído cosas como – Ya patroncito, relájese, al principio nomás le duele un poco, pero luego me pedirá más y más verga como siempre, ¿sí?- Rodrigo asentía con la cabeza, al tiempo que derramaba lágrimas de dolor. Mario seguidamente rodeó fuertemente sus brazos alrededor de la cadera de Rodrigo y juntó las manos en los genitales de éste, para darle una paja que lo hiciera resistir más el trance por el que estaba pasando.
Después de unos instantes, Mario continuó enterrando más y más verga en el culo de Rodrigo, hasta que finalmente sólo se veían sus dos grandes huevos, del tamaño de una manzana grande, llegar y presionar contra las nalguitas de mi primo. Rodrigo estaba ensartado, totalmente empalado, e irremediablemente atravesado por aquel joven semental que le había enseñado, y me estaba enseñando a mi, los placeres milenarios del sexo entre hombres. Su joven y grande verga ocupaba totalmente la cavidad rectal de Rodrigo, quien sentía que la punta del pene de su cogedor llegaba hasta su estómago. Ahora, varios años después, pienso que era como retroceder miles de años en el tiempo, cuando los hombres en las cavernas tomaban a cualquiera con un culo que coger cuando la calentura apuraba.
Pero esto sólo fue el principio, porque luego de un minuto o dos, vi que las hermosas nalgas fuertes de macho de Mario, se relajaban lentamente, para luego contraerse de nuevo. Había empezado el vaivén de la penetración, al tiempo que Rodrigo lanzaba el aire contenido en sus pulmones con cada embestida, y yo me pajeaba furiosamente ante tal espectáculo. La cadera de Mario se movía con tal gracia y fuerza, dejando el tronco de su cuerpo totalmente inmóvil, en cual se sostenía por sus musculosos brazos, posados en el piso de la cueva. Su cadera penetraba, daba círculos alrededor del culo de Rodrigo, para luego penetrar más y más.
Cuando Mario se aseguró que Rodrigo ya se había acostumbrado a su pene, y que había comenzado a sentir placer nuevamente, aumentó el ritmo y la fuerza de sus embestidas, las que sonaban con un constante ¡plaf, plaf, plaf!, producto del choque de sus grandes huevos contra el culito abierto de Rodrigo, el cual había sido lubricado con mucha saliva.
Desde mi lugar podía ver con total asombro y fascinación como todo la gruesa verga de Mario salía casi por completo, hasta la línea del glande, para luego enterrarse hasta los huevos en las nalguitas redonditas de Rodrigo, quien para este entonces gemía por el enorme placer de sentirse cogido por ese hermoso macho. Era imposible que nadie escuchase nada desde afuera, pues además de estar en un lugar muy apartado de toda población humana, los gritos, gemidos y jadeos eran apagados por el agua de la cascada que caía a unos metros de nosotros. Mario penetraba sin ninguna piedad a su “patroncito”, quien permanecía totalmente pasivo, entregado a su cogedor.
Pero Mario todavía no estaba cerca de eyacular, por lo que colocó a Rodrigo nuevamente sobre su espalda y le separó bien las piernas. Entonces, mirándome a mi, que estaba detrás de ellos, dijo con gran satisfacción y orgullo – Mira Nelson cómo le he dejado el culo al patroncito – y señaló el gran hoyo que había penetrado hasta segundos atrás – creo que él está listo para su inseminación jeje – y volvió enterrar, de un solo golpe, toda su pija. Esta vez Mario buscaba el orgasmo, mediante penetraciones profundas, rápidas, y fuertes.
Abrazó a Rodrigo, y el vaivén de su cadera y abdomen masturbaban el pequeño pene de aquel, que se retorcía del placer, con los ojos en blanco, ignorando por completo mi presencia. Rodrigo empezó a gritar de placer y de dolor, pero Mario lo acalló dándole el más profundo de los besos. Rodrigo era salvajemente penetrado, cogido, sodomizado, clavado, y con cada fenomenal embiste se volvía irremediable e irreversiblemente puto, mil y una veces puto, maricón, trolo, y adicto a la pija.
Entonces, Rodrigo lanzó un grito de placer, que más bien sonó como un alarido, al tiempo que Mario jadeaba y aumentaba el ritmo de sus embistes y decía – Goce, goce patroncito, que para servirle a usted estoy...- y luego con un embiste más fuerte y profundo que los demás, Mario se detuvo, presionando al máximo sus huevos, los cuales se tensaron y se elevaron un poco más, como tomando vida propia, comenzando una serie de espasmos que inundaban de leche la cavidad rectal de mi primito. Como la verga de Mario ya ocupaba toda ese espacio, la leche empezó a salir por el costado del esfínter de Rodrigo y cayó sobre la manta, agregando una mancha más a las muchas que ya tenía. Yo mismo entonces, tuve un orgasmo fenomenal, y vi como por primera vez me salía del pene una especie de saliva pegajosa y casi transparente.
Mario descansaba todo el peso de su cuerpo sobre Rodrigo, quien lo abrazaba en agradecimiento por la grandiosa cogida que le acababa de dar. Luego de unos minutos de silencio, el olor a semen inundó la cueva, al tiempo que Mario se erguía y retiraba la enorme mazorca babeando del ferozmente abierto culo de Rodrigo, el cual devolvía lentamente la leche que había recibido.
Mario, entonces, se volvió a percatar de mi presencia, y girando, con su gran verga aún dura y babeante de su propio semen y los jugos rectales de Rodrigo, me dio una sonrisa traviesa y dijo:
- No es bueno que tú te vayas sin recibir también tu dosis de pinga ...
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